El guantazo

La bofetada de Will Smith a Chris Rock en los Oscar 2022.
La bofetada de Will Smith a Chris Rock en los Oscar 2022.

Este año Hollywood no ha destacado por sus fastuosos trajes; ni por las interpretaciones de sus actores. Brillando a través de  su oro, Oscar presenció el primer guantazo de su vida. 

 

La causa

Una bonita cabellera ha sido siempre símbolo de belleza, sobre todo para las mujeres. Cuidamos nuestra melena para que sea sana, frondosa (en la medida de las posibilidades de cada cual) y brillante. Un cabello bonito seduce casi tanto como una bonita sonrisa.  Enemigo de un cabello sano es la calvicie o alopecia; a grandes rasgos, la calvicie androgénica afecta a más del setenta por ciento de los hombres, y, en mucha menor medida, a las mujeres en una franja de edad avanzada, los ochenta años; y la alopecia areata es una alopecia de formas irregulares, (o por áreas, la prototípica de las mujeres) siendo múltiples los factores que pueden desencadenar esa pérdida de pelo irrecuperable. El estrés, los fármacos asociados a tratamientos médicos severos… Y quizá nuestra sonrisa no se anime a salir, o salga torcida si rapamos nuestro pelo por esa causa. Esa fue la boca torcida que mostró Jada Pinkett, la mujer de Will Smith, cuando Chris Rock le recordó su ausencia de melena, en forma de chiste.

El chiste

“Jada, te quiero. Estoy deseando verte en la Teniente O Neil 2.” Esas fueron las palabras que lo desataron todo. La carcajada inicial de Will, la boca torcida de su mujer. La sonrisa del humorista, impertérrita, insistiendo en la gracia del chiste.

LA REACCIÓN 

Will Smith se levantó y calzó una bofetada a Chris Rock. Como la bofetada de Gilda, una película americana de los años cuarenta; Fernanda Tabarés escribe un precioso artículo titulado De Gilda a Smith, comparando ambos tortazos; la fascinante película de cine negro fue un escándalo en su época por la atormentada relación de sus protagonistas; seguro que hay personas que la etiquetarían como retrógrada, pero es un buen resumen sobre lo que no debe ser una relación, tanto para nosotras como para ellos.

Me gustaría detener mi análisis en el siguiente punto. Congelemos por un instante nuestra imagen en el momento de la bofetada y rebobinemos. Hay unos segundos que no se ven.  Se vio la risa de Will y la cara de desagrado de Jada por el comentario, luego la cámara enfoca el escenario de nuevo y se ve a Will Smith dirigiéndose hacia allí, subiendo, y pegando un tortazo al humorista. Es obvio deducir que Will cambió de opinión al ver el rostro de su mujer y decidió “dar a Chris su merecido”.

EL ORIGEN 

En el guantazo de Will Smith   se intuye una animosidad previa entre los “Smith” y Chris Rock.  Hace unos años ya había dicho de Jada: ”Jada boicoteando los Óscar es como yo boicoteando las bragas de Rihanna. No fui invitado” Aludía a la protesta de Jada Pinkett porque había criticado la gala de Hollywood como una gala de “blancos”. Este chiste me parece más ingenioso que el que motivó el desafortunado guantazo; al menos, no hace burla del sufrimiento de otro, aunque puede que a Rihanna no le haya hecho gracia ser mencionada. Como vemos, el humor es algo muy personal y depende de quien lo reciba.

EL JUICIO

El guantazo ha generado un juicio mediático. Lógico, ya que Will Smith es un personaje público muy conocido, y su actitud ha dado lugar a una reacción generalizada de condena.  Y no es que la actitud de Will Smith sea justificable. Un mal chiste no debe dar lugar a un tortazo. El humorista Carlos Latre, comentando el hecho, dijo que rechaza ese tipo de humor ofensivo, pero defiende que haya libertad para hacerlo, opinión que comparto. Pero respecto a la conducta de Will, la opinión general la atribuye  a un machismo exagerado, un atavismo primitivo, donde a Will solo le faltaba gritar como a un orangután, engancharse a una liana, o a la lámpara de cristales del techo y golpearse el pecho. Desde “rancio resorte de macho redentor” (Fernanda Tabarés, en su artículo titulado De Gilda a Smith antes citado) o la “ triste escena cutre de algo que haría cualquier primate”( Juanma Ortega, en el estupendo artículo ¿Qué hay detrás del bofetón de Will Smith?) ¿En serio? ¿Cualquier primate entendería la broma, se reiría, cambiaría de opinión al ver el rostro triste de un ser querido, para luego decidir paliar su tristeza y golpear al humorista “cojonero”, y finalmente disculparse con la Academia y todos los allí presentes?

