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MUNDIARIO

Cuatro cosas que tal vez no sabías y deberías saber antes de viajar a París

La Ciudad de la Luz es mágica y es todo lo que siempre se ha dicho que es pero también hay cosas inesperadas que todo viajero primerizo debe saber.

Cuatro cosas que tal vez no sabías y deberías saber antes de viajar a París
Orila del Río Sena en París, Francia. / Instagram: Corethmrod
Orila del Río Sena en París, Francia. / Instagram: Corethmrod

París es una de las ciudades más famosas del mundo, al punto de ser también una de las más visitadas. Uno no conoce la magia hasta que no la visita, debo reconocerlo, en cada esquina hay algo digno de detenerse y admirar. No obstante, pese a ese encanto natural de la ciudad, hay unas cosas que cualquier viajero debería saber antes de visitarla. Basado en mi experiencia en la Ciudad de la Luz, a continuación cuatro recomendaciones para todos los turistas que vayan a la capital de Francia por primera vez:

1. El olor de sus calles

Usualmente se escuchan chistes de que los franceses no son personas higiénicas pues no se duchan tan regularmente y eso les da un olor muy particular. Eso no me consta pero lo que sí tiene un olor más que particular son las calles.

Son sucias, o más sucias que algunas de Alemania o Austria, y a eso hay que sumar un perceptible olor a orina. Salvo en las calles donde están las grandes atracciones turísticas, el resto de calles de París tenían un hedor muy fuerte como para pasar desapercibido. Eso realmente le quita un poco de su encanto a una ciudad que arquitectónicamente es espectacular.

2. La barrera del idioma

Se sabe de sobra que el inglés es el idioma universal, pero en Francia piensan distinto. Podrán haber excepciones, por supuesto, pero a los franceses les gusta hablar solo en su idioma y el inglés no es de su agrado. O no es de su agrado o no lo hablan, pero lo cierto es que salvo en las atracciones turísticas como el Museo del Louvre o las estaciones de metro la gente no lo habla. En lo personal conocí algunos que hablaban español antes que inglés. Quien vaya a viajar a la ciudad debe procurar cuando menos saber cómo pedir y recibir indicaciones en francés porque eso del idioma universal no aplica para ellos.

3. Pluricultural

Usualmente se piensa que Francia tiene o franceses nativos o inmigrantes africanos. Si se trata de un país sobrecultural se piensa en Alemania o Países Bajos, pero lo cierto es que Francia también tiene una importante porción de extranjeros. Es común ver árabes, africanos y asiáticos con comercios propios o trabajando en tiendas, supermercados, restaurantes y demás. Habrán algunos instruidos en la materia que lean o tengan conocidos por allá, pero para quien es primerizo en todo en Francia esta pluriculturalidad es un shock muy fuerte. Están tan adentrados en la cultura, que sus modales son iguales a los nativos del país.

4. El Río Sena

Pensar en París es pensar en la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, el Museo del Louvre, la Catedral de Notre Dame y un largo etcétera. No obstante, si hay algo de lo que casi no se habla y no merece la atención que merece es el Río Sena, ese a cuyas orillas yacen las grandes atracciones turísticas del país.

El río da una extraña sensación de paz a pesar del bullicio y tráfico de esta mágica ciudad. Caminar al atardecer a su orilla y contemplar la caída del Sol con la silueta de la Torre Eiffel y las imponentes columnas del puente de Alejandro III lo convierten en una vista hermosa, inolvidable y, lo mejor de todo, gratis. En su visita a París, definitivamente deben hacer un espacio en la agenda para contemplar esa maravilla natural. @mundiario