Los 4 tipos de depresión menos conocidos pero muy presentes

Una joven y triste sentada en el suelo de su habitación. / Anja en Pixabay
Mujer joven y triste sentada en el suelo de la habitación./ Anja en Pixabay.
Este artículo tiene como objetivo educar a las personas sobre los principales tipos de depresión, menos conocidos y sus principales características, para que si se identifican con los tipos y síntomas puedan buscar ayuda médica y psicoterapéutica.
Los 4 tipos de depresión menos conocidos pero muy presentes

Este artículo tiene como objetivo educar a las personas sobre los principales tipos de depresión, menos conocidos y sus principales características, para que si se identifican con los tipos y síntomas puedan buscar ayuda médica y psicoterapéutica, con el objetivo de iniciar el tratamiento y mejorar su calidad de vida. 

Depresión psicótica

También llamado Episodio Depresivo Psicótico, este tipo de depresión se caracteriza por alucinaciones, delirios y catatonia. La catatonia es un trastorno psicomotor que se caracteriza por causas neuropsicológicas, presentando en su núcleo desequilibrios motores, emocionales y conductuales. Se caracteriza sustancialmente por un estado de apatía y concretamente en el estado catatónico, el individuo permanece inmóvil, en una posición fija durante un determinado período de tiempo. Podemos observar y, como sugiere el nombre, existe un entrelazamiento entre psicosis y depresión.

Depresión reactiva

El sufrimiento generado por pérdidas, traumas y duelos mal elaborados a través de experiencias de separación, abandono e impotencia puede conducir a la Depresión Reactiva. Por otro lado, es inherente al ser humano pertenecer a este mundo de la fugacidad, así como a sus “leyes” de impermanencia, saboreando muchas veces el sabor amargo de la finitud de lo que nos gustaría permanecer.

Por lo tanto, a menudo porque no estamos preparados para las frustraciones y péerdidas que pueden suceder (¡y suceden!) en la vida de cualquier persona, los recursos internos de resiliencia del individuo pueden fallar. Por tanto, los síntomas depresivos pueden formar parte de un cuadro de duelo y pérdidas resultantes de situaciones mal preparadas.

Es fundamental dejar claro que sentir tristeza ante las pérdidas es saludable, pues el individuo necesita un respiro para darle un nuevo significado a sus experiencias, digerirlas y esto requiere de cierto distanciamiento del mundo externo para la reorganización interna. Sin embargo, la Depresión Reactiva no es sólo tristeza, sino la vivencia de tristeza que no ha sido adecuadamente elaborada, asumiendo por tanto características psicopatológicas.

Depresión bipolar

La Depresión Bipolar es un tipo de Depresión que forma parte del cuadro clínico del Trastorno Bipolar.

El Trastorno Bipolar tiene una fase maníaca y una fase depresiva, siendo esta última la Depresión Bipolar. En este trastorno el riesgo de suicidio es extremadamente alto, ya que es entre la oscilación del pico de la fase de manía y la fase de depresión cuando se produce la ideación y/o acción suicida, al haber una “ruptura” o paso de la manía. fase (euforia) caracterizada por exceso de energía y motivación, a una fase de baja energía, apatía y pesimismo en un corto periodo de tiempo.

Este repentino vaivén es el peor momento de riesgo. Es importante no confundir la Depresión Mayor, que es unipolar, con la Depresión Bipolar. Muchos pacientes son diagnosticados como depresivos unipolares y padecen Depresión Bipolar, lo que lleva a un tratamiento incorrecto y, en consecuencia, a la ausencia de mejoría o incluso a un empeoramiento de la condición clínica del paciente.

Depresión posparto o puerperal:

Una de cada cuatro mujeres sufre este tipo de depresión.
A diferencia de la Depresión Puerperal, que es un estado temporal de tristeza, la Depresión Posparto puede durar de 6 meses a 1 año, provocando consecuencias desagradables, pues es un trastorno grave que puede comprometer la vida de la madre y del bebé.

Los principales síntomas son tristeza, embotamiento emocional, sentimiento de culpa e inutilidad por no sentirse capaz de cuidar al propio hijo, anhedonia (actividades que antes el individuo realizaba con placer ya no tienen ningún sentido, resultando en una pérdida del “gusto” para vivir”) y sensación de gran vacío, desesperanza, falta de interés sexual, fatiga intensa y sueño excesivo (hipersomnia).

Uno de los factores responsables de los síntomas explicados anteriormente son los cambios hormonales bruscos y el estrés desencadenado por el cambio en la rutina de la mujer. Por eso, es muy importante que durante el período gestacional la mujer se prepare para el período de cambio que está por venir, con todas las implicaciones y sacrificios que trae la llegada de un bebé a través de la psicoeducación.

Las mujeres con Depresión Posparto necesitan una red de apoyo social, especialmente comprensión y apoyo de familiares y amigos en este difícil proceso, siendo fundamental el apoyo social. @mundiario

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