Sérum belleza, ¿cómo combinar los aspectos positivos de los sérum y los boosters?

Mujer aplicándose un serum. / Cottonbro. / Pexels
Mujer aplicándose un serum. / Cottonbro. / Pexels
Los booster, y en general los neurocosméticos, han llegado para quedarse, pero para sacar partido de ellos hay que aplicarlos en su justa medida, pues su textura es muy fluida y se puede desaprovechar el producto si se usa en exceso.
Sérum belleza, ¿cómo combinar los aspectos positivos de los sérum y los boosters?

Los booster han aparecido en el mundo de las cosméticas para revolucionar por completo el cuidado facial. A juicio de Patricia Ricarte, doctora y directora de departamento de Germaine de Capuccini, un booster es un producto que eleva las propiedades del sérum, potenciando su capacidad para aplicar activos saludables para la piel.

De este modo, a diferencia del sérum, el booster no actúa reparando los signos propios de envejecimiento de la piel, sino que se centra en reforzar la propia capacidad de la dermis y la epidermis para renovarse, para actuar como función barrera.

Por otra parte, este nuevo concentrado que están elaborando cada vez más laboratorios y empresas de cosméticas resulta útil frente a problemas propios de la piel, como los tonos rosáceos, la sensibilidad cutánea y el acné.

En el caso de Facialderm, su apuesta integra productos Sérum belleza, que compatibilizan las virtudes propias del sérum con los efectos más potenciados del booster. Esta empresa cuenta con fórmulas concentradas en activos que resultan efectivas para problemas como las manchas y las pérdidas de firmeza, pero sin renunciar a un requisito indispensable de los cosméticos faciales, la hidratación.

¿Qué sérums boosters ofrece Facialderm?

Facialderm es una empresa especializada en productos cosméticos que estudia cómo afecta la relación existente entre el estado de la piel y el sistema nervioso, lo que se conoce como neurocosmética.

Esta disciplina tiene por objetivo paliar las causas y consecuencias negativas que repercuten en la piel patologías como la ansiedad, los hábitos poco saludables y el estilo de vida tan activo que es protagonista hoy en día. La neurocosmética desarrolla cosméticos pensados para incrementar la sensación de bienestar en el usuario, pero sin renunciar a la calidad y la innovación, de ahí la apuesta por los boosters.

En Facialderm cuentan con cinco sérum boosters ajustados a necesidades específicas y que se muestran altamente eficaces para combatir pieles fatigadas, sensibles, las que tengan más proporción de grasa, otro pensado para personas que pasan a diario horas frente a la pantalla y acumulan fatiga visual y un último para luchar contra las manchas.

¿Qué diferencia un booster de un sérum?

Los productos de Facialderm son sérums booster, es decir, cosméticos que integran ambos tratamientos y que, por tanto, combinan las capacidades de ambos. Sin embargo, no todos los booster son sérums.

De hecho, existen diferencias entre ambos. Un sérum es capaz de hidratar las capas más profundas de la piel para combatir los efectos del cansancio y la fatiga. En el caso del booster, su efecto es más potente, pues su concentración de principios activos es más alta. Este cosmético sirve como acelerador o activador de la belleza.

En la composición del booster participan más nutrientes y principios activos que ayudan a proteger la piel frente a agentes externos como la contaminación ambiental. El sérum ejerce una función reparadora, mientras que la del booster es protectora y aceleradora.

Una última diferencia entre booster y sérum es que el primero cuenta con partículas más pequeñas que penetran mejor en capas profundas de la piel, de ahí que su efecto como neurocosmético sea más pronunciado y permita obtener resultados más rápidos y visibles.

¿Cómo se aplican sérum y booster?

Sérum belleza, la fórmula que propone Facialderm a través de sus sérums booster, incorpora los aspectos beneficiosos de ambos cosméticos. La dinámica de uso de estos productos invita a utilizar el booster inmediatamente después de limpiar la piel, antes de la crema hidratante, lo que nos lleva a usarlo siempre antes del sérum.

De hecho, en caso de usar booster, el sérum puede eliminarse del proceso, siguiendo la siguiente estructura: booster- crema hidratante. Si se utiliza sérum, este se aplica antes de la crema hidratante.

Otro aspecto importante es incidir en que el booster no tiene efecto hidratante, de ahí la necesidad de completar el tratamiento facial con crema hidratante. Su función no se centra en las capas más superficiales, sino que tiene un efecto más profundo como efecto barrera.

Los sérums booster de Facialderm están pensados para todo tipo de pieles, cada uno de ellos con necesidades específicas, pero por lo general estos productos potenciadores de la belleza y que se basa en principios de la neurocosmética son recomendables a partir de los 30 años, que es cuando la piel comienza a requerir cuidados más específicos.

El uso de neurocosméticos es una práctica cada vez más habitual entre muchos ciudadanos, tanto hombres como mujeres. Este fenómeno está impulsando la evolución continua de compañías como Facialderm, que ofrece una amplia línea de productos que siguen esta línea de innovación.

Los booster, y en general los neurocosméticos, han llegado para quedarse, pero para sacar partido de ellos hay que aplicarlos en su justa medida, pues su textura es muy fluida y se puede desaprovechar el producto si se usa en exceso.

Sérum belleza, ¿cómo combinar los aspectos positivos de los sérum y los boosters?
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