Cerrazón que engendra posverdad

Cuando las creencias de una persona son amenazadas por un “hecho inconveniente”, a veces se prefiere desafiar ese hecho a cambiar de creencia. / SEBBM

Se ignora que cuando uno tiene una creencia o un recuerdo, lo único garantizado es que tiene esa creencia y ese recuerdo, no que sus contenidos sean verdaderos.

Lo racional y lo irracional, la verdad y la posverdad, los ojos y los cerrojos, la cerveza y el ron… son algunos de los temas propuestos para estos Significados inéditos. Y alguna que otra cosa más; esta vez, más que nunca, terminando por dar la chapa.

ceporro. (de cepo + porro). Cigarrillo de hachís o marihuana mezclado con tabaco que se utiliza para atrapar al consumidor en la adicción. El ceporro actúa sobre el sistema de recompensa del cerebro de igual modo que lo hacen otras drogas: estimulando la liberación de dopamina, sin que el sujeto se dé cuenta de que esta liberación implica, en realidad, una atadura.

cercanía. (de cerca + cana). En el contexto de las estaciones de la vida, referencia temporal que se establece cuando a una persona le queda poco para peinar canas. No desean cercanía quienes siempre quieren aparentar jóvenes.

cercenar. (de cercenar + cenar). Acortar la duración de una cena o reducir la cantidad de lo que en ella se come. "De grandes cenas están las sepulturas llenas", reza el dicho; pero también se podría decir, por la otra parte, que “pasa mucho frío quien se acuesta con el estómago vacío”.

cerrar1. (de cerro + errar). Cometer una equivocación en un cerro.

cerrar2. (de cerrar + errar). Vistas la consecuencia de equivocarse, impedir el paso al error (aunque siempre resulta más fácil prohibir el acceso al cerro).  

cerrazón. (de cerrar + razón). Obstinación propia de la persona que se empeña en ignorar el análisis racional de las cosas, prefiriendo alojar sus creencias en el seno del mito o la superstición. Pensábamos que la cerrazón era una característica propia de la mentalidad religiosa, dominada por la fe, pero también ahora, cada vez que se exalta la primacía del sentimiento y la emoción estamos avivando una conciencia irracional. Precisamente, una de las características más señaladas de la posverdad es la difuminación interesada de la línea que separa los hechos de las opiniones o, si se quiere, la realidad de los deseos. Los hechos objetivos llegan a ser menos influyentes a la hora de conformar la opinión pública que las apelaciones a la emoción y a las creencias personales, hasta el punto de que para que algo sea verdadero basta que la gente sienta o crea que es verdadero, al margen de que esté o no apoyado por los hechos. Se ignora que cuando uno tiene una creencia o un recuerdo, lo único garantizado es que tiene esa creencia y ese recuerdo, no que sus contenidos sean verdaderos. El que los contenidos sean verdaderos, hablando del mundo, depende de los hechos; como afirmara Hume, “la convicción no engendra verdad”, sino –apostillaríamos hoy– posverdad. Así pues, la posverdad socava la importante idea de que algunas cosas son verdaderas o falsas independientemente de lo que nosotros creamos o cómo nos sintamos con respecto a ellas.

cerrojo. (de cerrar + ojo). Párpado. Aproximadamente, cada 5 segundos y por un brevísimo instante, dos cerrojos resguardan nuestras ventanas al mundo exterior para protegerlas de estímulos dañinos y evitar que se resequen.

cerveza. (de ciervo + veza). Veza o algarroba de la que se alimentan los ciervos. No es insensato decir que quien toma cerveza también cuida su cornamenta.

cesantía. (de cesar + santo). Estado del santo que ha dejado de serlo. No conozco ninguno, aunque sería razonable pedir que si se demostrase la falsedad de los milagros atribuidos a cualquiera de ellos, perdiera la santa condición y bajase de los altares.

cesión. (de cesio). Acción por la cual el cesio cede su electrón en presencia de halógenos como el flúor o el cloro, algo a lo que siempre está dispuesto debido a ser el elemento de menor electronegatividad de la tabla periódica.

chalanería. (de chalán + lana). Artimaña y astucia de que se valen los tratantes para vender y comprar la lana con que se confeccionan los chales que se ponen las mujeres sobre la espalda y los hombros para abrigarse o adornarse.

changar. (de changar + hangar). Estropear o romper el cobertizo donde se guarecen los aviones de la intemperie.

chaparrón. (de chapa + ron). Tapón metálico que cierra herméticamente las botellas de alcohol obtenido por fermentación de la caña de azúcar. De precipitarse al suelo, lo normal es que un chaparrón caiga en la bodega.

chapero. (de chapa + apero). Artesano que fabrica aperos de chapa. Un chapero guarda gran familiaridad con la azada, la horca o la guadaña.

chapotear. (del fr. chapeau, sombrero). 1. Agitar el sombrero con las manos en el aire, con el objeto de dejarse ver. 2. Acción de exclamar “chapó” para mostrar aprobación entusiasta por lo que alguien ha dicho o hecho. O ha dicho y hecho. O no ha dicho pero sí hecho. O ha dicho pero no hecho. O ni ha dicho ni hecho.

chapuza. (de chapa). despect. Chapa mal hecha o sucia, vista desde la perspectiva que otorga la posverdad. @mundiario