Las nieblas gallegas regresan a Madrid

Puerta de Alcalá, Madrid. / Tania Fernandez en Unsplash
Puerta de Alcalá, Madrid. / Tania Fernandez en Unsplash
Envuelto en ella ha llegado un veterano heredero a recoger lo que le aseguraron que era suyo. Poco después de llegar le han informado que se habían equivocado y que tendrá que esperar algunos años o incluso que nunca herede.
Las nieblas gallegas regresan a Madrid

Hacía ya 5 años que la niebla proveniente de Galicia no afectaba a Madrid. Afortunadamente ha regresado con fuerza y podemos disfrutar de ella todos los días. De momento solo ha envuelto al principal partido de la oposición, de profundas raíces galaicas, pero todo se andará.

En ese espacio, lo normal es decir algo antes de que llegue la bruma matutina y soltar después el pero -todo lo anterior al pero no vale un carajo- para terminar con una frase que contradiga a la inicial, eso sí, asegurando que es evidente, lo que quiere decir que nadie lo ve.

Envuelto en ella ha llegado un veterano heredero a recoger lo que le aseguraron que era suyo. Poco después de llegar le han informado que se habían equivocado y que tendrá que esperar algunos años o incluso que nunca herede. No le ha agradado porque pronto llegará a la edad de jubilación y quería disfrutar de la herencia antes, pero lo ha disimulado bien asegurando que fue el quien no quiso aceptarla.

El que está encantado es su mascota, un "can de palleiro", raza autóctona de reconocida fidelidad, que visita la capital por primera vez. Vino en el maletero del coche entrenándose para subir el tono del gruñido pues sabe bien que Madrid es más grande que toda Galicia y es difícil hacerse oír. El can es de un puerto de mar donde se habla un castellano alto y claro, para que las palabras se alcen sobre el ruido de las olas. El heredero, en cambio, procede de un lugar en el que se juntan varios ríos.  Allí el rumor del agua y el del gallego local incitan al susurro, por lo que cuando habla en castellano tiene que pronunciar claramente las palabras y así poder obscurecer lo que llevan dentro. Cuando habla en la radio o la televisión usa el "castrapo” para que todos los locales le puedan entender, es decir, para que nadie sepa lo que quiere decir. A veces se hace un lio, pero eso nos ocurre a todos los que hablamos varios idiomas.

Ese pueblo está a 200 kilómetros y otros tantos mundos del puerto del can. En el puerto todo parece claro, en política ya se sabe: "o que parece e”, pero en el interior las cosas son más complejas. La localidad que nos interesa está formada por 4 lugares y 1 aldea distribuidos en 4 municipios, repartidos en dos provincias por lo que carece de figura administrativa. Los locales no se ponen de acuerdo para decidir de donde son porque siempre quedaría la sospecha de si hubiera sido mejor escoger la otra posibilidad. Están a favor de que "todos seamos iguales” por eso de donde de verdad les gustaría ser es "San Cugat del Llobregat” que saben que no existe, pero que es uno de los pueblos más ricos de España.

En mi pueblo, a unos 50 kilómetros del puerto de mar y unos 150 de la confluencia de los ríos, todo es más sencillo: viven unas 30 familias, pero solo la mía es castellano parlante, por lo que unos y otros hemos decidido, por supuesto implícitamente, que cada uno hable en su lengua y el otro le conteste en la suya, eso sí procurando meter de vez en cuando palabras difíciles como Lugo que unos pronunciamos con g y los otros como si fuera una j, no sea que se entienda todo. Así evitamos peleas. Nosotros hemos seguido el consejo que le oí a una abuela local dar a su nieto de unos 7 años: “filho mio falame en español que tes que andar polo mundo”

En realidad, yo no nací en mi pueblo, sino que lo adopté porque me gusta y allí tengo ancestros. Nací en Mediterráneo; ya se sabe que los gallegos nacemos donde podemos.

Nosotros nos ponemos de acuerdo con facilidad. Los coruñeses -no todos- hemos decidido, por ejemplo, llamar a nuestro pueblo Coruña a secas sin ese artículo que no hace más que confundir y facilitar que descubran de que pie cojeas. Ya sé que dije que era de un pueblo pequeño, pero es que allí empezamos diciendo que somos de la capital y solo vamos precisando, nunca demasiado, el lugar geográfico para responder a sucesivas preguntas como: de Coruña sí, pero ¿de dónde en Coruña? No sé cómo contesta el coruñés más famoso en todo el mundo que es de un pueblo de Coruña que está en León.

Lo que ocurre con el heredero es que los periodistas le hacen demasiadas preguntas sobre demasiados asuntos. Ya nadie sabe a dónde le van a llevar. El otro día, por ejemplo, respondiendo a uno en la radio afirmó que su adversario tenía un tic que debería estudiar un especialista en vez de hablar claro y decir que creía que era un “tolo": ¡Qué lata!, que diría otro que vino de la niebla y decidió quedarse porque aquí no le entienden y eso da mucha satisfacción. Allí todos sabemos que los de Madrid son un poco parvos y les gusta que les manden los gallegos.

Por supuesto que todo lo que les cuento es solo un chascarrillo y si he molestado a alguien estoy dispuesto a retirarlo. Pero… @mundiario

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