Buscar

MUNDIARIO

Algunos sencillos consejos para combatir la tortícolis

La tortícolis es consecuencia, generalmente, de dormir mal, levantar mucho peso, mantener una misma postura durante muchas horas o hacer un movimiento brusco. Ahora bien, ¿qué hacer para tratar este dolor? Si no quieres usar analgésicos químicos, puedes seguir los siguientes consejos

Algunos sencillos consejos para combatir la tortícolis
Tortícolis. / RR SS.
Tortícolis. / RR SS.

Firma

Andrés Piedrafita

Andrés Piedrafita

El autor, ANDRÉS PIEDRAFITA, colabora en varias secciones de MUNDIARIO, donde fue coordinador general entre febrero y abril de 2019. @mundiario

Todos alguna vez hemos tenido tortícolis, que no es más que una contracción de los músculos del cuello. El dolor de la tortícolis es un tanto impredecible: lo mismo nos levantamos en la mañana sin poder mover el cuello que nos aparece al atardecer sin más.

La tortícolis es consecuencia, generalmente, de dormir mal, levantar mucho peso, mantener una misma postura durante muchas horas o hacer un movimiento brusco. Ahora bien, ¿qué hacer para tratar este dolor? Si no quieres usar analgésicos químicos, puedes seguir los siguientes consejos que recoge el portal Mejor con Salud.

1) Ejercicios cervicales, aliados indispensables. Ya sea que los hagas mientras estás sentado en la oficina, mientras vas en el metro o conduciendo de regreso a tu casa, incluso en la cola del mercado o el banco, estos ejercicios son tu mejor aliado y son sumamente sencillos. Lo único que debes hacer es mover la cabeza en forma de círculos; luego dí -obviamente con la cabeza- que "sí" y que "no"; lleva las orejas hasta los hombres, etc.

Procura que sean movimientos lentos, para que así se fortalezcan los músculos cervicales y sea, por tanto, más difícil sufrir tortícolis. Como verás, son tan sencillos como eficaces.

2) Ojo al colchón de tu cama. Este debe ser firme, sin muelles o resortes y que no se hunda. En este sentido, cabe decir que, según se comenta, la mejor posición para dormir es la fetal: de lateral, con las piernas dobladas y las rodillas a la altura del pecho. La peor es boca abajo. Sobre la almohada, esta no debe ser ni tan alta ni tan baja.

3) Siéntate adecuadamente. Atento siempre a la postura con la que te sientas: espalda recta y apoyada en su totalidad en el respaldo de la silla, y los pies apoyados en el suelo. De ser posible, trata de conseguir un cojín donde apoyar también el cuello mientras trabajas, especialmente si pasas horas y horas en la misma posición. @mundiario