Turismo cultural filosófico

José Ortega y Gasset
José Ortega y Gasset.

A propósito del artículo Turismo cultural y patrimonio filosófico: un Estado de la cuestión, de Jordi Arcos Pumarola, publicado en 2016.

Turismo cultural filosófico

Podemos plantearnos algunas cuestiones sobre turismo y turismo cultural y turismo sobre filosofía o filosófico. Igual que se indica que en el mundo romano existía un turismo bélico, es decir, se visitaban los lugares de las grandes batallas, donde intervino la República o el Imperio Romano, o incluso, de alguna manera, se hace en Norteamérica con lugares referidos a la guerra de la Independencia o de la Secesión, podemos pensar, que quizás, el turismo de y sobre la filosofía, lo que se denomina Patrimonio Filosófico, una categoría del turismo cultural en general, podría ser más valorado. Es cierto, que existen Museos y Casas Museo y Fundaciones sobre escritores, y dentro de esta línea, estarían algunos sobre Filosofía en el mundo y en Europa.

Planteamiento

Quizás, no está demasiado desarrollado el concepto de Patrimonio Filosófico, quizás, estemos atrasados dos o tres siglos, cuándo se empezó a valorar el arte y la arquitectura y la literatura, mucho después la artesanía, ahora, quizás le toca al segmento de la Filosofía.

Desde ka antigüedad, posiblemente desde las primeras ciudades-Estado, posiblemente antes, ha existido lo que podríamos denominar el viaje religioso o turismo religioso o peregrinaciones religiosas a templos religiosos concretos, por todo el Mediterráneo, quizás, podríamos indicar, que esa trabazón y relación tan esencial entre religión y espiritualidad y metafísica y filosofía, podría ser, por analogía, los primeros lugares filosóficos, o dicho de otro modo religiosos-filosóficos. Porque no existe religión que no lleve implícita una filosofía, y no existe una filosofía que no tenga una metafísica, y ambas con consonancias en el mundo religioso y espiritual.

Visto desde esta manera, diríamos, que de alguna forma “el turismo de la búsqueda de significantes y significados de sentido o últimos”, lleva con nosotros milenios, cierto es, no distinguiendo bien entre filosofía y religión y espiritualidad. Pero ahora, nos planteamos, si puede existir un turismo cultural filosófico.

La respuesta es que sí, porque ya existe, aunque sea mínimamente, muchos museos o casas museos o fundaciones de escritores y pensadores tienen un componente filosófico importante. Además de Casas Museos o Fundaciones de filósofos en sentido estricto, aunque sean minoritarios en el conjunto de las taxonomías de Museos o Fundaciones…

Razón

El ser humano, sea por conformación neuronal en sí, sea en la interrelación neurológica y ambiente social y cultural, tiene, al menos hasta ahora, grandes preguntas, que entran en el campo de la religiosidad-espiritualidad, pero también de la metafísica-filosofía. Por lo tanto, es lógico y razonable y racional, que se señalen hitos, de autores y de lugares y de libros y de obras y de bibliotecas, etc., que destaquen algunos de estos aspectos. Porque el ser humano, no solo vive de aire y de agua y de pan y de vivienda y de vestido y de seguridad física, sino también de filosofía y metafísica. Es más la filosofía y la metafísica irradia y está dentro de todas esas cuestiones de necesidades primarias y secundarias. Saber contestar, en la medida de lo posible, a cuestiones metafísicas y religiosas, es casi una necesidad primaria

Se puede entender el patrimonio cultural filosófico centrado en distintos hitos, sean biográfico, sean temáticas o concepciones o ramas de la filosofía, sea en periodos filosóficos, sea en bibliografías de esos autores o escuelas, sea en las materializaciones de la filosofía con la intersección política o económica o sociológica o cultural o religiosa o…

¿Visitarían personas museos o fundaciones de autores, con sus archivos y documentación y exposiciones en los que se mostrasen cuestiones de esos personajes y de sus filosofías? ¿Podrían indicar ustedes que no…? ¿Pero si esas exposiciones y museos mostrasen la influencia de esos autores y esas ideas en las costumbres sociales, en las organizaciones políticas y económicas y culturales y religiosas, en los propios derechos humanos, etc.? ¿Quizás, planteados de este modo, los visitantes se darían cuenta, que tener una definición sobre un derecho humano o tener otra, no es lo mismo, porque permite disponer de libertades reales, de un tipo o de otro…? ¿Es decir, en definitiva, la filosofía está dentro de nosotros, en nuestras cabezas-corazones, y en cualquier actividad práctica, social o política o económica, aunque no seamos conscientes, aunque no solo sea filosofía, sino otros parámetros…? ¿Por ejemplo, en  multitud de temáticas éticos y morales, sociopolíticos, del conocimiento o entendimiento, etc.?

Conclusión

En España existen diversos espacios-museos-archivos-fundaciones sobre Ortega y Gasset, Unamuno, María Zambrano, Llull.

Podríamos concluir, que necesitamos en la Piel de Toro incentivar y crear nuevos centros con temática filosófica, segundo, que en los viajes y turismo cultural no solo se visite museos de arte, sino también de escritores y pensadores y filósofos, tercero, tener otra mentalidad, y, saber que la cultura filosófica, puede ser también una fuente económica, para regiones y ciudades, que todavía no han explotado lo suficiente. @mundiario

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