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MUNDIARIO

Características y signos de las relaciones abusivas

Al principio, casi siempre todo son flores y, por tanto, se espera que en la etapa inicial de una relación, tengamos la tendencia a idealizar al amado y a no notar sus defectos.
Características y signos de las relaciones abusivas
Una pareja. / Tumisu en Pixabay
Una pareja. / Tumisu en Pixabay

Cuando nos enamoramos, todo parece mágico. Cuando vemos al amado, el corazón late más rápido, las mariposas se multiplican en el estómago, nos sentimos frágiles y fuertes, capaces de todo para conquistar al amado. El mundo es nuestro y el universo cabe en la palma de nuestros sentimientos. Al principio, casi siempre todo son flores y, por tanto, se espera que en la etapa inicial de una relación, tengamos la tendencia a idealizar al amado y a no notar sus defectos.

A continuación se muestran algunos ejemplos que pueden moldear una posible percepción distorsionada, muy común cuando estamos enamorados:

"No está celoso, está loco por mí".

"Ella no es una controladora, simplemente no quiere perderme".

"No trata de aislarme socialmente, solo quiere más tiempo de privacidad conmigo".

"Ella no cultiva el diálogo, porque al fin y al cabo, el amor habla más fuerte y no sólo con palabras podemos decirles a los demás cuánto los amamos".

“No es agresivo, solo tuvo un día desfavorable; luego todo cambia, vuelve “a la normalidad”, me envía flores y me invita a una cena romántica ”.

"Ella hace ese lío porque llegaste tarde, pero luego pide perdón, dice que te ama y que estuvo en PMS, prometiéndoles" juntos "que la escena no se repetirá".

Las relaciones interpersonales son un aprendizaje complejo y constante. Muchas de las características mencionadas anteriormente pueden formar parte de cualquier vida social. Para que la salud de una relación suceda, las partes involucradas deben asumir la responsabilidad de sus actitudes, siempre revisando las posibles causas de los inadaptados y reflexionando sobre la mejor manera de mantener el equilibrio y aprender de los errores. Una relación es un "contrato" hecho por dos o más personas, donde la actitud de cada uno no debe exceder los límites del sentido común y el equilibrio, es dar y recibir cariño y compañía, porque de lo contrario el pronóstico relacional no es bueno, y las posibilidades de que las estructuras se derrumben y las personas resulten heridas son factibles.

Entonces, esté atento a estas señales a seguir. Su objetivo es darte una luz para comprobar si estás (o no) en una relación tóxica:

1- Es hostil o te humilla: Desprecia lo que haces, no reconoce tus esfuerzos y trata de ponerte en una posición inferior en relación a él / ella. Esto se debe a que la persona que abusa suele haber tenido antecedentes de abuso y maltrato, tendiendo a reproducir los mismos en sus relaciones.

2- Extremadamente celoso, controlador y posesivo: Todo lo que es extremo no es normal, no es un comportamiento protector sino posesivo. El tipo celoso excesivo buscará notas, buscará en el celular mensajes inapropiados, seguirá a la persona, etc. Estos son signos de que su relación está enferma, porque la base de cualquier relación es la confianza. Si no confía en su pareja, algo anda mal; vale la pena trabajar en este aspecto.

3- Usa amenazas cuando entiendes o dices claramente que la relación terminará: Las personas controladoras y manipuladoras son sin duda inmaduras, egoístas y de baja autoestima. Toda relación manipuladora puede predecir mayores pérdidas, así que tenga cuidado cuando no respete su decisión de poner fin a la relación. Las rabietas, el chantaje emocional, las agresiones psicológicas, morales e incluso físicas pueden, lamentablemente, formar parte del repertorio del abusador.

4- Utilice el chantaje emocional o la intimidación insignificante para lograr su intención: Las personas con un perfil abusivo al principio suelen ser generosas, mostrando disponibilidad incluso para solucionar sus problemas. Sin embargo, esto puede no ser más que una estrategia para enmascarar posibles intenciones reales: conocer sus debilidades. Estas vulnerabilidades se pueden usar en su contra en el momento adecuado. Así que no confíes en la gente al principio. Recuerda el viejo dicho: “para conocer a una persona hay que comer con ella al menos 1 kg de sal”.

5- Intenta convencerte de que te estás volviendo loco por tener razón: Incluso si no tienen razón, las personas con un perfil abusivo intentarán demostrar de todas las formas que tiene razón, incluso si dice que la pareja ha perdido su capacidad racional. Además, se convierte en víctima, haciendo que el otro se sienta culpable ante las situaciones que generaron el conflicto.

6- Mantente alejado de amigos y familiares, reduciendo y empobreciendo tu universo relacional y tu vida social: Es muy importante trabajar la autoeficacia y la independencia, emocional y principalmente económica. Nunca dependas del otro para todo. En las relaciones abusivas, reducir la vida social tiene como objetivo aumentar el control y la manipulación en su contra.

7- No tiene la costumbre de cultivar el diálogo, y ante esto fácilmente “cambia”: Cuando un socio busca al otro para discutir la relación, puede ser el detonante de una pelea. Esto se debe al hecho de que una persona con un perfil abusivo de ninguna manera querrá que se le señalen sus fallas o defectos. Siempre intentan cambiar la situación a su favor, pero cuando el aspecto "negativo" se vuelve plausible, "pierden la cabeza". Por lo tanto, evitan discutir la relación, ya que esto amenazaría con quitarles el mando o el control de la situación.

8- Presenta arrepentimientos transitorios, prometiendo cambios de comportamiento difíciles de lograr: El cambio de hábitos es algo que no ocurre de repente, requiriendo trabajo y participación de la persona para modelar nuevos comportamientos.

Importante: No hay relación sin conflicto, ya que las personas son diferentes. Además, en las dinámicas relacionales entran en juego muchas cuestiones, como una dosis de celos que nos hace sentir amados, esa preocupación y actitudes protectoras que se traducen en acogida.
Las “discusiones”, cuando ocurren, siempre deben apuntar a un punto de encuentro para el diálogo y el crecimiento de la pareja.
Pero, cuando el respeto deja de existir, es el momento de repensar la relación, ya que este es el campo fértil no solo para la violencia física, tan combatida en nuestro entorno social donde la mayoría de las víctimas son incuestionablemente mujeres, pero también hay otros tipos. violencia, como psicológica, patrimonial, prejuicio de género, moral y sexual. La terapia de pareja es muy recomendable, pero si te das cuenta de que la relación ha llegado a su límite, se deben tomar medidas institucionales. @mundiario