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MUNDIARIO

Estos son los riesgos de padecer diabetes en tiempos de pandemia

En caso de contagiarse con este virus que acecha hoy en día a la humanidad, las personas diabéticas corren un alto riesgo de dificultad en el tratamiento y desarrollar complicaciones serias, incluida la muerte.

Estos son los riesgos de padecer diabetes en tiempos de pandemia
Prueba con glucómetro. /Nipro
Prueba con glucómetro. /Nipro

Mucho se ha hablado de los peligros que representan las enfermedades que aumentan la vulnerabilidad ante el coronavirus, que son aquellas que dejan al paciente en clara desventaja ante el virus y, sin importar su edad, les deja en riesgo de morir.

No solo los ancianos son la población en riesgo ante el coronavirus Covid-19. Sin importar la edad, si padeces cualquiera de las siguientes enfermedades, deberás duplicar tus esfuerzos para evitar el contagio, pues estarás en un riesgo mayor:

Afecciones y otros factores de riesgo ante el Covid-19:

  • - Asma

  • - Enfermedad pulmonar crónica

  • - Diabetes

  • - Afecciones cardíacas graves

  • - Enfermedad renal crónica

  • - Obesidad grave

  • - Personas de 65 años de edad o más

  • - Personas que viven en asilos de ancianos o establecimientos de cuidados a largo plazo

  • - Personas inmunodeprimidas

  • - Enfermedad hepática

Junto con la pandemia ha llegado al mundo una visualización de estas enfermedades que son silenciosas y cuando se tienen síntomas ya es demasiado tarde. Una en específico está demostrando ser una especial "piedra de tropiezo" ya que muchos de los pacientes graves por la pandemia están descubriendo que la padecían sin haberse enterado antes: La Diabetes. Se vuelve ahora doblemente peligrosa.

Diabetes, una de las enfermedades más comunes en el mundo

La glucosa es vital para la vida porque es el suministro de energía para las células que forman los músculos y tejidos, y es el combustible principal del cerebro. Proviene de los alimentos que se consumen y necesita la acción de la insulina para que pueda entrar a las células y ser utilizada como fuente de energía. La diabetes es una enfermedad que se refiere al conjunto de trastornos metabólicos

caracterizados por un alto nivel de glucosa en la sangre y una alteración de la producción y/o utilización de la insulina.

Cuando el páncreas no puede fabricar suficiente insulina o ésta no logra actuar en el organismo porque las células no responden a su estímulo, hablamos de la diabetes mellitus. La diabetes, por su naturaleza no se cura, pero puede controlarse. Con el tratamiento adecuado, lo que se busca en el paciente es mantener los niveles de glucosa en la sangre dentro de los valores establecidos como normales para este tipo de pacientes con el objetivo de prevenir complicaciones y favorecer una mejor calidad de vida.

El tratamiento comprende cuatro aspectos muy relacionados entre sí: administración de medicamentos, una adecuada nutrición, práctica de ejercicio de manera habitual y monitoreo constante de los niveles de glucosa. Si alguno de estos aspectos está ausente en la terapia del paciente, no será totalmente efectiva.

Panorama en el mundo

Los síntomas de la Diabetes aparecen gradualmente, y en algunos casos no son evidentes. Es frecuente el diagnóstico tardío, cuando se manifiestan síntomas graves de complicaciones crónicas. Según la última información publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 422 millones de personas tienen diabetes, a nivel mundial. Se calcula que su prevalencia mundial será del 9.9% en el 2030 y el número de personas con el padecimiento en dicho año podrá alcanzar los 552 millones.

Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre en los pacientes diabéticos puede causar problemas serios: daño en el nervio óptico o la retina (provoca el 2.6% de casos mundiales de ceguera), fallo renal que puede llegar a una fase terminal, (la diabetes es la causa número 1 de insuficiencia renal crónica) y problemas neurales como la neuropatía diabética. La diabetes también está asociada a enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y dislipidemia.

Las personas diabéticas son más propensas a desarrollar infecciones.

Mantener los niveles muy cerca de lo normal disminuirá los riesgos y complicaciones al contraer enfermedades contagiosas.

En caso de contagiarse con COVID-19, las probabilidades de desarrollar alguna complicación que ponga en riesgo la vida de la persona son muy elevadas, por diversas razones, principalmente estas cuatro:

- Las variaciones en los niveles de glucosa hacen más difícil el tratamiento médico.

- Pueden tener complicaciones de condiciones preexistentes como fallo renal, enfermedades del corazón, etc.

- Sistema de defensas comprometido haciendo que la persona tenga más riesgo de contagio y tenga una recuperación más lenta.

- A pesar del estricto control glicémico, los pacientes diabéticos que ingresan al intensivo tienen 1.7 veces mayor riesgo de desarrollar sepsis o septicemia (una condición que se produce por una infección y pone en peligro la vida del afectado).

Especial cuidado

Lo más importante es atender todas las recomendaciones propias de la prevención del COVID-19 como lavarse las manos constantemente, usar mascarilla, respetar el distanciamiento entre personas con al menos 1.5 metros, no salir de casa a menos que sea muy necesario. Además, se recomienda mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio controlado, monitorear los niveles de glicemia de manera regular; seguir las indicaciones médicas, no automedicarse y verificar tener en casa los medicamentos, glucómetro, tiras reactivas e insulina en cantidades suficientes.

Medidas a tomar

Si buscas protegerte, a parte de seguir, al pie de la letra las recomendaciones de la OMS, para evitara contagiarte, deberás:

- Sigue tomando tus pastillas para la diabetes y la insulina como lo haces normalmente.

- Mide tus niveles de azúcar en sangre cada cuatro horas y mantén un registro de los resultados.

- Procura tener un suministro para, por lo menos dos semanas, de sus medicamentos. @mundiario