Banco de España: Escrivá freno de los análisis
En casi todos los medios se entendió que la misión encomendada por el Gobierno al nuevo responsable del Banco de España – que hasta ese momento había sido ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones- era suavizar los análisis que realiza esta entidad cada año sobre la política económica del Ejecutivo. En definitiva, dejar de publicar informes desfavorables al Gobierno de Pedro Sánchez. Y parece que está cumpliendo la misión que se le encomendó al nombrarlo.
Escrivá fue categórico: aquí no se analizan las consecuencias de las políticas de salarios o de pensiones que aplica el Gobierno de coalición. El Banco de España, que siempre ha publicado estudios serios y rigurosos, ahora ya no debe seguir haciéndolo porque molestan al Gobierno. Es más, el nuevo gobernador dispersa responsabilidades, difumina funciones y provoca una reestructuración de los servicios del banco. Para Escrivá esta entidad no es quien debe fiscalizar al Ejecutivo, cometa las indisciplinas económicas que cometa.
Lo que ha servido durante casi medio siglo, ahora no le gusta al exministro del Gobierno de Sánchez. “El banco no puede entrar a dar su opinión. No tiene capacidad técnica para aportar en el tema de las pensiones”. Estas son las indicaciones que tienen de quien fue, curiosamente, responsable de las pensiones en España. La entidad que tiene ahora a su cargo no puede analizar las consecuencias de la política de pensiones, que él mismo ha instaurado, en la economía del Estado. Faltaría más que los altos técnicos del banco pusieran ahora en cuestión las directrices que antes él mismo dio en su ministerio.
Y no se queda ahí, descalifica de un plumazo todo lo que han hecho hasta entonces los estudios del Banco de España: “Sentarse en un ordenador y calcular una proyección a cincuenta años lo podemos hacer todos. Mucho del debate de pensiones va de eso, de hacer un análisis desde tu casa para que salga lo que te tiene que salir”.
Y eso que el informe final de este año es muy escueto en cuanto a las pensiones. Tan sólo recuerda que este año la Airef evaluó la regla de gasto introducida con la reforma del 2023 para constatar que el gasto no ha superado el 13,3% del PIB establecido como umbral.
No podía arriesgarse es nuevo gobernador a los comentarios del año anterior. Allí se incluyó un epígrafe sobre los retos del sistema de pensiones y se avisó de que la tendencia al alza en el gasto continuaría en los próximos años. Y no dejaba sin comentar los elementos de “considerable incertidumbre” introducidos en la reforma. Todo muy sospechoso.
Por eso, concluimos con el temor, o la certeza, de que Escrivá se está convirtiendo en el Banco de España lo que Tezanos representa para el CIS: un desprestigio para la entidad. España pierde. @mundiario