Por qué no hubo una segunda cita: las 4 razones principales
Conociste a alguien interesante y estás seguro de que la primera cita fue maravillosa. Os reísteis, teneis temas de conversación comunes e incluso se veía que había una chispa entre vosotros. Pero han pasado días, semanas y no llega esa invitación a una segunda cita. Tu teléfono sigue en silencio, tus mensajes no tienen respuesta. ¿Qué fue mal? ¿Por qué la cita, que a tu parecer fue perfecta, no ha llevado a un segundo encuentro?
A veces percibimos las situaciones de forma diferente a como son en realidad. Nuestra percepción sobre el mismo evento puede ser significativamente diferente de la percepción de la otra persona. Exploremos las razones más comunes por las que a una prometedora primera cita, muchas veces no sigue un segundo encuentro.
Tu cita parecía una entrevista de trabajo
Si durante la cita te sentiste como un director de Recursos Humanos en vez de una pareja, no hay ninguna duda de por qué no va a haber segunda cita.
Las primeras citas no deberían ser un interrogatorio. El deseo natural de obtener información sobre la otra persona puede jugar en tu contra. Cuando una persona siente que está siendo evaluada en vez de que están intentando conocerla, suelen cerrarse y no querer seguir la relación. Si encima repasas metodológicamente una lista de preguntas en tu mente, terminarás con un tenso intercambio de información sin una conexión emocional.
Para asegurarte de que tu cita no se parece a una entrevista de trabajo, asegúrate de que la conversación fluye. Comparte historias propias como respuestas a las de la otra persona, haz bromas, mantén contacto visual y sonríe. Después de todo, el objetivo de la primera cita es pasarlo bien y conoceros, no pedirles que rellenen un cuestionario para evaluar cómo son como pareja.
Te esforzarse demasiado en dar una buena primera impresión
El deseo de dar una buena impresión en una primera cita es completamente natural. Pero existe una fina línea entre tratar de presentarte como la mejor opción y parecer alguien que realmente no eres.
Los esfuerzos excesivos para impresionar muchas veces se perciben como poco naturales y pueden tener el efecto contrario: la falta de sinceridad se nota fácilmente y en vez de admiración, provocas desconfianza. Por eso, evita hablar demasiado sobre tus logros, estar constantemente de acuerdo con todo lo que dice la otra persona o mostrar más interés del normal en sus aficiones si realmente son indiferentes para ti.
Sé tú mismo, suena a tópico, pero funciona. El atractivo verdadero reside en la autenticidad y la habilidad para escuchar. Comparte tus intereses reales, incluso si a ti te parecen de lo más cotidianos. Una historia honesta sobre ti es mucho más atractiva que cualquier historia inventada.
No os habéis gustado
A veces, una cita puede ser perfecta vista por sus factores externos: buena comida, una conversación interesante y respeto mutuo. Sin embargo, falta esa esquiva sensación que llamamos “química”.
Este factor es difícil de predecir e imposible de controlar. A veces, una persona parece ser la pareja perfecta: compartís intereses, valores y sentido del humor, pero durante un encuentro cara a cara, esa conexión emocional crucial simplemente no aparece y, sin ella, no ocurrirá una relación romántica. ¡Y no pasa nada! No todas las personas con las que tienes una cita están destinadas a convertirse en tu alma gemela. A veces, no hacen buena pareja y se vuelve evidente desde la primera cita.
Muchas de estas primeras citas sin éxito pueden ser evitadas si antes hacéis una videollamada. Comunicarse a través de video antes de conocerse en persona te permite no solo conocer su apariencia, sino también la forma de hablar, gestos, sentido del humor y todas esas señales sutiles que conforman la primera impresión sobre alguien. Usar un servicio de videollamada ofrece la oportunidad de chatear con una potencial pareja en un ambiente relajado. Si la chispa no surge durante la videollamada, puedes ahorrarte tiempo y nervios. Si por el contrario te gustó lo que viste, puedes quedar en persona con mayor confianza de que será un éxito.
Además, para muchas personas, los video chats en Internet ayudan a abrirse. Después de todo, muchos se sienten incómodos y tímidos cuando se comunican con gente. Chatear a través de video te permite superar esta barrera y mostrarte como realmente eres. Además, los videochats son una excelente forma para encontrar a alguien que esté genuinamente interesado en ti. Por ejemplo, videollamadas.chat conecta a los usuarios exclusivamente con gente del sexo opuesto. Así puedes tener videollamadas online solo con mujeres u hombres, ahorrándote tiempo al evitar citas poco prometedoras.
Tenéis una visión diferente sobre las relaciones y la vida en general
Otra razón muy común es tener diferentes expectativas a las de tu cita. Tal vez tu buscabas una relación seria mientras la otra persona solo quería pasar una tarde agradable. O al revés, tú estabas interesado en ligar sin compromisos mientras que la otra persona ya estaba pensando en presentarte a sus padres.
Mucha gente no siempre habla abiertamente sobre sus intenciones, por miedo a asustar a la otra persona. A veces, la incompatibilidad se manifiesta en los valores fundamentales y las prioridades de la vida. Por ejemplo, tú sueñas con una gran familia mientras tu pareja considera que tener hijos va a ser un problema para el desarrollo de su carrera. Tal vez a ti te gusta viajar sin planificar demasiado mientras a tu pareja le gusta tener todo muy calculado. Los desacuerdos en las cosas fundamentales de la vida son muy difíciles de superar, incluso si os llevais bien en todo lo demás. Temas como la economía, los hijos, carrera profesional y la división de tareas en la relación acabarán apareciendo. Si tenéis una visión radicalmente diferente, es mejor darse cuenta durante la primera cita y no cuando llevéis años viviendo juntos.
Sé honesto contigo mismo y con tu pareja sobre tus expectativas en la relación. Si solo buscas ligar sin compromiso y tu pareja está interesada en una relación seria, es mejor dejarlo claro desde el principio. No intentes cambiar tus principios para impresionar a alguien, estos experimentos rara vez acaban en una relación feliz y duradera.
¡No eres solo tú!
No recibir una invitación para una segunda cita no siempre es una razón para hacer autocrítica. Muchas veces, las razones se deben a circunstancias fuera de tu control. Puede que la segunda vez no haya ocurrido, pero no por culpa tuya.
El estado de ánimo y las expectativas de la otra persona en una cita son tan importantes como las tuyas. Alguien puede llegar a una cita desencantado después de haber tenido varias citas sin éxito, otra persona puede compararte con su expareja. Problemas en el trabajo, circunstancias familiares o una ruptura reciente, todos estos factores afectan a la disposición de una persona a tener una nueva relación. Tal vez, ahora mismo, no esté preparado para una nueva relación, incluso si le gustaste.
Es importante no percibir esta situación como un fracaso personal, sino como una oportunidad para aprender más sobre ti mismo y tus preferencias. En vez de echarte la culpa por no tener una segunda cita, intenta ver la situación de una forma más general. Las relaciones solo ocurren cuando las personas correctas se conocen en el momento correcto. Muchos factores en esta ecuación están fuera de tu control.
Y recuerda, cada segunda oportunidad perdida te acerca a esa persona con la que verdaderamente serás feliz. Por eso, no dejes de conocer gente nueva y de tener citas: una de ellas seguro que te cambia la vida. @mundiario