Festín bancario en España

Billetes de euros.
Mientras las entidades financieras celebran sus cifras récord de beneficios, la economía real sigue avanzando con dificultades.

Los resultados financieros de los grandes bancos en España han superado todas las expectativas. BBVA y Caixabank han registrado beneficios récord, consolidando un año de bonanza para el sector. BBVA, en plena opa sobre el Sabadell, ha alcanzado más de 10.000 millones de euros en beneficios, un 25% más que el ejercicio anterior, con una rentabilidad superior al 19,7%. Por su parte, Caixabank ha anotado las mejores cifras de su historia con 5.787 millones de euros, un 20,2% más que en 2023. Abanca tampoco se queda atrás, celebrando su décimo aniversario con un incremento del 70% en sus beneficios de 1.200 millones.

Ante semejante éxito, pierde relevancia la queja recurrente del sector bancario sobre el impuesto a la banca. Pese a sus advertencias de que esta medida afectaría su competitividad y capacidad de financiación, los datos muestran una realidad distinta: lejos de perjudicarse, los bancos han visto crecer sus ingresos y sus beneficios de forma sustancial. La pregunta es inevitable: ¿quién paga realmente las consecuencias de estas decisiones económicas?

Si bien la banca está de enhorabuena, no puede decirse lo mismo de todos los ciudadanos, especialmente los jóvenes. La crisis de la vivienda sigue asfixiando a las nuevas generaciones, incapaces de acceder a un mercado donde los precios y los alquileres siguen por las nubes. Mientras los bancos elevan los dividendos y la recompra de acciones, miles de familias continúan sufriendo dificultades para llegar a fin de mes.

El Banco Central Europeo, consciente del estancamiento económico de la zona euro, ha reaccionado con una cuarta bajada consecutiva del tipo de interés, situándolo en el 2,75%. Se espera que esta medida alivie a quienes tienen hipotecas y estimule la actividad económica. Sin embargo, la inflación sigue siendo una amenaza, especialmente en España, donde el encarecimiento del gas ha empujado los precios al 3%.

En paralelo, los depósitos bancarios de los hogares han alcanzado un máximo histórico de 1,041 billones de euros. Aunque esto sugiere una mayor capacidad de ahorro, también refleja una economía contenida, en la que muchas familias optan por guardar su dinero en lugar de gastarlo o invertirlo. @mundiario