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Esto es lo que ocurre cuando te aguantas las ganas de hacer pipí

La mayoría tiene control total sobre la función de la vejiga, de modo que cuando recibimos este mensaje, podemos decidir ir al baño o aguantar ir a orinar un poco. 
Esto es lo que ocurre cuando te aguantas las ganas de hacer pipí
Aguantar ganas de orinar. / RR SS
Aguantar ganas de orinar. / RR SS

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Maira Perozo

Maira Perozo

La autora, MAIRA PEROZO, es periodista. Colabora en MUNDIARIO, donde también coordina MUNDIEDICIONES. Tiene experiencia en el área política, pero también como asesora y moderadora de programas de televisión. @mundiario

Tienes que ir al baño y otras mil cosas por hacer, pero, decides aguantarte las ganas. Si ocurre una vez, no pasa nada, pero si es de forma habitual, tendrá sus consecuencias para el organismo.

La pared de la vejiga está llena de pequeños receptores que envían un mensaje al cerebro cuando llega a su máxima capacidad. La mayoría tiene control total sobre la función de la vejiga, de modo que cuando recibimos este mensaje, podemos decidir ir al baño o aguantar ir a orinar un poco. 

Esto es lo que ocurre cuando te aguantas las ganas de hacer pipí:

-Riesgo de infección: orinar forma parte de nuestro sistema de limpieza y eliminación de residuos. Si aguantamos el pipí no eliminamos esas toxinas y quedan ahí retenidas, lo que puede favorecer que las bacterias colonicen el sistema urinario.  

-Se debilita el suelo pélvico: esos músculos trabajan de manera conjunta para aguantar el pis o para soltarlo. Si mantienes la orina de forma habitual, puede aparecer una disfunción. 

-Esas molestias que no desaparecen: ese alivio que sientes, cuando por fin vas al baño después de haber esperado mucho, tiene posibilidades de que alguna vez no se sienta.Puede suceder que el músculo que ha estado contrayéndose para aguantar el pipí sea incapaz de relajarse.

-Vejiga dilatada: es como un globo de agua, conforme se llena se va volviendo grande gracias a que puede estirarse. No se va a romper, pero puede "ceder" y además sufrir una pérdida de comunicación cerebro/vejiga y los mensajes de que la vejiga está llena no se consideren importantes, con sus consecuencias.

-Salida embarazosa del pipí: puede hacerte pasar un mal rato. Los músculos que mantienen la vejiga cerrada aguantan una determinada presión y si tu vejiga está muy llena es fácil que se produzca una salida nada alentadora del pipí. @mundiario