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Ese extraño dolor en los glúteos podría ser por tu periodo...o podría ser herpes

Hemos resuelto el dilema.

Ese extraño dolor en los glúteos podría ser por tu periodo...o podría ser herpes
Mujer tocándose el trasero. / Pexels.com.
Mujer tocándose el trasero. / Pexels.com.

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Sara Rada

Sara Rada

La autora, SARA RADA, es colaboradora de MUNDIARIO. Comunicadora social venezolana, ejerce como redactora creativa y productora audiovisual en distintos medios digitales internacionales. @mundiario

Hay muchas cosas que son un dolor en el trasero: olvidarse de la corbata en el gimnasio, venir a casa y ver el fregadero lleno de platos sucios, necesitar lavar la ropa, etc. La verdad es que el dolor en los glúteos puede venir en diferentes formas: dolor agudo, calambres, incluso irritante. No importa qué tipo de dolor estés experimentando, es probable que desees que desaparezca lo antes posible.

Estas son algunas de las causas comunes del dolor de glúteos:

1. Tienes tu periodo

Dato curioso: tus períodos pueden alterar tus heces fecales. Los compuestos de tipo hormonal llamados prostaglandinas (que hacen que el útero se contraiga, causando calambres), pueden desviarse hacia el área intestinal y hacer que algunas personas se hinchen más durante su período.

Estas prostaglandinas también pueden causar diarrea. Las deposiciones más flojas de lo normal, tener que ir al baño con más frecuencia y sentir más urgencia, son todos los efectos secundarios muy comunes de un aumento agudo de las prostaglandinas.

Los calambres de períodos severos también pueden extenderse a la parte inferior del abdomen y sentir como si estuvieran afectando el área de tu trasero.

2. Tienes hemorroides

Las hemorroides son vasos sanguíneos inflamados que se forman en el ano y el recto, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK, por sus siglas en inglés). Las mujeres embarazadas son especialmente susceptibles, y también lo son las personas que permanecen de pie o sentadas durante largos períodos de tiempo y las personas que tienen estreñimiento.

También hay dos tipos de hemorroides: externa e interna. La picazón o el dolor alrededor del ano, junto con un bulto (un vaso sanguíneo inflamado), puede indicar una hemorroide externa. Las hemorroides internas también causan dolor rectal y pueden estar acompañadas de sangrado.

Las hemorroides generalmente desaparecen solas, pero si tus hemorroides no desaparecen después de una semana, o si causan mucho dolor u ocurren con frecuencia, debes consultar con tu médico de atención primaria.

3. Tienes endometriosis

Alrededor del 11 por ciento de las mujeres tienen endometriosis, según la Oficina de Salud de la Mujer. La endometriosis ocurre cuando el tejido que normalmente recubre el útero (las mismas cosas que se desprende de tu periodo cada mes) crece fuera del útero.

El crecimiento excesivo de este tejido se encuentra con mayor frecuencia en las trompas de Falopio, los ovarios y la superficie externa del útero, pero también puede extenderse al área intestinal. Si el tejido endometrial crece en el intestino, puede causar movimientos intestinales dolorosos, según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG, por sus siglas en inglés).

No existe cura para la endometriosis, pero el tratamiento generalmente requiere medicamentos, cirugía o ambos. Si el dolor es el problema principal, lo más probable es que los médicos recomienden medicamentos.

4. Tienes herpes genital

Hay dos tipos de virus del herpes: el virus del herpes simple 1 (HSV-1) y el virus del herpes simple 2 (HSV-2). El HSV-1 causa herpes labial (y es extremadamente común), mientras que el HSV-2 se conoce como herpes genital y no es tan común. De acuerdo con ACOG, esto último puede causar llagas dolorosas y ampollas llenas de líquido en su área anal o genital.

Si nota llagas en tu ano o genitales, es importante que se realices una prueba de ITS y que te comuniques con todas tus parejas sexuales si su resultado es positivo para que también puedan realizarse la prueba. El herpes no tiene cura, pero se puede controlar. Los médicos recetan medicamentos antivirales para disminuir la cantidad de brotes y para acortar la duración y disminuir la gravedad de un brote cuando ocurre.

5. Usted tiene una fisura anal o absceso anorectal

Las fisuras anales son divisiones y grietas en el revestimiento de la abertura anal. A menudo, ocurren cuando haces heces muy duras o, a la inversa, muy acuosas, que puede causar irritación en el ano.

Las grietas exponen el músculo que controla los movimientos intestinales, lo que puede provocar un dolor ardiente o sangrado después de la excreción. La lágrima resultante es fácilmente visible, por lo que todo lo que necesita es una visita médica para confirmar, según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE UU. Si tu médico sospecha que la fisura fue causada por una condición subyacente como la enfermedad de Crohn, es posible que necesites más pruebas.

Los abscesos anorectales se producen cuando las glándulas anales diminutas en el interior del ano se bloquean, o una fisura anal se infecta. Los abscesos se llenan de pus, que puede ser doloroso, y si tienes uno, tendrás que ver a tu médico para abrir y drenar el absceso.

6. Tienes ciática

El nervio ciático es tan grueso como tu pulgar y se extiende desde la parte baja de la espalda, a través de las nalgas y hasta el pie. Cuando el nervio se pellizca, puede causar dolor, a veces en el trasero. Si se irrita, puede sentirse como una mordedura de perro en el trasero.

Entumecimiento, hormigueo y una sensación de ardor o picazón también son síntomas comunes de la ciática.

7. Tienes síndrome piriforme

El síndrome piriforme a veces se puede confundir con la ciática porque los síntomas son muy similares, pero el síndrome piriforme es una afección neuromuscular (una falta de comunicación entre los nervios y los músculos) que causa el dolor de cadera y trasero. El síndrome piriforme es básicamente calambres y espasmos del músculo piriforme (ubicado detrás de tu glúteo máximo).

Este síndrome puede causar un dolor agudo e irradiado cuando mueves las caderas (por lo tanto, dolor en el trasero al caminar, sentarse, correr, etc.). Este tipo de dolor, así como el dolor ciático, generalmente se debe a problemas de espalda. La fisioterapia, el ejercicio y el estiramiento pueden ayudar a tratarlo y controlarlo.   @mundiario