Tenerife, uno de los paraísos españoles

Tenerife/ Elisa Hernández
Tenerife. / Elisa Hernández

La isla más extensa del archipiélago canario y la más poblada de España, con un total de 966.000 habitantes y una extensión de 2.034 km², es el destino turístico por excelencia para extranjeros y para los propios nacionales. 

Tenerife, uno de los paraísos españoles

Tenerife, también conocida como la 'isla de la eterna primavera', es un lugar donde en muy pocas ocasiones se tiene que hacer uso del paraguas y del chubasquero.  Forma parte de la comunidad autónoma española de Canarias, ubicada en el océano Atlántico junto a La Palma, La Gomera y El Hierro conforma la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

Según un estudio impulsado por la agencia de comunicación The Blueroom Project, la 'isla de la eterna primavera', es uno de los destinos turísticos más demandados a la hora de hacer la reserva para las próximas vacaciones. Esto se debe a su buen clima que ronda los 22º anuales gracias a la llamada Corriente Canaria, que mantiene la temperatura del agua por debajo a la que corresponde a su latitud, entre 22°C en verano y 19°C en invierno. También sus increíbles paisajes y su cultura gastronómica son puntos a tener en cuenta a la hora de elegir Tenerife como próximo destino.

Tenerife es conocida por El  Parque Nacional del Teide, un volcán inactivo que forma la cima más alta de España con 3.715 metros de altura y otras áreas de centros como Los cristianos y Playa de las Ámericas. Pero, existen otras zonas mucho menos concurridas con un especial encanto que solamente conocen los tinerfeños y sin tanto turista curioso.

Lugares con encanto en Tenerife

Parque rural de Anaga

Parque rural de Anaga/ @frankchomiuk Unsplash

Parque rural de Anaga. / @frankchomiuk Unsplash

Pocos conocen este espacio natural protegido localizado en el Macizo de Anaga que fue declarado el 9 de junio de 2015 Reserva de la Biosfera por la Unesco y es el lugar que cuenta con mayor cantidad de endemismos de Europa. “La selva verde de Tenerife”, denominada de esta forma por los tinerfeños, es uno de los grandes tesoros de la isla con una vegetación muy especial formada por el bosque de laurisilva.

“Es un lugar con un encanto especial que nada tiene que envidiar al Teide, existen muchas rutas a las que puedes acceder con el coche, eso sí hay que tener un especial cuidado por la humedad ya que hay zonas en la que no ves nada”- afirma Elisa Hernández, local de la zona.

También hay mucha fauna protegida que solo habita ahí y a la que hay que cuidar, como la mariposa amarilla Cleopatra canaria, el escarabajo fausto, ambas especies endémicas de la zona, y una zona de especial protección para las aves, ya que para especies como las palomas de laurisilva este bosque constituye un hábitat de importancia vital para su biología.

Playa de Benijo

Playa de Benijo/ @marialupan Unsplash

Playa de Benijo. / @marialupan Unsplash

Un lugar paradisiaco no apto para los más acalorados ya que se aconseja no bañarse en la zona. Esto es debido a que se encuentra plagada de rocas y, cuando sube y baja la marea aparecen piedras nunca antes vistas y puede pasar a ser un lugar peligroso.

Si quieres practicar nudismo es una de las playas en la que se encuentra permitido. Este lugar salvaje virgen compuesto de arena volcánica negra y grava es perfecto para ver los atardeceres desde el cual se ven los roques de Anaga.

Candelaria

Basílica de Nuestra Señora de Candelaria / Krisangela Morales

Basílica de Nuestra Señora de Candelaria. / Krisangela Morales

Este pueblo costero de amplia tradición canaria es un lugar poco frecuentado por turistas. Aparte de las procesiones de la Candelaria que se celebran cada 2 de febrero junto a un festival de bandas y danzas típicas, destaca por sus majestuosas e importantes estatuas dedicadas a cada guanche importante de la historia canaria, “ da la impresión al estar alineadas con el mar de que están saliendo de él y con sus trajes parece que están más vivos que nunca” afirma la tinerfeña Elisa Hernández.

Los guanches son los antiguos aborígenes de la isla de Tenerife, quienes la habitaban antes de la conquista castellana en 1496 y debido a su importancia el pueblo les rinde este homenaje.

El municipio es sede de la Virgen de la Candelaria, patrona general de Canarias. Está considerado como el lugar sagrado y de peregrinaje por excelencia del archipiélago. Cada 2 de febrero y 14 y 15 de agosto miles de peregrinos de todas las islas llegan a la Villa Mariana para celebrar la fiesta de la patrona en la llamada «caminata a Candelaria».

La Virgen de la Candelaria es calificada como una Virgen negra. Su devoción tiene mucho arraigo en otras partes de España, y en países como Bolivia, Colombia, Cuba, México, Perú, Venezuela y otros. Su patronazgo se extiende a varias ciudades y países de América y de otros continentes. Esto ha hecho que la Virgen de la Candelaria sea la segunda adveración mariana más extendida en el continente americano, tras la Virgen de Guadalupe, en México. También fue una de las primeras adveraciones introducidas en América por los conquistadores españoles, Hernán Cortés llevaba en su cuello una medalla de la Virgen de la Candelaria cuando llegó a México.

Garachico

Garachico/ Alberto Frías Unsplash

Garachico. / Alberto Frías Unsplash

De procedencia guanche este pueblo costero ubicado al norte de la isla presenta el estilo típico de las casas canarias: grandes ventanales, balcones de madera de estilo colonial con las paredes muy coloridas o por el contrario blancas con piedras incrustadas.

Este municipio limita con otros como Icod de los Vinos, Santiago del Teide, El Tanque y Los Silos. Abarca desde las laderas noroccidentales del Pico Viejo hasta el mar, donde ocupa una extensa franja de terreno litoral que forma parte de la denominada Isla Baja, una gran plataforma horizontal de origen volcánico.

En su paisaje sobresalen el conocido como Roque de Garachico, un pequeño islote frente a la villa, así como las coladas volcánicas históricas que descienden desde las cumbres al mar.

Icod de los Vinos

Icod de los Vinos/ Omar Sotillo Unsplash

Icod de los Vinos. / Omar Sotillo Unsplash

Este pequeño pueblo es conocido, como su nombre indica, por la cultura de los vinos canarios. También destacan sus dulces como el bienmesabe, hecho de huevo, almendras ralladas, miel palmera y limón rallado. Es de textura espesa, granulosa y untuosa. Puede comerse solo o acompañando otros alimentos, como el helado. También puede incluir ron.

Cerca se encuentra el famoso Drago milenario de Icod de los Vinos, uno de los símbolos más emblemáticos de la isla de Tenerife.  Se trata de un enorme ejemplar de drago declarado Monumento Nacional en 1917. En la actualidad es el más grande y longevo que se conoce en el mundo en su especie. Mide unos 18 metros de altura y tienen un perímetro en la base de tronco de veinte metros y más de trescientas ramas principales.

Tenerife es, en definitiva, la isla de las mil experiencias en cualquier época del año gracias a la tranquilidad de su clima y a la enorme propuesta de actividades que ofrece la mayor superficie de las Islas Canarias. @mundiario

Tenerife, uno de los paraísos españoles
Comentarios