El futuro de Yolanda Díaz y de Sumar

Yolanda Díaz, líder de Sumar, en un acto de Andalucía. / @Yolanda_Diaz_.
Yolanda Díaz, líder de Sumar, en un acto de Andalucía. / @Yolanda_Diaz_.
La vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, promotora y coordinadora del proyecto Sumar, ha tirado la toalla y deja la dirección de esta plataforma, que no ha dejado de restar en cada convocatoria electoral.
El futuro de Yolanda Díaz y de Sumar

No ha podido aguantar la crítica y al presión de sus aliados cuando le han pedido responsabilidades por los malos resultados en la elecciones europeas, y en todas las que se habían convocado anteriormente.  No ha tenido más remedio que reconocer que no está preparada para mantener la cohesión del proyecto, ni para organizar unas mínimas estructuras de la plataforma, ni para liderar la propuesta política tan complicada como la que ha inventado, ni para dialogar pacientemente con todos los líderes de cada grupo integrado, ni para formar una listas electorales que puedan contentar a todos.

Todo esto quiere decir que tampoco ha conseguido mantener el diálogo con todas las partes, cuando esta era una de las características que ella utilizaba como gran argumento político. Diálogo, diálogo y diálogo, sin cansancio y con todos, y acuerdos. Eso era lo que predicaba con empresarios, con los independentistas catalanes, con los partidos de su plataforma, pero no ha sido capaz de mantener el tipo.

En cambio, sí se reconoce muy dotada para estar en el Gobierno, para proponer medidas que a ella no le cuestan nada, para subir salarios que pagan otros, para camuflar los parados en las estadísticas de su Ministerio, para estar en su despacho, para hacer viajes oficiales en Falcon. Pero esto no puede durar toda la legislatura.

Y con este marco se llega a la conclusión de que Yolanda Díaz ya no tiene ningún anaquel, estante o balda sobre el que mantenerse en el Gobierno. Si sus acciones y opiniones dentro del Gabinete no representan a ninguna organización ni a ningún grupo parlamentario, el presidente del Gobierno tendrá que negociar con otra persona los acuerdos del Consejo de Ministros. Y si no le aporta nada a Pedro Sánchez, o la mantiene porque quiere, y la integra en el PSOE, o tiene que sustituirla por el próximo que mande en Sumar, si es que manda alguno, o si es que se mantiene la agrupación. Ellos tendrán que analizar los beneficios de estar juntos o si les va a ser más rentable continuar por separado.

Está claro que los malos resultados electorales encadenados muestran que Sumar no suma nada. Es decir, que no tiene apoyo social para justificar su continuidad en la vicepresidencia del Gobierno. Es cierto, que ella le podría decir a Pedro Sánchez que su trayectoria es semejante, ya que no ha ganado ninguna elección desde que es líder del PSOE.  Pero, por muy cierto que eso es, Yolanda es el eslabón más débil de esta cadena.

Lejos están los días en que aspiraba a ser la primera presidenta de España gracias a esa marea de votos que empujaban sus socios de aventura política. Incluso llegó a decir en un mitin que el PSOE gobernaba con ella y no al revés. Eran aires de grandeza que la sociedad española no respaldó en ningún momento. @mundiario

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