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Consejos para ahorrar en luz este invierno

Al contrario de lo que se puede pensar, ahorrar en luz no supone el uso de velas en lugar de bombillas, ni otros trucos caseros que de poco o nada sirven y que a veces son hasta peligrosos.

Consejos para ahorrar en luz este invierno
Infografía de Viaconto.
Infografía de Viaconto.

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Rob Ferry Jr.

Rob Ferry Jr.

El autor, ROB FERRY JR., escribe para el área de marcas de MUNDIARIO. @mundiario

Con la llegada del otoño, el frío, el cambio de hora y los días más cortos, llega también el período en el que encontrarnos la factura de la luz en el buzón, puede causar un ligero nerviosismo. Viaconto, compañía especializada en préstamos online, ha publicado una infografía en la que describe algunos consejos para ahorrar en luz.

Al contrario de lo que se puede pensar, ahorrar en luz no supone el uso de velas en lugar de bombillas, ni otros trucos caseros que de poco o nada sirven y que a veces son hasta peligrosos. Se trata, más bien, de un cambio profundo, un cambio de hábitos que haga aprovechar mejor los recursos de los que se disponen.

De hecho, recientemente, el concepto de eficiencia energética cada vez es más común y nos es más familiar. Mucho tienen que ver las campañas que se han realizado desde la Administración Pública, concretamente desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) que, seguro, hemos visto en la televisión. Como en verano, con el uso del aire acondicionado, en pocos días comenzaremos a ver anuncios o publicidad referida al uso de la calefacción en los hogares y las oficinas.

Es en torno a esto donde se deben generar los nuevos hábitos. El concepto de pobreza energética es otro que, desgraciadamente, se ha democratizado más de lo que nos hubiese gustado. No existe una definición absoluta, pero utilizando a la que hace referencia la Asociación de Ciencias Ambientales, procedente de Reino Unido de principios de los 90, la pobreza energética haría referencia a la “incapacidad [para un hogar] de obtener una cantidad adecuada de servicios de la energía por el 10% de la renta disponible”.

Y es aquí donde entra en juego el factor ahorro. Un ahorro que no es tan sólo de recursos naturales o energéticos. Tiene que ver con el bolsillo y se ve claramente en la factura, en la cuenta del banco y en nuestro día a día. No se trata de dejar de tomar un café por pagar la factura de la luz, se trata de que el precio de la factura de la luz seamos capaces de que sea lo más ajustado posible sin renunciar al bienestar de nuestro hogar.

A continuación, definiremos los 8 puntos fundamentales que identifica Viaconto para que sus clientes o seguidores sean capaces de ahorrar:

> Aprovecha la luz natural. ¿Cuántas personas encienden la luz casi automáticamente cuando todavía se ve? Además, es importante que durante el día, cuando más sol hace, se mantengan abiertas las persianas para intentar atraer el calor a la casa. Cuando el sol se oculte, entonces, hay que bajarlas, para evitar que se vaya la calefacción y, por otro, que se mantenga el calor natural.

Desenchufa los aparatos que no necesites. La televisión, el cargador de móvil…¿cuántas veces se dejan conectados mientras no son utilizados? La leyenda urbana de que la televisión en stand by gasta, no es una leyenda urbana, es totalmente cierto. El uso de regletas con interruptor, pueden ayudarnos a ser más eficientes para cambiar este mal (pero cómodo) hábito.

> Mantén la temperatura constante. Intenta mantener una temperatura estable en la calefacción, programando las horas del día y evitando picos o encendidos y apagados. Es más recomendable dejarla encendida a una temperatura regular que encenderla y apagarla según se quiera.

No abusar del calor artificial. En invierno no se trata de ir con camiseta de manga corta por la casa ni dormir destapado. La calefacción tiene como objetivo proporcionarnos confort, no calor.

Renueva el aire. A pesar de que haga frío fuera, es necesario ventilar la casa. Con 10 o 12 minutos diarios, es suficiente para cambiar el aire sin perder el calor acumulado.

Cierra las estancias vacías. No merece la pena calefactar las habitaciones que no se usan. Cierra el radiador, cierra la puerta de la habitación y ahorrarás dinero y energía.

Utiliza bombillas de bajo consumo. Está comprobado que estas bombillas, aunque en la tienda son más caras, producen ahorros hasta del 80%, manteniendo el mismo nivel de iluminación y teniendo una vida útil más larga que las bombillas tradicionales.

Compara distintas alternativas. Hoy en día existen muchas compañías de energía con multitud de ofertas distintas. Es cierto que puede ser difícil elegir, pero gracias a internet, existen muchos buscadores que se dedican a comparar las tarifas de unas y otras. Sólo hay que elegir la que más nos convenga y la que más se ajuste a nuestros hábitos de consumo.

Siguiendo estos consejos tan sencillos, abrir el buzón cada dos meses no debería convertirse en un suplicio. Se trata de hacer un consumo de la luz y la calefacción más responsable, más consciente, que con pequeños gestos que forman parte de nuestro día a día se puede lograr y, todo, sin pasar frío.