¿Debería Sánchez devolver el favor a Puigdemont por su propio interés y futuro?

Puigdemont y Sánchez [640x480]
Puigdemont y Sánchez tienen una entrevista pendiente. / RR SS. / F.R.
El por ahora fugado es muy consecuente y le recuerda sus compromisos aparte de la amnistía y sigue recordando sus siete votos esenciales para Sánhez y los pactos firmados.
¿Debería Sánchez devolver el favor a Puigdemont por su propio interés y futuro?

Decía Churchill que la política es con frecuencia el mundo del absurdo, de lo inexplicable. Y con sentido del humor italiano, vistas las combinaciones y apoyos condicionados que se forman en Italia, Indro Montanelli afirmaba que exista una lógica de lo peregrino, y cuando más mejor. En algunas tertulias de las diversas que es extendieron y se extienden tras al resultado de las elecciones catalanas, algunos expertos y no de broma, han aludido al hecho de que Sánchez debería dejar gobernar a Puigdemont para su tranquilidad y evitarse problemas porque su propia estabilidad en el Gobierno del Estado depende de ello. Primero, porque sería un detalle de agradecimiento por los siete decisivos votos que lo llevaron a la Moncloa. Y que se lo debe por su propio interés, que queda mucha legislatura por delante y que le conviene tener de mano a Junts, porque la amnistía ampliada que le impusieron no es suficiente. Que se lo han advertido y que eso no era la meta, sino estación de tránsito y que tienen en su mano complicarle la vida.

Pues es verdad. Aunque sabe Dios, quiero decir, la Virgen de Montserrat sabrá. Dicen los de Puigdemont que Madrid no puede ignorar la voluntad expresa del pueblo libre de Cataluña que ha castigado los titubeos de ERC y sus errores, y que ha respaldado al presidente legítimo exiliados en Bélgica, que es la expresión de la dignidad y la coherencia del pueblo catalán, capaz de imponerse a Madrid y que sigue teniendo resortes esenciales para la continuidad de Sánchez, aprobar los presupuestos y condicionar toda la legislatura, si Sánchez se muestra renuente con la hoja de ruta que le impusieron. Y tienen razón bien argumentada.

Parece que esto es una partida de billar y que el más experto jugador es Puigdemont, el que el pueblo catalán quiere restituir al puesto que le fue arrebatado por el 155, entonces con el apoyo del PSOE. Y que la amnistía no es suficiente. Claro que la realidad, más que una partida de billar parece de póker y el fugado es correoso jugador. Vuelve a decir que no se conforma con ser jefe de la oposición. Y por eso se va a presentar a la investidura porque se sienten fuertes y que el peso de sus 35 escaños tiene un valor superior a los de los otros. Es la Cataluña que quiere recuperar lo que le quitaron y devolverlo al frente de la Generalitat. Sánchez tiene que pensar mucho lo que le conviene, porque aparte del resultado de Cataluña, debe tener presente que su propio Gobierno sigue dependiendo de los 7 votos de Junts.

Puigdemonrt no juega de farol

Y Puigdemont no juega de farol. Y Sánchez lo sabe. Acaba de recordarle lo que le impuso en las negociaciones de Ginebra. Así que ya sabe. Y sabe sobre todo “hacer de la necesidad, virtud” y “cambiar de opinión” y todo lo que sigue. Y hasta es capaz de vendernos que tiene que ceder en Cataluña para mantener el Gobierno de la mayoría de progreso en España, quiero decir, el Estado español. Además, ¿no dijo Zapatero que había que respetar el carácter nacional de Catalula? Pues eso.@mundiario.

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