Top 6: las zonas erógenas más subestimadas

Mujer tocando sus rodillas. / Pexels.com.
Mujer tocando sus rodillas. / Pexels.com.

Cada cuerpo tiene un mapa. La clave para sazonar tu juego previo es explorar las áreas más sensibles de tu compañero.

Top 6: las zonas erógenas más subestimadas

Nos debilitamos cuando la punta de un dedo roza nuestros pezones y nos derretimos cuando esos dedos se deslizan por debajo de nuestros calzoncillos, pero después de un tiempo, el mismo juego previo comienza a sentirse un poco decepcionante. ¿Quieres acabar con esos viejos patrones? Aquí está nuestra guía de las 6 zonas erógenas más subestimadas del cuerpo.

Eróge... ¿qué?

Los antiguos griegos eran románticos, nos dieron la palabra "erógena". "Ero" se deriva de Eros, el dios griego del amor erótico, mientras que "genous" significa producir o generar. Ponlos juntos y obtendrás "erógena", la generación del amor erótico.

Las zonas erógenas son las áreas del cuerpo que responden mejor al tacto sensual. El cuerpo tiene zonas erógenas primarias, donde se concentran nuestras terminaciones nerviosas. Estos incluyen el clítoris y la cabeza del pene. También tiene zonas erógenas secundarias, que tienen un significado erótico debido al condicionamiento sexual. Por ejemplo, si un viejo amante siempre tocaba la parte baja de tu espalda cuando besabas apasionadamente, esto podría convertirse en una zona erógena para ti.

Los juguetes no son sólo para tus partes íntimas

Mientras tú y tu pareja descubren las muchas facetas erógenas ocultas de los cuerpos de los demás, recuerden que los juguetes también pueden ser divertidos en esta exploración. No hay reglas explícitas que indiquen que un vibrador del clítoris no se puede usar en diferentes partes del cuerpo. Deliciosas vibraciones pueden provocar un gran cosquilleo juguetón en la espalda, los muslos o el cuello de tu pareja.

1. Diversión con los pies

Jugar con los pies no es solo para los que tienen ese fetiche. Los dedos de los pies y los pies son increíblemente sensibles, y tocarlos puede provocar una respuesta poderosa. Una gran área del cerebro recibe sensaciones de los pies y dedos de los pies, por lo que prestar atención a ellos puede ser muy estimulante.

El antiguo arte de la reflexología encontró que ciertos puntos de presión en los pies pueden desencadenar la excitación sexual. No funcionará para todos, pero un masaje relajante para los pies es una excelente manera de averiguar si tú o tu pareja tienen esos botones calientes.

2. Una hermosa espalda

Considera la espalda una larga zona erógena. Traza tus dedos por la espina dorsal de tu compañero o deja un rastro de besos suaves, asegurándote de demorarte en cualquier punto que haga que tu amante jadee o gima. La parte baja de la espalda es particularmente rica en terminaciones nerviosas.

Tratar a tu pareja con un masaje en la espalda después de un largo día de trabajo es otra excelente manera de comenzar las cosas. No solo libera la tensión, también aumenta el flujo de sangre a la región pélvica.

3. El estómago sensual

Olvídate de los problemas del cuerpo y disfruta de lo bien que se siente cuando tu pareja te toca la barriga. ¡El abdomen es una zona tan erógena que algunas mujeres pueden incluso tener un orgasmo simplemente flexionando los músculos! Incluso si no puedes lograr eso, el toque sensual y el masaje pueden hacer maravillas, y enviar un delicioso cosquilleo a tu cuerpo.

4. Ama el trasero

Una mano firme sobre las nalgas puede sentirse deliciosa. Agarra un puñado cuando estás besando o azota a tu pareja si te sientes valiente. No todos se enorgullecen de este tipo de castigo sensual, pero puede volver loca a la persona adecuada.

Otros prefieren un toque más ligero. Cualquiera que elijas, pasa tiempo celebrando esta área. Si te sientes consciente de tí mismo, trata de concentrarte en cómo te sientes, en lugar de preocuparte por cómo crees que podrías verte. Las inhibiciones más bajas conducen a un sexo increíble.

5. El lado sexy de las rodillas y los codos

Las rodillas y los codos no son las partes del cuerpo más atractivas, pero puedes descubrir sus lados sensuales explorando un poco. Hay muchas terminaciones nerviosas concentradas en la parte inferior de estas áreas, esperando que las aproveches.

Estos puntos dulces pueden volverse cosquillosos, pero también pueden sentirse increíbles si los besas o los masajeas suavemente con un poco de aceite o loción. ¡Si tienes una buena reacción, no temas morder un poco!

6. Ese delicioso espacio entre las orejas

No podemos enfatizar esto lo suficiente: no te olvides del cerebro. La investigación sugiere que el cerebro es realmente nuestra zona erógena más grande. Después de todo, ahí es donde comienza el deseo sexual. También es el área que ordena nuestros orgasmos.

Ahora, por supuesto, no puedes acariciar la mente de la misma manera que las otras zonas erógenas que hemos mencionado, pero puedes estimularla. Haz del amor un festín visual con iluminación ambiental y mucho contacto visual. Respira con feromonas y usa el perfume o colonia favorita de tu pareja. Y recuerda comunicarte, ya sea susurrar cosas dulces o hablar sucio. Mejor aún, haz que esas neuronas se activen antes de que incluso las toques enviándoles una nota atractiva durante el día.

El sexo es sensación

El sexo es todo acerca de las sensaciones, pero lo que a menudo olvidamos es que nuestros cuerpos tienen un panorama completo de áreas sexualmente sensibles. Por supuesto, los puntos dulces de cada persona son un poco diferentes, lo que significa que tomará un tiempo explorar y hacer un mapa de lo que funciona para ti y tu pareja. Lo más probable es que ambos disfruten tanto el esfuerzo, que ni siquiera les importará.

Una vez que encuentres esos puntos dulces en ti o en tu pareja, ¡no tengas miedo de jugar con sensaciones diferentes! Los vibradores del clítoris bailan a través del cuello, los látigos hacen cosquillas con delicadeza a lo largo de la columna vertebral, o incluso una paleta para aquellos que les gustan sus zonas erógenas estimuladas con un poco más de ánimo.  @mundiario

 

 

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