¿Es Pedro Sánchez el peor presidente de la democracia? Balance crítico de su gestión

Ilustración de Pedro Sánchez. / Mundiario

El debate sobre el liderazgo del Presidente del Gobierno se intensifica tras las declaraciones de Núñez Feijóo y la controversia por la gestión institucional, económica y territorial.

Alberto Núñez Feijóo, en su entrevista de este domingo en el diario El Mundo, asevera que el Gobierno que preside Pedro Sánchez es el peor y el más tóxico de los 47 años que llevamos de democracia en España. Y no cabe duda de que al líder del Partido Popular le asiste, para realizar esa afirmación, la trayectoria errática de un presidente que cada día parece más alejado de la realidad. Puede ser que se trate del manido síndrome de La Moncloa, que acecha como un fantasma permanente a todos los moradores de aquel complejo de la carretera de A Coruña. Pero el análisis quedaría incompleto si, más allá de esa situación psicológica, no se adentra sintéticamente en la trayectoria política y administrativa de Pedro Sánchez en estos casi ocho años transcurridos desde que llegó al poder en junio de 2018.

Postulados fundamentales de la Constitución española que se suponían valladares frente a un ejercicio autoritario del poder han sido pisoteados por parte de quien ha dirigido políticamente la Administración General del Estado hasta la actualidad. Un Gobierno presidido por una persona a la que en varias ocasiones, y desde distintos foros y formatos, se le ha tachado así de “autócrata”.

Antes de la pandemia de la covid-19 ya se manifestaron gestos autoritarios en Pedro Sánchez que culminaron con los decretos del estado de alarma y la desbocada legislación administrativa motorizada desplegada aprovechando la ocasión. Las dos sentencias del Tribunal Constitucional declarando la inconstitucionalidad de sendos decretos de estado de alarma y sus prórrogas no sirvieron para depurar responsabilidades y corregir la arbitrariedad y la inseguridad jurídica introducidas por este Gobierno como un modo habitual de actuar a golpe de decreto y a espaldas del poder legislativo.

Dos sentencias del Constitucional declararon inconstitucionales los estados de alarma. La vivienda y la política territorial, entre los principales lastres de su balance

Estamos también ante un Gobierno desasistido de cobertura presupuestaria actualizada para llevar a cabo políticas tan disparatadas como la anunciada recientemente en materia de inmigración.

Pedro Sánchez ha dejado vacío de contenido al PSOE, transformándolo en un mero instrumento de colocación y empleo de cargos públicos. Ha carecido de toda auténtica política territorial, condicionada en todo momento a los acuerdos con los partidos nacionalistas y soberanistas que le dieron apoyo en su última investidura.

A pesar de lo que se anuncia, la economía no despunta ni va tan bien como presume el Presidente del Gobierno. El lastre de la vivienda marcará ya todo un hito muy negativo en el balance de la gestión de Sánchez.

Pero quizá el sesgo de su comportamiento irresponsable en el tratamiento del ascenso de Vox será, sin duda, una de las más nefastas consecuencias que sobre la política española provocará la actuación de un político que en ningún momento ha sabido estar a la altura del cargo que asumió. @mundiario