Israel lleva a cabo una expansión silenciosa en Cisjordania

Mitzpe Dani, puesto de avanzada israelí en Cisjordania. / Wikipedia.
Mitzpe Dani, puesto de avanzada israelí en Cisjordania. / Wikipedia.
Esta expansión ha resultado en la aparición de nuevas colonias y en la consolidación de asentamientos ilegales, generando tensiones y desplazamientos entre la población palestina.
Israel lleva a cabo una expansión silenciosa en Cisjordania

En medio del caos generado por la escalada de violencia en Gaza, el gobierno israelí ha aprovechado la distracción global para avanzar agresivamente con su política de colonización en Cisjordania. Bajo el liderazgo del primer ministro Benjamín Netanyahu, se han tomado medidas sin precedentes para expandir los asentamientos judíos en territorio palestino, desafiando abiertamente las normas internacionales y generando preocupación por el futuro de la región.

La estrategia de expansión colonial se ha visto reflejada en diversas acciones gubernamentales. En primer lugar, se ha declarado un número significativo de hectáreas como "territorio estatal", facilitando así la construcción y ampliación de asentamientos judíos en áreas palestinas. Esta declaración, que alcanza niveles récord desde la década de 1990, refleja un claro intento de consolidar la presencia israelí en Cisjordania mientras el mundo está distraído por otros conflictos.

Además de la expansión territorial, el gobierno ha legalizado por la puerta trasera más de 60 colonias, otorgando así un respaldo oficial a asentamientos que anteriormente se consideraban ilegales. Esta maniobra, liderada por el ultraderechista ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha generado críticas tanto a nivel nacional como internacional, siendo descrita por la ONG Paz Ahora como una "legalización por la puerta de atrás" que evade condenas internacionales y problemas legales.

El argumento utilizado por Israel para justificar estas acciones se basa en una interpretación selectiva de la ley otomana del siglo XIX, que permite la apropiación de tierras no cultivadas. Sin embargo, esta interpretación sesgada ignora por completo el derecho internacional y los derechos fundamentales de la población palestina, perpetuando así un ciclo de ocupación y opresión.

El impacto humano de esta política expansionista es evidente en el terreno. Poblados palestinos enteros han sido abandonados debido al temor a las agresiones de los colonos, mientras que las comunidades beduinas se ven obligadas a desmantelar sus hogares y buscar refugio en áreas menos expuestas. Esta limpieza étnica encubierta, respaldada por la indiferencia o complicidad de las autoridades israelíes, está causando un sufrimiento innecesario a la población civil y socavando cualquier esperanza de paz y reconciliación.

En última instancia, la expansión colonial en Cisjordania representa una grave amenaza para la estabilidad y la seguridad en Oriente Medio. Al socavar las posibilidades de una solución de dos estados y perpetuar el conflicto entre israelíes y palestinos, Israel corre el riesgo de aislar aún más a nivel internacional y comprometer sus propios valores democráticos y morales.

En un momento en que la comunidad internacional está llamada a actuar con urgencia para detener la violencia y promover la paz en la región, es fundamental condenar enérgicamente las acciones de Israel y exigir el respeto del derecho internacional. Solo a través del diálogo y la cooperación se podrá lograr una solución justa y duradera al conflicto israelí-palestino, que garantice la seguridad y el bienestar de ambas comunidades. @mundiario

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