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4 razones para negarte a vigilar lo que comes o bebes durante tus vacaciones

Porque unas vacaciones sin carbohidratos y cócteles no son realmente unas vacaciones, ¿verdad?
4 razones para negarte a vigilar lo que comes o bebes durante tus vacaciones
Comer en vacaciones. / Pexels.com.
Comer en vacaciones. / Pexels.com.

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Sara Rada

Sara Rada

La autora, SARA RADA, es colaboradora de MUNDIARIO. Comunicadora social venezolana, ejerce como redactora creativa y productora audiovisual en distintos medios digitales internacionales. @mundiario

Como la mayoría de las personas mayores de 30 años saben muy bien, a medida que envejeces, más fluctúa el peso dependiendo de la cantidad que comes, bebes y haces ejercicio, pero a decir verdad, intentar ver lo que comes en *vacaciones* puede ser un esfuerzo equivocado y erróneo. Obviamente, cada persona debería adoptar el enfoque de alimentación saludable que funcione para ellas, pero aquí te contamos por qué cambiar de mentalidad puede hacerte sentir mejor.

1. Disfrutas menos tus vacaciones

Debido a que comer y beber son dos de los mejores placeres en la vida, limitar lo que consumes en las vacaciones puede afectar la diversión del día. Sí, pasar más tiempo estresándote sobre lo que comes o no, puede desanimarte. Lo que realmente quieres es disfrutar de una piña colada, pero seguramente tu cerebro te dice que te pidas un refresco light. 

2. Comes en exceso 

La mayoría de las veces, vigilar lo que comes en vacaciones no significa que en realidad comerás más sano. Por lo general, solo comes lo que quieres y, dado que a menudo es difícil determinar cuáles son las opciones "más saludables", podrías elegir una de cada cosa en el menú del restaurante del hotel, lo que no es la mejor opción.

3. Te das cuenta de que escuchar a tu cuerpo es igual de efectivo

En lugar de preocuparte por lo que vas a comer antes de comerlo, aprendes que si escuchs a tu cuerpo, no necesitas depender de la fuerza de voluntad. ¿Adivina quién rara vez quiere una segunda piña colada? Tu cuerpo. ¿Adivina quién ansía una ensalada después de días de comer queso? Tú. 

A medida que envejeces, puedes mucho en el control de porciones y en saber cuándo estás lleno y deberías dejar de comer. Como vigilas lo que comes en la vida normal, estás acostumbrado a equilibrar la comida sana con la indulgencia, y tu cuerpo tiende a rebelarse si solo lo llenas de basura.

4. Te das cuenta de que estás peleando una batalla inexistente

Ya lo hemos dicho, disfrutarás mucho más de tus vacaciones sin aferrarte a las reglas. Acéptalo como parte de la vida y no te estreses tanto cuando aumentes algunos kilos. Mientras sepas que estás tomando decisiones saludables a largo plazo, todo estará bien.   @mundiario