Por qué su próximo whisky debería llevar un poco de agua

Whisky. / pcwallart.com
Whisky. / pcwallart.com

La adición de agua puede actuar como un realce del sabor, según lo afirma de manera científica un nuevo estudio.

Por qué su próximo whisky debería llevar un poco de agua

La combinación de whisky con agua puede ser poco ortodoxa, que es parte de la razón por la que los investigadores deseaban ver la química molecular detrás de lo que está sucediendo en el vaso una vez que se combinan. Los grandes conocedores de esta bebida suelen predicar que se bebe sola, sin adiciones de nada. Pero podrían estar equivocados.

En la superficie, el whisky parece simple: es principalmente el grano y el agua que pasa por un proceso específico. Pero desde el punto de vista químico, el whisky incluye una compleja variedad de moléculas que contribuyen a su sabor único. Una de ellas es el guaiacol, un compuesto orgánico de origen natural que se presta a la humedad asociada con algunos whiskys.

El guaiacol es la molécula que dos investigadores de la Universidad de Linnaeus y el Centro de Biomateriales Química en Suecia primó en su estudio, publicado en la revista Scientific Reports. Los investigadores examinaron tanto el whisky embotellado como el de barril. El whisky embotellado se ha diluido hasta un 40% en volumen, por debajo del 70% después de la destilación.

El whisky de barril es más fuerte, a un 55% a un 65% de alcohol por volumen, incluso si se evapora el alcohol al madurar en barriles durante al menos tres años. Lo que descubrieron es que el guaiacol está más presente en la superficie de un whisky diluido, por lo que el whisky con agua añadida tiene un mejor sabor: las moléculas de sabor se conservan en la parte superior del vaso, y por ende la bebida se disfruta y aprecia mucho más.

Desde el punto de vista molecular, el agua y el alcohol no se mezclan completamente, en cambio, se presentan grupos de moléculas de agua y racimos de moléculas de alcohol. Cuando el whisky se diluye, el alcohol es conducido a la superficie, y muchas de las moléculas del gusto lo siguen porque prefieren estar en un ambiente ligeramente menos acuoso.

El sabor que se experimenta es entonces mejorado, pero hay un límite. Si diluimos el whisky demasiado, la concentración de los compuestos de sabor se reduce y la bebida perderá su toque. El secreto es una pizca de agua para potenciar el sabor. Y así, usted ya tiene algo que probar en su próxima reunión social.

Por qué su próximo whisky debería llevar un poco de agua
Comentarios