La importancia de las sillas ergonómicas para prevenir lesiones y dolor de espalda

Silla ergonómica.
Las sillas ergonómicas influyen muchísimo en la productividad de los empleados. Por si fuera poco, su salud también se ve afectada positivamente.

Prácticamente dos terceras partes del día lo pasamos estáticos, ya sea durmiendo en la cama durante ocho horas o estando sentados en la oficina a lo largo de una jornada laboral. Históricamente, los españoles siempre han sabido que el colchón y la almohada adquieren una gran relevancia. Sin embargo, a las sillas en las que trabajan no le daban tanta importancia.

Por suerte, la concienciación en este sentido no ha parado de crecer en los últimos años. Así lo demuestra el hecho de que cada vez más trabajadores cuentan con sillas ergonómicas, las cuales son muy beneficiosas para su salud, amén de la productividad.

Ambos aspectos llevan a numerosas empresas de nuestro país a apostar de lleno por las sillas de oficina de buena calidad. Aunque saben que esto exigirá realizar un mayor o menor desembolso -el cual varía en función de los modelos elegidos y de la cifra de empleados-, creen que acabarán recuperándolo con creces. Están en lo cierto.

Y es que, como veremos a continuación, las sillas ergonómicas influyen muchísimo en la productividad de los empleados. Por si fuera poco, su salud también se ve afectada positivamente.

Unas sillas que se amortizan en poco tiempo

Basta con comparar el rendimiento de un trabajador antes de tener una buena silla y después de pasar a contar con ella para que se haga evidente una enorme diferencia en términos de productividad.

Las sillas de oficina que presumen de un alto nivel de calidad, como por ejemplo las que están disponibles en sillaoficina365, permiten a los empleados trabajar al máximo de sus capacidades no solo físicas, sino también psicológicas.

Atrás quedan los tiempos en los que las cuatro u ocho horas de la jornada -dependiendo de si era parcial o completa- se convertían en una especie de tortura que impedía a los trabajadores estar concentrados. Todo lo contrario sucede en la actualidad, concretamente en aquellas empresas que hacen la inversión necesaria con tal de proporcionar a sus empleados unas sillas de oficina que sean ergonómicas.

Es innegable que ello supone un gasto, pero lo llevan a cabo sin pestañear porque saben que terminarán amortizándolo al cabo de unos meses o en pocos años. Esto es debido en cierta medida a que el estrés pasa a ser historia, ya que los trabajadores no están preocupados en su casa pensando en que, dentro de unas horas, deberán regresar a la oficina y pasarse sentados muchas horas en unas sillas en las que no están a gusto.

Mantener la mente sin la más mínima cantidad de estrés ni ansiedad permite a los empleados permanecer cien por cien concentrados en cada labor que desempeñan en su puesto de trabajo, con todo lo positivo que esto conlleva.

Por si fuera poco, la productividad también se ve incrementada porque el ausentismo en el trabajo disminuye drásticamente. Los problemas de salud como los que veremos en próximas líneas casi nunca se producen, por lo que no hay nada que impida a los trabajadores acudir a la oficina para seguir siendo productivos.

Adiós a los dolores de espalda, las lesiones e incluso alguna que otra enfermedad

Muchas de las ausencias que se producen en el entorno laboral son producidas por el lumbago. ¿Sabías que lo sufren más de 600 millones de personas en el mundo? Obviando ciertas acciones que son perjudiciales como cargar pesos excesivos, otro de los principales motivos se resume en pasar muchas horas sentado en una silla que es antónima de comodidad.

Tanto la lumbalgia como los dolores de espalda en general desaparecen por completo al realizar el trabajo de oficina confortablemente en una silla que sea ergonómica. Por ejemplo, para quienes suelen tener molestias en esta parte del cuerpo, es recomendable que hagan uso de un modelo que implemente un soporte lumbar. Al adaptarse perfectamente a su espalda, permanecerá siempre apoyada sin que las ocho horas de una jornada completa le pasen factura de ninguna manera.

La ergonomía es importante para evitar no solo los dolores de espalda, sino también cualquier tipo de lesión. Muchas de ellas vienen dadas por una mala postura que se mantiene a lo largo de unas cuantas horas.

Con las sillas de oficina de calidad, los empleados se olvidan de este tipo de problemas. Elementos como los reposabrazos evitan el síndrome del túnel carpiano, mientras que el reposacabezas impide que el cuello esté siempre en constante tensión.

A todo ello hay que sumar la prevención de ciertas enfermedades, especialmente las de tipo cardiovascular. En este sentido, las sillas de oficina más recomendables son aquellas que disponen de un reposapiés.

Cuando se trabaja tantas horas en una oficina, poder mantener las piernas en alto es crucial para favorecer el retorno venoso. Gracias a ello, la circulación de la sangre tiene lugar en sentido ascendente para evitar episodios cardiovasculares como las trombosis.