Los hórreos, construcciones propias de la arquitectura rural gallega

Hórreo de Carnota. / Turismo de Galicia
Hórreo de Carnota. / Turismo de Galicia

Los verás al borde del mar o al pie de una montaña. Sin embargo, no verás dos iguales.

Los hórreos, construcciones propias de la arquitectura rural gallega

Los inconfundibles hórreos gallegos son construcciones de piedra o madera, elevadas del suelo mediante pilares y destinadas a guardar las cosechas. Son una forma propia de la arquitectura rural gallega y un rasgo característico del paisaje.

El de Carnota tiene 35 m de largo y fue declarado Monumento Histórico Nacional. También están los hórreos de Piornedo, en Os Ancares, que más bien parecen extraídos de una fábula poblada por gnomos y hadas. O los sorprendentes 34 hórreos de A Merca, en Ourense, el conjunto más grande y uno de los mejor conservados de Galicia. Y con el mar a sus pies, los bonitos hórreos de pedra de Combarro, en plena ría de Pontevedra.

Un hórreo es una construcción destinada a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los animales para mantenerlos en un estado óptimo para su consumo.Se caracteriza por mantenerse levantado sobre pilares para evitar la entrada de humedad y de animales (especialmente ratones y otros roedores) desde el suelo, y por permitir la ventilación a través de ranuras en las paredes perimétricas.

En 1918 el antropólogo polaco Eugeniusz Frankowsky registra el uso de graneros aéreos en la península Ibérica, región de los Alpes, península Escandinava, área de los Balcanes, África subsahariana, Persia, Sureste Asiático, Japón, península de Kamchatka y áreas del estrecho de Bering, empleados para la conservación del cereal. La especificidad del hórreo como tipología reside en su unión con el cultivo del maíz y a su maduración y secado en zonas de clima atlántico. @mundiario

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