Junts, un paso en el camino

Carles Puigdemont. / RR SS.
Carles Puigdemont. / RR SS.
El Congreso –donde se elige o censura a al Presidente del Gobierno– tiene una mayoría de derechas. Lo que pasa es que dos partidos nacionalistas conservadores –Junts y PNV– apoyan al PSOE, porque lo consideran más afín en asuntos territoriales.
Junts, un paso en el camino

En plena campaña electoral para las elecciones autonómicas en Galicia, el Partido Popular ha sorprendido al revelar su disposición a estudiar un indulto condicionado para Carles Puigdemont como parte de un "plan de reconciliación" para Cataluña. Este nueva postura representa un cambio significativo en la estrategia del partido, que previamente había liderado la oposición a la ley de amnistía del grupo socialista para los líderes independentistas condenados por el procés, todavía no aceptada por Junts.

Fuentes del PP argumentan que esta decisión se fundamenta en un deseo genuino de promover la reconciliación en Cataluña. El indulto propuesto estaría sujeto a condiciones estrictas, como la aceptación de someterse a la justicia española, la expresión de arrepentimiento y el compromiso explícito de cumplir con el Estado de derecho.

Aunque el PP niega haber propuesto el indulto durante las conversaciones con Junts en agosto pasado, admite haber considerado brevemente la amnistía antes de descartarla por motivos constitucionales. Este cambio de enfoque refleja las dificultades percibidas para probar que Puigdemont cometió un delito de terrorismo, según las acusaciones del juez García-Castellón, señalando una modificación estratégica dentro del partido conservador.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien previamente se había manifestado en contra de los indultos, adopta ahora una postura más conciliadora. Este cambio coincide con la advertencia de Puigdemont de revelar ofertas secretas del PP a Junts el verano pasado, lo que podría haber influido en la reconsideración de la posición del partido.

Dualidad en la estrategia del PP

A pesar de este giro, el PP continúa sus esfuerzos para derribar la amnistía, promoviendo iniciativas como la reforma del reglamento del Senado y la convocatoria de la Comisión de Venecia. Esta dualidad en la estrategia del PP, entre la reconciliación propuesta y la lucha contra la amnistía, plantea interrogantes sobre su recepción en sectores más conservadores y desafía al PSOE, cuyo Gobierno en España depende, en última instancia, de la gestión de este asunto tan controvertido.

El líder del PP, Feijóo, ha respondido a las informaciones señalando que no descarta el indulto a Puigdemont "con condiciones". Aunque esta posición ha generado críticas internas en el propio partido –también en Vox–, refleja un enfoque más pragmático hacia la compleja situación catalana. Mientras tanto, los progresos del BNG en la campaña gallega y el propio avance de los nacionalistas plantean un desafío inesperado para el PP, que se ve obligado a replantear su estrategia.

En última instancia, el anuncio del PP sobre la posibilidad de un indulto condicionado a Puigdemont destaca la necesidad de un debate serio sobre cómo abordar los desafíos pendientes del procés. Si bien persisten contradicciones dentro del partido, este cambio sugiere una apertura a la búsqueda de soluciones y una reevaluación de la estrategia política ante la complejidad del panorama catalán.

Nuevos enfoques de Feijóo

En política, la adaptación y la búsqueda de consensos son esenciales, y el PP parece estar dispuesto a explorar nuevos enfoques para afrontar los retos que plantea la situación en Cataluña. Seguramente nada muy distinto de lo que hubiera hecho ya de inicio Alberto Núñez Feijóo si tuviese las manos tan libres en Madrid como las tuvo cuando gobernaba en Galicia.

A todo ello no es ajeno el hecho de que el Congreso –donde se elige o censura a al Presidente del Gobierno– tiene una mayoría de derechas. Lo que pasa es que dos partidos nacionalistas conservadores –Junts y PNV– apoyan al PSOE, porque lo consideran más afín en asuntos territoriales, de modo que el inquilino de la Moncloa es actualmente Pedro Sánchez.

Alberto Núñez Feijóo lo sabe mejor que nadie, de ahí que pueda estar preparando un cambio de estrategia que iría mucho más allá de la amnistía de Junts y de Puigdemont. No parece fácil, por la rémora que supone la extrema derecha de Vox para el PP y su incompatibilidad con Junts y el PNV, pero tampoco imposible a medio plazo, siempre y cuando el PP logre comerle el terreno a Vox, como hará este domingo en Galicia. @mundiario

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