¿Cuál es el origen de nuestra Constitución y por qué se celebra el día 6 de diciembre?

Constitución de España. / RR SS
La Carta Magna trajo modernidad a nuestro país, libertades a todos los españoles y un marco normativo sólido a sus instituciones, constituyendo la base sobre la que se ha constituido un Estado democrático y de derecho.

El miércoles 6 de diciembre es el Día de la Constitución Española.

Se trata, sin duda, de un día de máxima importancia para la ciudadanía española y que tiene como objetivo celebrar la aprobación de nuestra norma suprema: la Constitución.

La Constitución de 1978 nace con el firme propósito de conseguir que, esta norma suprema del Estado, sea un vínculo de unión para todos los españoles.

Varias constituciones

Antes de nuestra Carta Magna, hubo varias constituciones. Dejando de lado el Estatuto de Bayona, en vigor sólo en una parte de España, la Constitución nonata de 1856 y el proyecto constitucional de 1873, los textos constitucionales vigentes en España desde 1812 hasta 1978 han sido:

> Constitución de 1812, nace en medio de la indiferencia del pueblo y con abierta hostilidad de los estamentos privilegiados.

> Estatuto Real, elaborado por el Gobierno, sin la participación de las Cortes.

> Constitución de 1837, instauró el régimen de una Monarquía constitucional, ratificando las facultades, que ya preveía el Estatuto Real.

> Constitución de 1845, en ella, la soberanía no recae en la nación, como en las Constituciones de 1812 y 1837, sino que establece, la fórmula tradicional histórica, de la soberanía compartida por las Cortes y el Rey.

> Constitución de 1869, apodada “La Gloriosa”, vino a ser el reflejo constitucional inmediato de la Revolución de septiembre. El texto constitucional recoge: soberanía nacional, sufragio universal, concepción de la Monarquía como poder constituido y declaración de derechos;

> Constitución de 1876, posibilitaba el derecho de asociación; la tolerancia religiosa en la práctica privada de las religiones, sobre la base del reconocimiento del catolicismo como la religión del Estado, la libertad de imprenta, y la libertad de enseñanza.

> Constitución de 1931, se enmarca en el constitucionalismo europeo del período de entreguerras. Con claras influencias de la Constitución alemana de Weimar, en el diseño del sistema parlamentario, y la de la Constitución de Austria en lo relativo a la justicia constitucional. Asimismo, también se observa otras influencias como la mexicana, ya que constitucionaliza los llamados derechos fundamentales de la tercera generación o derechos sociales y económicos.

Tras la Guerra Civil se inicia un período de dictadura que finaliza el 20 de noviembre de 1975, fecha en que fallece el General Francisco Franco, y dando comienzo a un periodo de transición que se inició con la aprobación de la Ley para la Reforma Política, de noviembre de 1976, finalizando en las primeras elecciones democráticas el 1 de marzo de 1977. Tras la celebración de elecciones generales, la legislatura constituyente redactó un proyecto de Constitución que se elaboró en consenso entre las distintas fuerzas políticas del momento. El 31 de octubre, Congreso y Senado aprueban el texto constitucional.

El 6 de diciembre de 1978 se somete a referéndum el texto aprobado por las Cortes. El Real Decreto 2560/1978, de 3 de noviembre, por el que se somete a Referéndum de la Nación el proyecto de Constitución, en su artículo 3 dice que la consulta se llevará a cabo “formulando la siguiente pregunta: ¿Aprueba el proyecto de Constitución?”

Ese día, la respuesta de los españoles, de todas las regiones de España, no daba lugar a ningún tipo de duda, con un 67,11% de participación, el 87% de los votos dan el sí a la Constitución.

El texto ratificado por el pueblo español fue promulgado y sancionado, en acto solemne, por el rey Juan Carlos I el 27 de diciembre, adquiriendo plena vigencia el 29 del mismo mes, tras su publicación en el BOE.

Mediante Real Decreto 2964/1983, se declara el día 6 de diciembre de cada año como “Día de la Constitución” y se le atribuye carácter festivo. Además, el citado Real Decreto, ordena su conmemoración “con la mayor solemnidad” por las Instituciones, por las Fuerzas Armadas y en los centros escolares”.

Desde entonces, los actos institucionales se dan cita en nuestro gran Día. La jornada conmemorativa empieza con el izado solemne de la bandera de España, cumpliendo así con el mandato de lo dispuesto en el citado Real Decreto.

Dentro de los distintos actos conmemorativas del 6 de diciembre, además del izado solemne de la bandera, también se lleva a efecto la lectura de algunos artículos de nuestra Carta Magna.

Tal y como dijo el alcalde del municipio de Humanes de Madrid, Don José Antonio Sánchez Rodríguez, en los actos conmemorativos del Día de la Constitución “…/… la Carta Magna trajo modernidad a nuestro país, libertades a todos los españoles y un marco normativo sólido a sus instituciones, constituyendo la base sobre la que se ha constituido un Estado democrático y de derecho. Única nación común e indivisible de todos los españoles. En 1978 con su respaldo al texto constitucional, los españoles pusieron de manifiesto su voluntad de dar comienzo a una nueva etapa. Nuestra constitución es ante todo un gran acuerdo, un pacto a favor de la concordia. Conmemorar la constitución es celebrar el progreso de España, pero fundamentalmente, conmemorar la constitución significa rendir homenaje a los españoles que guiados por este texto han optado con sabiduría por la democracia y el Estado de derecho. La constitución nos permite mirar con confianza hacia el futuro, tenemos el deber de dejar a nuestros jóvenes una España mejor que la que heredamos para que siga siendo una nación pública y dueña de su destino”. @mundiario