Ser padre o convertirse en el amigo de tu hijo, esa es la primera cuestión

Will Smith y su hijo Jaden Smith
Will Smith y su hijo Jaden Smith

Ser padres es complicado y algunos deciden no complicarse y pasar directamente a ser los colegas de sus retoños. Así lo cuenta Cedes Sedemer, nuestra profesora y maestra colaboradora de Mundiairo LUXURY.

Ser padre o convertirse en el amigo de tu hijo, esa es la primera cuestión

Ser padres es muy complicado. Nadie te enseña pero todo el mundo da consejos, quizá demasiados. Aunque se produce  una curiosa situación: en la mayoría de los casos el que los ofrece nunca jamás habla con conocimiento de causa, sino de oídas. Sabe lo que hay que hacer y más aún, siente que tiene la autoridad moral de compartir su sabiduría, que no su experiencia, con los demás. Es más, te juzga por hacerlo mal y por no saber la teoría tan bien cómo él o ella.

Ser padres es un tema de conversación seguro entre progenitores, como el tiempo, pero siempre teniendo cuidado de no exponer en la charla las cosas que sabemos hacemos mal y procurando sermonear al que nos escucha es caballo ganador. En el día a día, más allá de la puerta cerrada de nuestra casa, el tema es bastante más complicado y algunos piensan, pero nunca dicen en voz alta, que es mejor ser amigo de tu hijo, compañero y cuando son adolescentes lo mejor es ser colega, claro que sí!

Ser los amigos de tu hijo también es complicado, no se vayan a creer, pero hacer que te interesen las cosas más insignificantes, no poder usar el WhatsApp para hablar y tener que interpretar lo que dice para intentar entender qué quiere y necesita es más difícil aún.  Por eso ser su colega es infinitamente más gratificante que ser padre y más accesible. Hemos tenido amigos toda nuestra vida, con mayor o menor fortuna, así que algo de experiencia tenemos.

Ser amigos sucede de la manera más inesperada. Hay un momento en el que nos damos cuenta de que ser padres es algo más que jugar a bebés con nuestro hijo, que nuestro lindo angelito ha dejado de serlo y ya no es un muñeco y que hay que coger las riendas de la situación o nuestro pequeño o pequeña (que nunca dejan de serlo) empieza a ser de color verde oscuro y a gruñir sospechosamente. No todo el mundo es consciente pero ese día se decide el destino de tu hijo: gana un amigo, pierde un padre.

Ser padre es complicado, por tanto no serlo y pasar a ser amigo es el único camino de esperanza que a todo no-padre le queda para dormir cada noche en su cama dejando a su conciencia aparcada más allá de la puerta cerrada de su casa. 

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