Buscar

MUNDIARIO

Esta es la curiosa razón por la que el alcohol aumenta las ganas de fumar

De acuerdo con estudios, ambas adicciones tienen mecanismos cerebrales comunes que aumentan el placer y es precisamente por eso que se llevan tan bien.

Esta es la curiosa razón por la que el alcohol aumenta las ganas de fumar
Fumar y beber. / Pixabay
Fumar y beber. / Pixabay

Ibed Méndez

Periodista.

Que la nicotina y el alcohol son adictivos no es un secreto para nadie. Pero… ¿alguna vez te has preguntado porque cuando bebes las ganas de fumar aumentan? Te tenemos noticias: la culpa es de tu cerebro.

De acuerdo con estudios, ambas adicciones tienen mecanismos cerebrales comunes que aumentan el placer y es precisamente por eso que se llevan tan bien.

En esa línea, un estudio desarrollado por un grupo de investigadores del Colegio Baylor de Medicina en Houston, Texas, ha revelado que el tabaco y la nicotina aumentan el consumo de bebidas alcohólicas, en especial si se empieza a fumar desde la adolescencia.

Esto ocurre principalmente porque, por separado, ambas sustancias aumentan de forma exagerada la liberación de dopamina (hormona de la felicidad), pero cuando se consumen al mismo tiempo, los adictivos producen interferencias entre sí.

Todo esto se traduce en episodios en los que la nicotina se impone al alcohol, y hace que la respuesta placentera por parte del cerebro ante el licor sea menor, por lo que se termina necesitando una mayor dosis para recuperar ese “placer”. 

La cuestión es sencilla: cuando se fuma el cerebro necesita más alcohol para obtener efectos de ebriedad. Y lo mismo ocurre a la inversa: cuando se bebe, el cuerpo pide más nicotina para obtener el mismo placer.

Otra de las razones por las que las sustancias comulgan en par es que el alcohol acelera el proceso de metabolización de la nicotina, tal como explica un informe del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo español: “Al beber alcohol, la nicotina se descompone más rápidamente en el organismo y el cerebro pide más; así que se fuma más”.

Por último, no podemos ignorar lo que en el campo de la psicología se conoce como condicionamiento clásico, un acto que expone que, básicamente, si dos cosas suelen ocurrir juntas, el cerebro acaba asociándolas.

Así que si en tu entorno social es habitual fumar mientras se bebe, ambas acciones terminarán siendo relacionadas entre sí por tu órgano motor. @mundiario