El AVE llega a Asturias y dicen que también ha llegado a Galicia...

Un tren AVE. / Wikipedia
Un tren AVE. / Wikipedia
Por surrealista que pueda parecer, Galicia y Asturias comparten un problema ferroviario que las une más de lo que podría imaginarse: el ancho de vía diferente al que prevalece en el resto de España.
El AVE llega a Asturias y dicen que también ha llegado a Galicia...
El AVE llega a Asturias. Dicen que también ha llegado a Galicia, aunque en realidad se detiene en Ourense. No llega ni a Vigo ni A Coruña, las dos grandes ciudades gallegas. Por sorprendente que pueda parecer, Galicia y Asturias comparten un problema ferroviario que las une más de lo que podríamos imaginar: el ancho de vía diferente al que prevalece en el resto de España.

Tanto el AVE hacia Galicia como el nuevo AVE hacia Asturias enfrentan un desafío común: no estarán plenamente operativos hasta el próximo año, cuando los innovadores trenes Avril, con ejes de ancho variable, entren en servicio.

La peculiaridad radica en que los trenes procedentes de Madrid solo pueden llegar a sus destinos gallegos o asturianos mediante un intercambiador automático de ancho de ejes. Actualmente, esta tarea la llevan a cabo los trenes Alvia, que no ostentan oficialmente la categoría de trenes AVE.

La limitación de velocidad de los Alvia, que no superan los 250 km/h, es notoria en comparación con los Avril, diseñados para alcanzar velocidades superiores.

La firma Talgo ha construido los nuevos trenes Avril de ejes variables, los cuales han superado rigurosas pruebas y han obtenido la homologación correspondiente. Está previsto que entren en funcionamiento a principios de 2024, marcando así el inicio de una nueva era en la conectividad ferroviaria.

Con estos trenes, el trayecto desde Oviedo hasta Madrid se reducirá a 3 horas, mientras que A Coruña quedará a tan solo 3 horas y 30 minutos de la capital de España.

No obstante, como suele ocurrir, "no es oro todo lo que reluce". Estudios realizados en varios países, especialmente en Francia, acerca de la rentabilidad y el impacto económico/sociológico de los trenes de alta velocidad, revelan que, en general, no son tan rentables como podríamos pensar. Además, suelen generar desequilibrios socioeconómicos, favoreciendo a la ciudad más "poderosa" entre los dos puntos de la línea.

En el caso de estas dos líneas AVE, la ciudad que indiscutiblemente se ve más beneficiada es Madrid. Aunque la mejora en la conectividad es innegable, es crucial cuestionarnos si estos proyectos realmente benefician de manera equitativa a todas las comunidades involucradas. La brecha ferroviaria, que une a Galicia y Asturias en este caso, invita a reflexionar sobre la necesidad de un enfoque más equitativo en el desarrollo de infraestructuras ferroviarias de alta velocidad en toda España. @mundiario

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