La palabra que deberías dejar de usar contigo mismo

Mujer cansada. / Pixabay.
Mujer cansada. / Pixabay.
Hora de que tomes decisiones conscientes alineadas con tus valores y deseos para una vida más satisfactoria.
La palabra que deberías dejar de usar contigo mismo

Si alguna vez has dicho cosas como "debería tomarme tiempo para limpiar", "debería superar esto ya" o "debería trabajar en mi presentación", es posible que te estés en un círculo vicioso.

El "deber ser" es una distorsión cognitiva común en la que muchos de nosotros caemos con frecuencia. Frases como "No debería comer ese pastel" o "debería haber respondido de manera diferente en esa situación" son ejemplos de esto, que a menudo incluyen palabras como "debe", "debería" y "tengo que".

Este tipo de pensamiento automático crea un sentido de obligación que a menudo no se ha evaluado de manera consciente o racionalmente a partir de información fáctica.

Aunque ciertamente hay tareas que deben hacerse, no todas las acciones o responsabilidades deben caer en esta categoría. Las afirmaciones que comienzan con "debería" pueden generar un sentimiento de obligación o vergüenza que no siempre es útil.

Esto puede ser perjudicial, ya que los sentimientos de culpa pueden paralizarnos o llevarnos a posponer las cosas en lugar de tomar acciones saludables. ¿Alguna vez te has sentido obligado a terminar un proyecto de trabajo cuando no tenías ganas, solo para acabar procrastinando en las redes sociales? Esto puede crear un ciclo de autocrítica.

Además, el uso excesivo de "debería" puede indicar que estás desconectado de tus propios deseos y preferencias. Algunos de estos sentimientos pueden originarse en la incertidumbre o la falta de conexión contigo mismo.

Para algunas personas, puede ser difícil discernir entre lo que realmente quieren y lo que las influencias externas les dicen que quieran. Estas influencias pueden provenir de la familia, la cultura, las amistades o los roles sociales.

Por ejemplo, si sientes la presión externa de ser perfecto todo el tiempo, es probable que te enfrentes a una gran carga emocional con cada decisión. O si te dices a ti mismo que deberías resolver un conflicto con un amigo, podrías ignorar tus propias necesidades emocionales. Con el tiempo, esto puede llevarte a sentirte dominado por la vergüenza y la culpa asociadas con los "debería".

Cada vez que nos lanzamos automáticamente a asumir responsabilidades, pasamos por alto la oportunidad de evaluar conscientemente nuestras opciones y tomar decisiones alineadas con nuestros valores y deseos.

Esto no significa que debamos eliminar por completo las palabras "debería" de nuestro vocabulario, pero ser conscientes de nuestras obligaciones y responsabilidades nos permite tomar decisiones más informadas.

A veces, hay expectativas y obligaciones legítimas en la vida, y en ocasiones es prudente hacer cosas que no nos apetecen. Por ejemplo, es posible que no tengas ganas de hacer ejercicio, pero sabes que beneficiará tu salud física y mental.

La clave está en reconocer conscientemente nuestras obligaciones y expectativas, en lugar de simplemente aceptarlas de forma automática. También hay "deberías" positivos en la vida, como "¿debería aceptar este trabajo?" o "¿debería responder de esta manera?", que pueden ser más fáciles de abordar cuando nos centramos en nuestros valores y creencias en lugar de en narrativas tóxicas.  @mundiario

 

 

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