El estreno del AVE en Galicia, un fiasco de Renfe que hace historia

Trenes de alta velocidad. / Renfe
Trenes de alta velocidad. / Renfe
Al retraso –histórico– del primer día se suma otro este miércoles, ya que al segundo Avril que sale de Galicia se le estropeó una puerta. Suena ya a cachondeo.
El estreno del AVE en Galicia, un fiasco de Renfe que hace historia

El esperado estreno del AVE en Galicia, más allá de Ourense, ha sido un desastroso ejemplo de cómo la mala gestión y la falta de preparación pueden convertir un hito histórico en una experiencia frustrante para los usuarios. Ayer, el primer tren Avril que partió de Vigo llegó a Madrid con más de dos horas de retraso debido a una avería en Ourense, teniendo que ser remolcado por un Alvia, su predecesor en la ruta. Hoy, el segundo tren ha repetido la historia de retrasos, aunque esta vez la demora ha sido menor, con casi media hora de retraso debido a una incidencia técnica con una puerta.

Este desastroso inicio no es solo una serie de eventos desafortunados, sino el resultado de años de promesas incumplidas y una gestión ineficaz. Los primeros usuarios del AVE en Vigo, después de décadas esperando por este tren, se encontraron con una crónica de un fiasco anunciado. La falta de tensión eléctrica en el pantógrafo que detuvo el tren en Ourense y la incidencia técnica de hoy son síntomas de un problema más profundo: la falta de preparación y previsión por parte de Renfe.

Los ciudadanos gallegos han esperado pacientemente por un servicio que prometía revolucionar el transporte en su comunidad. Sin embargo, lo que debería haber sido un motivo de celebración y orgullo se ha convertido en una fuente de indignación y decepción. La escena del tren detenido, con pasajeros esperando durante horas, es una metáfora dolorosa de un proyecto que no ha cumplido con las expectativas del controvertido ministro de Transportes.

Renfe ha intentado restar importancia a estos incidentes, calificándolos de "averías técnicas puntuales", pero la realidad es que estos problemas indican una falta de planificación y pruebas adecuadas antes de la inauguración. El hecho de que el primer Avril que salió de Galicia tuviera que ser remolcado por un Alvia es particularmente simbólico. En lugar de marcar un avance hacia el futuro, el estreno del AVE ha sido un recordatorio del pasado, de los problemas y demoras que los usuarios de trenes en Galicia han sufrido durante años.

La frustración de los pasajeros es comprensible. Han pasado del alivio y la ilusión al ver finalmente estos trenes en funcionamiento, a la incredulidad, la indignación y la resignación. Los retrasos y averías han convertido lo que debería haber sido un viaje cómodo y rápido en una experiencia agotadora y decepcionante. Los usuarios merecen más que excusas y promesas vacías; merecen un servicio de calidad que cumpla con las expectativas creadas.

Renfe debe asumir la responsabilidad por este desastre y tomar medidas inmediatas para solucionar los problemas técnicos y garantizar que el servicio AVE en Galicia funcione con la fiabilidad y puntualidad que se espera de un tren de alta velocidad. Esto incluye una revisión completa de los trenes Avril y las infraestructuras asociadas, así como una comunicación transparente y honesta con los usuarios sobre las medidas que se están tomando para evitar futuros incidentes.

El estreno del AVE en Galicia ha sido un fracaso que podría haberse evitado con una mejor planificación y preparación. Los ciudadanos gallegos, que han esperado tanto por este servicio, merecen un AVE que funcione de manera eficiente y sin contratiempos. Es hora de que Renfe deje de poner excusas y se ponga manos a la obra para solucionar estos problemas de una vez por todas. Dos retrasos en dos días suena ya a cachondeo. @mundiario

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