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Háblele de sexo a sus hijos

La educación sexual es algo mucho más amplio e implica incluso el concepto de feminidad y masculinidad. Por ejemplo, cuando les decimos a los niños ‘que los hombres no lloran’ o les preguntamos ‘cuántas novias tienen’, les estamos educando sexualmente.

Háblele de sexo a sus hijos
Bruselas busca un balance entre el trabajo y la familia. / RR SS.
Bruselas busca un balance entre el trabajo y la familia. / RR SS.

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Nancy Alvarez

Nancy Alvarez

Nacida en Santo Domingo (República Dominicana), es doctora en psicología clínica con maestría y post grados en terapia familiar, de pareja y sexual. También tiene una maestría en Programación Neurolingüística (PNL) y es hipnoterapeuta. Actualmente cursa un doctorado en sexualidad. Su show Quién tiene la razón, a través de Telefutura –actualmente UNIMAS–, es sinónimo de éxito en EE UU y América Latina. Junto a su esposo, el Dr. Álvaro Skupin, ha trabajado en el campo de las células madre. En EE UU preside la Sociedad Latinoamericana de Células Madre (Solcema) y es su portavoz oficial en el mundo. También preside Psicoaxis Corporation y Mother Stem Institute, y tiene una línea de productos relacionados con la salud física y emocional, entre ellos Up Chaca Chaca y Buen Sleep. Es columnista de MUNDIARIO.

Cada vez más padres están conscientes de la necesidad de educar sexualmente a sus hijos. Sepa que si usted no educa sexualmente a sus hijos, ellos se “educarán” de todas maneras. El punto es si esta educación será buena o mala. Si ven televisión o si entran al Internet de seguro que van a recibir un cúmulo de anti-valores, desinformación y malas informaciones en cuanto a la sexualidad se refiere.

Si hablan y entienden inglés, la desinformación será aún mayor pues la mayoría de los talk shows de la televisión norteamericana son muy fuertes y se pasan a cualquier hora. Lo mismo se puede decir de las películas y las terribles telenovelas. Aunque recientemente se han estado imponiendo multas a varias cadenas y personalidades en Estados Unidos, solo se ha tomado en cuenta el contenido sexual olvidando la agresividad que es mucho más dañina.

Si partimos del hecho de que educación sexual es algo más amplio que información sexual, estamos feos para la foto y peor para el video. Sin embargo, para muchos padres educación sexual es solo información sexual. Es decir, se conforman con explicar el proceso de la menstruación, qué es la vulva, cómo entra el esperma en la vagina, etc. El niño puede encontrar esa información muy fácilmente en cualquier libro. Es simple información sexual.

La educación sexual es algo mucho más amplio e implica incluso el concepto de feminidad y masculinidad. Por ejemplo, cuando les decimos a los niños ‘que los hombres no lloran’ o les preguntamos ‘cuántas novias tienen’, les estamos educando sexualmente.

Durante mucho tiempo se creyó que la educación sexual debía servir para controlar el comportamiento sexual de los jóvenes (vestigio de la actitud negativa ante todo lo que se relacione con la sexualidad). Hoy en día sabemos que esto no funciona. Muchos padres creerán que educar sexualmente es decirles a sus hijas ‘que a la casa no vuelvan si se embarazan’. Con esto no quiero decir que estoy a favor del embarazo en las adolescentes. Simplemente, esa no es la vía de evitarlo pues con esa frase más bien lo fomentamos. Si queremos evitar un embarazo entre adolescentes, debemos mantener una excelente comunicación con ellos. No olvidemos que solo la Virgen María se embarazó sin tener sexo.

Debemos educar sexualmente y hablar libremente sobre el tema en un ambiente de afecto, respeto y buena comunicación. Las amenazas y los insultos no sirven para nada.

El niño que no recibe amor, cuidado y caricias, no tendrá éxito en las relaciones humanas y con seguridad tampoco en ese tipo de relación humana que es la sexual.

Todo padre y madre tiene la obligación de educarse sexualmente para así educar mejor y de forma integral a sus hijos. Los niños y adolescentes no deben vivir en este siglo de VIH, Herpes genital, virus del papiloma humano y embarazos no deseados (sobre todo entre adolescentes latinas), sin educarse sexualmente. Es una responsabilidad como padres que no podemos evadir. @mundiario