El alemán que revolucionó el mundo del juego

Sala Merkur
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Del menor de 16 hermanos en un pequeño pueblo alemán a exitoso hombre, dueño de su propia fábrica en San Francisco. Esta es su historia y lo que inventó.

El alemán que revolucionó el mundo del juego

Era el menor de 16 hermanos en el siglo XIX. Nació en un pequeño pueblo alemán llamado Vohringen y ubicado en Baviera. A la edad de 14 años ya trabajaba ayudando a uno de sus hermanos en la Farm Tool Factory de Munich, pero tan solo estuvo allí un año y a los 15 se ganaba la vida en Francia fabricando equipos de intercomunicación. Desde el país galo viajó hasta Londres y trabajó como fabricante de instrumentos náuticos. A los 23 fue cuando se decidió a dar el salto a los EE UU, imitando así a uno de sus tíos, con el fin de buscar el éxito profesional y vaya si lo logró.

Su nombre alemán era August pero en América se lo cambió por el de Charles. Charles Fey se instaló en San Francisco y comenzó a trabajar en la California Electric Works. Toda su experiencia profesional le valió para, junto con un compañero de trabajo, fundar su propia empresa. Ya saben, “América, país de oportunidades”. Se dedicaban a la fabricación de teléfonos, telégrafos y equipos eléctricos pero Fey ideó una máquina nueva que revolucionaría el mundo del juego: la primera máquina tragaperras que se llamó Liberty Bell y a día de hoy puede verse en el Liberty Belle Saloon & Restaurant en Reno, Nevada.

The Museum of Gaming History.

The Museum of Gaming History.

Corría el año 1895 y a día de hoy, 124 años después, seguimos hablando de máquinas tragaperras pero con grandes diferencias. Ahora, en vez de herraduras de caballos, diamantes, espadas, corazones y campanas, contamos con Chiquito, Torrente o Batman en formato digital como las que ofrece Merkumagic en su casino online.

El nombre de la Liberty Bell chace referencia  a la campana localizada en Filadelfia y uno de los grandes símbolos estadounidenses. Su toque más famosos fue el que convocó a la lectura de la Declaración de Independencia en 1776 y en 1837 fue adoptada por la Sociedad Americana Antiesclavitud como un símbolo del movimiento abolicionista. El éxito de esta tragaperras fue tal que pronto tuvo que hacer frente a imitadores y competidores. Entre ellos destacó Herbert Mills, un fabricante de Chicago que llamó a su máquina Operator Bell e introdujo un elemento nuevo, los símbolos de las frutas.

The Operators Bell.

The Operators Bell.

Para los más tradicionales, las salas de juego físicas siguen compitiendo con las virtuales y en ellas no solo destacan la modernidad de las tragaperras sino también la decoración y la atención al cliente. Quién iba a decir a Charles Fey que su máquina llegaría tan lejos.

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