Llanes

Llanes, Asturias. Pixabay.
Llanes, Asturias. / Pixabay.
Un pueblo de calles estrechas, que se abren al puerto de donde antaño se generaba toda la vida. Hoy el turismo lo invade todo, así que si somos de esa especie hay que aprovechar lugares como éste. Un tipo de ser  convertido en paseantes y coleccionistas de recuerdos

“….Donde el mundo se llama Llanes…..”

Lat: 43:25:10N

Lon: 4:45:03W

El título he de decir que no es mío, es un plagio de una frase que en uno de los carteles informativos pude leer nada más llegar. Como en todos los pueblos asturianos dando al mar, llegar se convierte en un privilegio, poder ver y oler de cerca el mar.

Un pueblo de calles estrechas, que se abren al puerto de donde antaño se generaba toda la vida. Hoy el turismo lo invade todo, así que si somos de esa especie hay que aprovechar lugares como éste. Un tipo de ser  convertido en paseantes y coleccionistas de recuerdos, como en este caso, en donde buscamos una seña de identidad, algo que se nos guarde en el recuerdo para revelar a nuestros amigos y conocidos todo lo vivido. Como visitantes que tomamos el agua como referencia, partimos del puerto donde los Cubos de la Memoria  llaman nuestra atención. Fue realizado por D. Agustín Ibarrola, quien pintó los cubos que conforman la escollera del espigón, recordando a todos los marineros que han trabajado en el mar y a aquellos que no han regresado.

Desde el Ayuntamiento tienen organizada una ruta cinematográfica para los cinéfilos, puede ser muy interesante, por algo han escogido esta población multitud de películas para hacer allí sus rodajes, podemos ir viendo decorados reales que han formado parte de estas películas, algunas de las que seguro habremos visto con independencia de la edad.

Como toda Asturias fue tierra de emigrantes. Llanes no iba a ser menos y cuenta con sus casas de Indianos, personas que fueron ha hacer dinero a las Américas, como se les llamaba por entonces y volvieron con fortuna. Construyendo sus casas con un estilo muy peculiar que podemos distinguir rápidamente.

En la antigüedad este enclave fue un lugar donde la pesca era fundamental para la superviviencia de la población. En siglos pasados la ballena fue uno de sus sustentos, la sardina, la caballa, besugo, merluza, fueron los principales actores de toda aquella industria, que como es lógico hacía que otras tareas fuesen fundamentales como la sal y sus tratamientos. Si visitamos Llanes en estos días podremos ver cómo el río Carrocedo desemboca en el puerto, ya que las obras de transformación de la zona pesquera, adaptándola al turismo antes mencionado esta siendo modificada de puramente marinero a deportivo, ensanchando la desembocadura y los márgenes interiores.

Como lugares de interés saliendo de la población podemos destacar el Valle del Velorio y el Valle de Pendueles, éste último si es posible visitarlo en verano, donde el color de sus aguas no tiene nada que envidiar a las playas del Mediterráneo, por no compararlas con otras. Históricamente el Concejo de Llanes  ha estado dividido en valles, los que he nombrado antes son los que se encuentran en la costa, hay tres más en el interior, Ardisana, Caldueñu-Mere y el Oscuru.

Nuestro viaje es por tierra pero marinero, podemos visitar el Aula del Mar que se encuentra en el centro, donde se muestran la vida en Llanes desde hace siglos, pasando por la caza de la ballena hasta nuestros días, en los que como es natural se trata el tema de la emigración, todo ello muy ameno en un espacio algo reducido, no se tarda mucho y se concentra todo.

En nuestro paseo podremos ver las diferentes construcciones todas en piedra y madera, toman una sidra (como no puede ser de otra manera) en cualquiera de sus múltiples establecimientos y comer los productos del mar de todas las formas conocidas. Aconsejo a todo el que guste de los dulces, terminar en alguno de los cafés del centro, fuera de la carta de los restaurantes,  pidiendo alguno de los típicos de la comarca, por ser imparcial prefiero no opinar al respecto.

Si queremos hacer noche tenemos uno de los lugares con mayor capacidad hotelera, ya que cuenta con más de novecientas plazas de alojamiento. Si van a quedarse no olviden llegarse a la puesta de sol sobre la escollera, con los cubos abajo y el sol cayendo por el horizonte, hay una pequeña escalera por la que se accede a la parte alta del  puerto. Hay dos lugares para el paseo durante el día uno es el marítimo, el otro la senda fluvial del Carrocedo (verán Carroceu)… Para no perdérselo. @mundiario