El estrés pandémico ha acelerado el envejecimiento

Una mujer mirándose en el espejo. / RR SS
Una mujer mirándose en el espejo. / RR SS

¿Por qué ahora nos salen más arrugas, tenemos más cansancio general y la depresión va en aumento? Descúbrelo aquí. 

El estrés pandémico ha acelerado el envejecimiento

En estos últimos tres años, el síndrome de envejecimiento se ha acelerado exponencialmente. El estrés social originado por la pandemia y la infestación viral, ha vaciado nuestros depósitos de minerales y antioxidantes, haciendo que la reparación celular ya no sea como antes. Y, cuando esto sucede, envejecemos más rápidamente.

¿Por qué nos salen más arrugas, tenemos más cansancio general y la depresión va en aumento?

Ya vivíamos en una sociedad que iba muy de prisa. Estábamos en el ciclo fatídico (trabajo-deudas a pagar-trabajo), lo que yo llamo el “esquema sicodown”. Y llegó la temporada de temor, estrés sobreañadido y enfermedad, en la cual el cuerpo ha tirado de reservas para mantener el correcto funcionamiento de los sistemas nervioso e inmunológico, y el control del metabolismo.

Para ello, necesita materias primas como zinc, cobre, magnesio y vitaminas E, A y C, además de proteínas, aminoácidos, grasas saludables (omega 3) y carbohidratos de absorción lenta. Aparte de otros minerales, que por su sobreuso comienzan a escasear. Y entonces, el ADN no se puede replicar correctamente, no se forman células nuevas para reponer y aparece el daño o lesión celular. Todo esto va acompañado de disminución del descanso y de poca actividad deportiva y de ocio. Así comienza la catástrofe.

Qué podemos hacer 

¿Cómo ralentizar e impedir el envejecimiento prematuro por estrés oxidativo?

No deben faltar los cinco minerales grandes:

> Hierro, para la formación de hemoglobina y transporte de oxígeno, aparte de ser cofactor de reacciones químicas y del aumento del sistema inmunológico.

> Zinc y cobre, para formar nuevas células para la salud de la piel, el pelo, el colágeno y la médula ósea, la salud inmunológica y el aumento de la testosterona y la hormona de crecimiento.

> Magnesio: es bueno para el sistema óseo, funcionamiento de enzimas, crecimiento celular, control del potasio, equilibrio ácido básico, sistema inmunológico, absorción y mantenimiento de los niveles de calcio. Sin olvidar a su primo, el manganeso, con poderosa acción antioxidante, catalizador de reacciones bioquímicas enzimáticas y modulador de otros minerales.

Debiera tomarse un suplemento mineral portador de estos elementos a primera hora de la mañana, con la comida, bajo supervisión médica.

Por otro lado, están los flavinoides y las vitaminas que no deben faltar. La E es antioxidante, reparadora anticancerígena y antiinflamatoria. El retinol o vitamina A también es reparador antioxidante y regenerador. La C es la reina del organismo. Sin ella morimos, literalmente, pues vigila todo lo que ocurre en el cuerpo, por lo que siempre está en déficit.

Todo esto va unido a una dieta con verduras, frutas, hortalizas, sin azúcar ni edulcorantes de ningún tipo de ningún tipo. Solo tomar el azúcar natural de los alimentos, y abundante pescado blanco o suplementación con omega.

Al seguir una dieta Montel 11-2-9, no habrá carencias nutricionales. Comer bien no es lo mismo que nutrirse bien. Y, en estos tiempos, la nutrición y la suplementación son claves para la salud. Ante cualquier duda sobre suplementación, consulta siempre a tu médico. @mundiario

El estrés pandémico ha acelerado el envejecimiento
Comentarios