Estos tiempos, más polarizados si cabe que otros, son tendentes a meter todo lo humano en etiquetas que podamos manejar. Cuando se trata de hombres, cualquier indicio de fuerza física (un golpe lo es, evidentemente) es introducido de lleno en el cajón de sastre del machismo y el atavismo primitivos; es un análisis demasiado simple, en mi opinión. ¿Qué hay de la humanidad? ¿Qué hay de ese complejo mundo que supone ser humano, ir haciéndose, descubriéndose, matizando las propias aristas en el camino de la vida? No queremos ver nuestras sombras y al “lapidar” al otro estamos mostrando de nosotros más de lo que parece a simple vista. ¿Deberá Will Smith cargar con el peso de ese bofetón toda vida? El hecho en sí no ha estado bien, pero parece que se nos llena la boca cuando decimos: Estuvo mal lo que hizo.  Ver la paja en el ojo ajeno resulta muy tentador.

Por otra parte, la conducta del humorista tras el golpe recibido tiene cierto mérito: el de la contención. Si bien su humor fue bastante deplorable e infantil, tuvo una reacción bastante valiente al saber soportar (pese a su cara de sorpresa, casi desencajada, asimilando lo que acababa de pasar) y decidir no denunciar después. Un comentarista del Hormiguero comparó su actitud a la de Rajoy cuando, unos años atrás fue agredido por un joven  y tampoco le devolvió el golpe. Hay una diferencia significativa y es que Rajoy fue atacado sin venir a cuento (salvo para la mente del atacante) y en el caso comentado hay una leve provocación previa, un chiste. Con todo no ha de negarse mérito a Chris Rock, en ese caso, a la altura de las circunstancias.

LOS EFECTOS 

¿Perderá Will Smith el Óscar recibido? En una carta firmada por el Presidente de la Academia y la directora ejecutiva (David Rubin y Dawn Hudson) la academia está decidiendo “sobre las medidas adecuadas para el señor Smith”, “un proceso oficial que tardará algunas semanas” Y el código de conducta de la Academia, actualizado, dice que: “Además de lograr la excelencia en el campo de las artes y las ciencias cinematográficas, los miembros también deben comportarse éticamente…” “No hay espacio en la Academia para personas que abusen de su estatus, poder o influencia de una manera que viole los estándares reconocidos de decencia. La Academia se opone categóricamente a cualquier forma de abuso, acoso o discriminación por motivos de género, orientación sexual, raza, etnia, discapacidad, edad, religión o nacionalidad…” Habrá que ver si, pese a sus disculpas (a Chris Rock en un comunicado compartido en Instagram) se le retira la preciada estatuilla.

Aunque he visto varias películas de Will Smith, “ Hitch, especialista en ligues” es mi preferida. Es una comedia divertidísima. La he visto infinidad de veces y cada vez que la vuelvo a ver me arranca una sonrisa, o incluso una carcajada. Cierto que es una comedia con los clichés propios de toda comedia, pero tiene varias escenas memorables, un Nueva York precioso (podría haberlo rodado Woody Allen) y hay conexión entre sus dos protagonistas. La película termina cuando Will Smith dice respecto al amor: “ No hay reglas” Eso mismo fue lo que dijo cuando se disculpó. Por amor se cometen todo tipo de locuras. Identificar el guantazo con algo primitivo es simple. No creo que tenga que ver con el machismo. Machismo es la fuerza por la fuerza sin más, sin alusión a ninguna otra consideración. La frase “la maté porque era mía” resumiría bien esto. Claro que su mujer podía haber respondido, pero no lo hizo. ¿Puso ella mala cara cuando Will Smith salió a defender su calvicie? Cuando le concedieron el Óscar y Will tenía la cara bañada en lágrimas, en el momento en que habló de las locuras que se hacen por amor, la mirada de Jada lo decía todo. Le devolvía amor con su mirada. ¿Quiénes somos los demás para juzgar la forma en que dos personas se protegen dentro del matrimonio o dentro de una relación de pareja? Porque de eso se trató, de protección; una protección algo desmedida, pero nada más. El único problema vino dado por el contexto en que sucedió: la gala de los Óscar, y la fama y prestigio que tiene, que se ha visto salpicada por ese guantazo sin sangre.

Es bien cierto que aquellos que conocen a una persona no suelen juzgarla. Por eso Pablo Motos en su programa de El Hormiguero, sin negar la impertinencia del golpe dijo de su amigo: Will Smith es una de las personas más especiales que conozco. Siempre intenta que todo el mundo se sienta bien.  

El guantazo quedará guardado en la hemeroteca; con el tiempo, se recordará con “cariño”, con una especie de entrañable lejanía. En los salones más glamourosos del mundo, el nonagenario Oscar pudo ver descargar un golpe (deliver) al más puro estilo americano. @mundiario

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