Analizamos los niveles de amor en el mundo: ¿en qué país las parejas están más satisfechas con su relación?

Una pareja de novios. / Cedida.
España lidera en satisfacción íntima en Europa, pero también figura entre los países con más divorcios del mundo. ¿Por qué?

España es uno de los países de Europa donde los ciudadanos afirman sentirse más amados por el otro en sus relaciones sentimentales. Para ser más exactos, estamos hablando del 83 % de la población con pareja. Sólo los Países Bajos nos superan, tal y como indica Ipsos. Esta sociedad anónima, que recopila y proporciona datos que sus clientes pueden analizar para tomar mejores decisiones, también explica que, en el ámbito más personal (que es al que se dedica la marca española lovense), el 66 % de la población afirma «sentirse satisfecha». Concretamente, en esto, en las relaciones íntimas, España lidera el ranking europeo, precediendo a Holanda (que la sigue con un 62 %) y a Irlanda (que, con un 59 %, ocupa el tercer puesto).

Sin embargo, a pesar de estas cifras tan positivas, España no deja de ser uno de los diez países del mundo con más divorcios. Statista ha elaborado una gráfica muy visual en la que estas naciones aparecen ordenadas de más a menos en función del número de separaciones definitivas que registran: Rusia, Estados Unidos, Turquía, Alemania, Ucrania, Corea del Sur, Italia, España, Polonia y Francia. Por tanto, ¿cómo es posible que si los españoles están, en un principio, tan contentos con sus parejas y cónyuges, España se haya convertido en el octavo país del mundo con más divorcios?

Creemos conveniente analizar algunas de las posibles causas que han influido en que esto sea así.

La monotonía: ¿primera causa de ruptura?

La gran mayoría de los que se producen en España son divorcios de mutuo acuerdo, es decir, hay un consenso entre ambas partes. Sólo una proporción ínfima de la sociedad (el 10 %) piensa que el divorcio «es un mal de nuestra época» (como explica Rosa Fernández, Statista). En la otra parte de la balanza, está el 90 % de los españoles, quienes consideran que hay ocasiones en que el divorcio hace falta. Aunque alguno podría creer que la monotonía es la principal culpable de que el amor decaiga, lo cierto es que la falta de compromiso es la auténtica causante de la ruptura; eso y las infidelidades, que son el segundo motivo por el que las personas se divorcian en España. Las peleas, casarse demasiado jóvenes y las dificultades económicas son las siguientes razones en la lista. Ahora, la pregunta que surge es: ¿hasta qué punto la insatisfacción sexual puede quebrar un matrimonio?

Una anécdota histórica bastante curiosa

En la biografía que Stefan Zweig publicó de María Antonieta (la famosa reina de la Revolución Francesa), el escritor austríaco comentaba que la insatisfacción sexual de la jovencísima María Antonieta supuso un obstáculo importante en la relación con su esposo: Luis XVI de Francia, nieto de un monarca que se entregaba con fruición a las orgías sexuales.Por supuesto, para fortalecer el vínculo con la pareja, lo último que se necesita hacer es correr las aventuras del abuelo de Luis XVI, pero tampoco es un ejemplo a seguir ignorar a la mujer con la que uno acaba de contraer matrimonio. No obstante, Luis XVI tenía sus motivos para evitar a María Antonieta: necesitaba que le operaran los genitales. Tras dicha intervención (que no contaba con los adelantos médicos actuales), se pudo consumar el casamiento con María Antonieta: la unión íntima entre los dos era ya oficial (una prueba muy evidente de esto son los hijos que tuvieron). Pero... ¿en qué medida pudo afectar esta anécdota de alcoba al gobierno de Francia?El que no tuvieran relaciones sexuales desde la primera noche de bodas preocupaba, y mucho, a la monarquía. Hacía falta un heredero para la corona. Como, además, imperaba la ley sálica, el heredero debía ser chico. Así pues, queda claro que la satisfacción sexual y las relaciones íntimas en esta ocasión, y seguro que en alguna otra también, han sido un motivo de inquietud que ha traspasado las paredes del dormitorio y que ha trascendido más allá de la vida sexual en pareja.

Las nuevas tecnologías en el amor

Casi el 96 % de los españoles utilizaron Internet el año pasado, es decir, prácticamente todo el país. Aunque, sobre todo, lo usamos para buscar información, otra parte de la población lo emplea para conocer personas online y, más específicamente, encontrar pareja a distancia. Según AppMagic, cada país tiene su aplicación de citas favorita. Tinder es la preferida de los españoles, pero hay otras más: Badoo (líder en Perú), Hinge (Australia), Soul (China) y SweetMeet (en el norte de África). Pues bien, estos mismos avances tecnológicos (la conexión 5G, la facilidad con la que se accede a los smartphones...) también se han implementado en negocios que, como Lovense, pretenden generar cierto impacto en las relaciones íntimas de sus clientes con los artículos que venden en su tienda online. Se trata de un sector que está percibiendo más ganancias con cada año que pasa.De hecho, para 2026, se espera que negocios como Lovense y similares generen 52.700 millones de dólares estadounidenses en un año (una cifra más que astronómica). @mundiario