Bulos y regeneración democrática
Es acertado que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tome la iniciativa de abrir el debate sobre la regeneración democrática en España, y comience por el problema que en estos momentos más afecta a la democracia y al Estado derecho: la desinformación y los bulos, porque ambos son auténticos "misiles" que pueden ocasionar daños individuales y colectivos, además de cuestionar los resultados electorales, la legitimidad de los elegidos y, por tanto, la voluntad expresada por los ciudadanos, utilizando para ello falsedades o mentiras.
El jefe del Ejecutivo comparecerá el 17 de julio en el Congreso de los diputados, para presentar su propuesta y posibilitar que los demás grupos políticos, los agentes sociales y la sociedad civil en general, participen de las inaplazables y necesarias reformas y medidas, que nos procuren una sociedad más democrática, participativa y transparente. Ha anticipado que desea reformar las leyes orgánicas de derecho al honor, derecho de rectificación y la ley de publicidad institucional que requiere actualizarse, entre otras razones, porque no contiene en su articulado la digitalización de la información y de los medios. También es necesaria la modificación de la ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, la de medios de comunicación...
GARANTIZAR INFORMACIÓN FIABLE
Lo más urgente, diré que la emergencia, es poner las bases para afrontar los retos que garanticen una información fiable, la pluralidad, la equidad y la transparencia exigible en muchos aspectos, especialmente en aquellos relacionados con la financiación de los medios de comunicación y sobre quiénes son sus accionistas o propietarios, algo que toda la ciudadanía española tiene derecho a conocer. Ya no sorprende que el PP responda, ante este problema crucial, que el gobierno pretende desencadenar una "caza de brujas" o que Feijóo haya dicho "quieren intimidar a los periodistas". Lo dicen aquellos que provocaron los "viernes negros" en la RTVG o los que amenazaron desde el gobierno autonómico de Madrid a elDiario.es con cerrarlo. La realidad es que en este país existen pseudo medios y tabloides de comunicación que están atacando pilares esenciales de nuestro sistema democrático y de nuestras instituciones.
Claro que las actuaciones del PP, cada vez que no están en la Moncloa y en estos años más, son propias de partidos que no respetan la Constitución y hay pruebas evidentes en ese sentido, como la de impedir la elección del Consejo General del Poder Judicial durante cinco años y medio, vulnerando la Constitución, en beneficio exclusivo de sus intereses partidistas y más propio de quién no tiene valores democráticos. Solo se han avenido a una renovación, cuando se les han agotado las disculpas ante los mediadores europeos y el Presidente les dio un ultimátum, hasta finales del mes de junio. Temían una reforma legislativa, mediante la cual una mayoría absoluta parlamentaria determinase la renovación y eso les hizo llegar a un acuerdo, a pesar de la postura negativa que han venido manteniendo. La derecha española ha llegado a cuestionar nuestro sistema electoral (todos recordamos las palabras de Feijóo sobre el voto por correo y lo que se dijo en referencia a la empresa pública Indra) Recientemente en Onda Cero declaró que no creía en la imparcialidad del Tribunal Constitucional, cuando su partido y él mismo contribuyeron a renovarlo proponiendo a sus candidatos, pero claro. Como hay una mayoría progresista, parece que lo que toca es atacarla, erosionando una institución esencial del sistema democrático. Y así, no reconociendo los poderes del Estado que contiene la Constitución Española, se daña gravemente la democracia.
RECURRIR AL BULO
Feijóo ha venido practicando directamente la desinformación, los bulos y se ha mostrado muy feliz chapoteando en el fango. Las terribles consecuencias que está originando traen al pairo Necesita hacerlo, porque hasta ahora ha mostrado que carece de propuestas y de un bagaje que ofrecer al pueblo español
El Presidente del Gobierno ha hecho declaraciones en las que insinúa que desde gobiernos autonómicos del PP y de Vox se está financiando a pseudo medios que se están utilizando para desinformar
A la Unión Europea le preocupa la alta politización de los medios de publicación, su independencia y la transparencia sobre a quién pertenecen. En la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE están recogidas la libertad y pluralidad de los medios de comunicación, porque son esenciales y hay que garantizarlas.
UN NUEVO REGLAMENTO
Recientemente, se ha aprobado en la UE el Reglamento Europeo sobre la Libertad de Medios de Comunicación, precisamente para armonizar la distinta normativa que hay en los Estados miembros. Esta norma es de obligado cumplimiento y su contenido pone el acento en la responsabilidad que tienen las empresas mediáticas de publicar toda la información sobre quiénes son sus accionistas y propietarios; al mismo tiempo determina que habrá una base de datos de acceso público; asimismo deben divulgar cualquier conflicto de intereses, que sea susceptible de afectar a las noticias que se ofrecen y los medios tendrán que dar a conocer a cuánto asciende el importe anual de la publicidad institucional.
También las corporaciones públicas tendrán que garantizar la independencia editorial, la imparcialidad y la pluralidad de informaciones y opiniones.
No podemos olvidarnos que la regeneración democrática debe ir más lejos, tiene que ser más amplia y extensa, por eso además es importante reflexionar sobre la Justicia, porque requiere reformas importantes para profundizar en su democratización, para disponer de un nuevo modelo en el acceso a la carrera judicial, con el fin de asegurar que nadie es discriminado por razones económicas favoreciendo una política de becas, ayudas y facilidades, en materia de formación, especialización, organización, etc.; introducir más reformas democráticas y de formación en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y en las fuerzas armadas, reforzar la legislación contra la corrupción; modificar la ley de la función pública respecto a las exigencias sobre la contratación eventual de asesores, la de altos cargos; acabar con muchos aforamientos, ser más exigente con las puertas giratorias, legislar sobre los reglamentos de las cámaras parlamentarias y plenos de las corporaciones locales, para procurar mayor respeto, decoro y participación de sus miembros; fortalecer la de incompatibilidades... y sobre todo, mucha educación a todos los niveles, sobre la importancia de defender y respetar la democracia y la Constitución española. @mundiario