Buscar

MUNDIARIO

Descubre cómo conseguir un tono dorado en tu piel

Ponerse moreno no siempre es fácil ni siempre sabemos bien cómo conseguirlo de manera eficaz. Por eso, es importante tener en cuenta todas las vías para obtener dicho moreno
Descubre cómo conseguir un tono dorado en tu piel
Mujer bañada por el sol.
Mujer bañada por el sol.

Firma

Claudia Silver

Claudia Silver

La autora, CLAUDIA SILVER, es analista de tendencias y de moda. Escribe para Lifestyle y Motor en @mundiario

Con la llegada del verano una de los aspectos que más nos suelen ilusionar es mostrar que nosotros también nos hemos pasado por la playa y hemos conseguido un bonito bronceado. No obstante, ponerse moreno no siempre es fácil ni siempre sabemos bien cómo conseguirlo de manera eficaz. Por eso, es importante tener en cuenta todas las vías para obtener dicho moreno: desde la obtención de un bronceador rápido que nos ayude sustancialmente a ello, hasta el cuidado de nuestra alimentación.

¿Por qué no todos “moreneamos” igual?

La respuesta rápida a esta pregunta se llama melanina. Probablemente hayamos escuchado hablar de ella muchas veces, pero no siempre tenemos claro qué es y cómo interviene en lo que se refiere a la pigmentación de nuestra piel en los cambios de coloración de la misma. Puede decirse que la melanina es un pigmento oscuro, una sustancia natural, ubicada en algunas de las células de los mamíferos y es la responsable del color de la piel, ojos y pelo de dichos seres. De manera más técnica la melanina se corresponde con los llamados biopolímeros y muestran una estructura química compleja.  Los responsables de su presencia son los conocidos como melanocitos, un conjunto de células que tenemos en la zona base de nuestra epidermis y en el folículo piloso.

Hasta aquí todo parece bastante lógico, pero, ¿por qué cuando vamos a la playa con un grupo de amigos no todos se ponen igual de morenos? ¿Por qué a unas personas les coge más rápido el sol y por qué otras deben tener extremo cuidado con el sol, para evitar quemarse? La explicación reside básicamente en dos aspectos: por un lado, nuestra composición genética (algo que influye en casi todos los aspectos que tienen que ver con nuestro organismo) y con la calidad y cantidad que poseemos de melanina. Estos dos elementos, la cantidad y calidad de la melanina, determinarán que nuestro cuerpo esté más o menos protegido frente al sol y que este adquiera una u otra coloración, tanto en el cabello como en la piel.

El resultado será que las personas con tendencia a tener un tono más oscuro durante el año, con la llegada del verano adquieran rápidamente moreno y, aquellas de tonos de pelo y piel más claros, tengan más dificultades para ello, exponiéndose no solo a un proceso más lento, sino también más dañino con su piel. En cualquiera de los casos, la protección por medio de lociones protectoras y bronceadoras de calidad es necesario y posible gracias acudiendo a nuestra parafarmacia online de confianza. Y, en ambos casos también, oscurecer un par de tonitos nuestra piel en verano es posible. ¿Cómo?

Métodos para broncearse fácilmente

Lo primero que debemos saber si queremos broncearnos es que es un proceso delicado y que debemos llevar a cabo en un plazo medio. Pretender conseguir el moreno del año en una tarde es prácticamente imposible, además de nocivo, sea cual sea nuestro tipo de piel. Por lo tanto, lo ideal es ir avisando a nuestra piel poco a poco y estimulándola tranquilamente:

> Adaptar la alimentación: la alimentación es la responsable de prácticamente todos los cambios que nuestro cuerpo experimenta y el caso de la pigmentación de nuestra piel no es una excepción. Existen alimentos que por su composición estimulan más o menos la cantidad de melanina que nuestro cuerpo produce. Por eso, si queremos ponernos morenos podemos incrementar el consumo de: tomates, melón, manzanas, naranjas, zanahorias, espinacas, albaricoques, etc. Se trata de alimentos que no solo estimulan la melanina, sino que permiten que el bronceado dure más. Además, la mayoría de ellos pueden consumirse fríos, lo cual ayuda a llevar mejor las altas temperaturas.

> Bronceadores para piel dorada: existen muchos tipos de moreno, pero lo cierto es que el moreno que más triunfa es el dorado y natural. Aquellos que muestran una piel brillante y saludable. Para ello, en el mercado podemos encontrar lociones diseñadas específicamente para ello, elaboradas con el máximo cuidado.

> La hidratación: es clave para no sufrir los efectos adversos del sol. Si no consumimos líquidos, y en especial agua, no solo nuestra piel se deshidratará y se volverá más débil, sino que además la exponemos directamente a problemas de piel derivados con el molesto herpes. Si en invierno se recomienda consumir un litro de agua al día, lo ideal en verano será consumir al menos dos litros. Si bien es cierto que los alimentos incluyen líquidos, si nos cuesta beber es importante no dejar toda la esperanza en ellos y llevar con nosotros siempre una botellita de agua.

> Disfrutar de la playa: pretender broncearse sin levantarnos de la toalla es, además de poco fructífero, un aburrimiento. Por eso, meternos en el agua nos ayudará a disfrutar realmente del sol y el verano y nos permitirá también mantenernos hidratados por fuera. Nuestra piel nos lo agradecerá.