Corrales de Chipiona, un atractivo turístico más para la zona

1
Faro de Chipiona. / Enrique Vázquez.
Los pescadores de hoy en día capturan a los peces que queda atrapados en estos corrales con el compromiso del mantenimiento estructural. 
Corrales de Chipiona, un atractivo turístico más para la zona

Tanto en Chipiona como en Rota existen unas construcciones que datan de tiempos de los romanos siendo un atractivo turístico más para la zona, pero que hay que comprenderlas cuando se visitan. Aunque se cree que pueden venir de épocas anteriores de fenicios o árabes.

Son los corrales que se utilizan desde tiempos de los romanos, aunque probablemente vengan de ésas civilizaciones anteriores, estos corrales en definitiva, son una zona creada por la mano del hombre, con piedras que de una forma más o menos rectangular, aglutinadas por los mismos sedimentos marinos, se llenan del agua del Atlántico y se vacían siguiendo las mareas, a través de unas rejillas, que permiten la entrada del agua y de los peces, pero que sólo permite la salida del agua, en el momento del vaciado por la marea, quedando los peces atrapados en estos corrales, donde de forma manual, los pescadores de hoy en día, los capturan, con el compromiso del mantenimiento estructural de ese corral.

En Chipiona, Cádiz, en concreto, se siguen conservando en la Playa de las Canteras los corrales: Nuevo, Cabito y Trapillo en la Playa de Camarón. Tres Piedras: el Hondo, Chico, Canaleta del Diablo y Mariño. En la Playa del Muelle: el corral Longuera y la Playa de Montijo el corral del mismo nombre.

Está técnica de captura manual es respetuosa con el medio ambiente y lugar de desove y cada corral, como hemos dicho, lo mantiene una persona que se denomina "catador".

Estos corrales también son un hábitat idóneo, para muchos tipos de especies, como la corvina, el róbalo, la palometa, el choco, la sepia, erizos, camarones, cangrejos, etc.

Está técnica de pesca también desarrolla una serie de útiles necesario para su trabajo, como la fija que es un utensilio de hierro con un tridente para pinchar la captura y un gancho por el otro, para poder sacarlo de los huecos. En francajo es lo mismo, pero con un mango de madera, la atarraya que es un tipo de red, el bidón dónde se permite verter las capturas, un cuchillo de marea, que, aunque se llame así, que no tiene filo a pesar de llamarse cuchillo y tiene una apariencia de sable.

Éstas construcciones son terreno que se han apropiado del mar, en favor de la pesca, mereciendo una protección especial y siendo declarados primer monumento natural de Andalucía.

En la oficina de turismo de Chipiona, en verano, se pueden localizar visitas guiadas bien por catadores, mariscadores profesionales quienes le enseñaran un corral, cómo se pesca y la sostenibilidad con el medio ambiente, ya que esta actividad está reservada a muy pocos pescadores y su posición en la zona del Guadalquivir, es inmejorable para la captura de todo tipo de especies.

Aunque quizás el lugar perfecto desde donde pueden observarse todos estos corrales, sea el Faro de Chipiona de 1867, con casi 70 m de altura.

Pueden ver éstos corrales simplemente con un paseo tranquilo por el paseo marítimo de Chipionay de paso llegar hasta el final, a la Iglesia de Regla, donde se sorprenderán de ver una iglesia tan cerca del mar. @mundiario 

Corrales de Chipiona, un atractivo turístico más para la zona
Comentarios