Consejos de mantenimiento de las embarcaciones de recreo

Embarcaciones atracadas. / Nicole Pankalla. / Pixabay
Embarcaciones atracadas. / Nicole Pankalla en Pixabay
Hay dos momentos de alegría en las embarcaciones de recreo: cuando se compran y cuando se venden, pero para que lo último se produzca con la mayor de las alegrías y por seguridad a la hora de navegar, hay que mantenerlas.
Consejos de mantenimiento de las embarcaciones de recreo

Si el mantenimiento de las embarcaciones de recreo se lleva a cabo de forma sistemática y correcta podremos, por un lado estar tranquilos de lo que llevamos entre manos, minimizar los riesgos de problemas en la navegación por una falta de propulsión. Y por otro no tener una merma en el precio de venta. Que no por norma es una venta crítica, sino una posible mejora en nuestro equipamiento.

Ahora que dentro de unas semanas termina la temporada vacacional para muchos usuarios, para otros comienzan ya, aunque son los menos, y muchas personas van a dejar su hobby durante un tiempo, debemos de preparar nuestro barco para el invierno.

Éstas son unas simples reglas o consejos para llevarlo a cabo:

> Hacer funcionar el motor al ralentí aspirando agua dulce para eliminar los depósitos de tierra, agua salada y demás elementos que hayan podido quedar en el circuito.

> Agotar el combustible del carburador.

> Desmontar la cola del motor y la bomba de agua, limpiar los conductos y petrolear y engrasar las partes exteriores. Esto último debemos de hacerlo si es posible a cada uso de la embarcación, alargando así la vida del motor.

> Reconocer el sistema de encendido, limpiarlo y secarlo adecuadamente.

> Limpiar los filtros de aire y combustible.

> Engrasar las articulaciones. Si es posible a cada uso, si no con aceite de engrase, sí con alguno específico para el agua salada.

> Limpiar el depósito de la gasolina y conservarlo lleno de combustible para evitar la oxidación. Si es de plástico como la mayoría que se utilizan en embarcaciones de menos de 6 metros no hay que dejarlo lleno, ya que expiden gases aunque no se utilicen.

> Mantener el motor en posición vertical sobre un caballete.

Si estamos hablando de vela deportiva, el endulce de todas las piezas de nuestro barco, el lavado del cordaje sumergiéndolo con agua dulce y algo de jabón neutro, muy poco, mínimo, ningún producto con contenido ácido, ni demasiado químico/complejo, es lo mejor, ya que el agua salada desaparecerá, dejando los tejidos con la menor cantidad de restos que puedan endurecer, perjudicar o crear moho o bacterias que hagan oler el material almacenado. Para ello, principal, es el buen secado de las mismas antes de guardarlas.

Normalmente la falta de mantenimiento es la causa de las roturas, no tanto su uso. Podremos observar de paso las costuras, los puños, etc… por si hay alguna rotura o desgaste que podamos corregir antes del almacenamiento, retirando los restos de cintas de Dacron o Kevlar que podamos haber utilizado en alguna reparación de urgencia y llevándola a coser, recoser o reparar. Los roces, el aplastamiento con otras cosas debemos evitarlas dejando, si es posible, aisladas de los demás.

Si vamos a almacenar al aire libre, donde el sol puede hacer de las suyas, intentar siempre que la lona o funda, no permita el paso de los rayos solares, principales causantes del prematuro envejecimiento de las velas.

Enrollarlas y evitar los pliegues que se hagan sobre el tejido. Así como el casco, recogiendo el material y apartándolo del sol si es posible o tapando el casco.

Y para aquellos que pudieran estar interesados en este tipo de materias, de forma profesional y quiera más información, en España está regulado entre otros por el Real Decreto 91/2018, de 2 de marzo, por el que se establece el título de Técnico en mantenimiento de embarcaciones de recreo y se fijan los aspectos básicos del currículo (BOE de 3 de marzo de 2018). @mundiario

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