La Reina Isabel, Bobby Moore y las malogradas carreras de Haynes y Armfield

La Reina Isabel II junto con Bobby Charlton, durante el acto de entrega de la Copa del Mundo. / www.fifa.com
La Reina Isabel II junto con Bobby Charlton, durante el acto de entrega de la Copa del Mundo. / www.fifa.com
Este es un especial dentro de una nota especial de la serie Historias de las Copas del Mundo, en la memoria de la soberana del Reino Unido que falleció el 8 de septiembre. 
La Reina Isabel, Bobby Moore y las malogradas carreras de Haynes y Armfield

Aunque era algo que podía ocurrir más temprano que tarde, el mundo ve con cierto asombro el fallecimiento de Elizabeth II, mejor conocida en el mundo hispanohablante como la Reina Isabel, la única monarca del Reino Unido que han conocido muchas generaciones del planeta. La muerte de la soberana de 96 años sin duda es un acontecimiento a escala global, porque su figura siempre ha estado rodeada polémicas, juegos de poder pero también como una líder que no estuvo ajena a los acontecimientos deportivos más importantes, como parte activa del acto de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y de la Copa del Mundo de 1966. 

Inglaterra recibía por primera vez por parte de la FIFA la responsabilidad de acoger por primera vez el máximo torneo del balompié y además con la misión, de intentar dar una mejor imagen que la mostrada en la edición de 1962, cuando fueron eliminados en los cuartos de final (no habían octavos para ese entonces) ante Brasil por marcador de 3-1.

El seleccionador era Walter Winterbottom, pero fue reemplazado por Alf Ramsey el 25 de octubre de 1962, sin embargo este tenía contrato con el Ipswich Town y por ende tomó el cargo a tiempo completo en 1963, para que le diera tiempo de cerrar el ciclo en el club que comenzó en 1965 y con el que obtuvo el título de la primera división (hoy Premier League).

Tan pronto como asumió, Ramsey hizo una promesa que le costaría sangre, sudor y lágrimas: ganar la Copa Jules Rimet ante los ojos de su público y de la Reina Isabel. Se trataba de una tarea titánica porque implicaba detener la racha victoriosa de Brasil, que contaba con Pelé, Garrincha y una constelación de cracks impresionantes. 

 

Como no contaría con Johnny Haynes, el capitán del conjunto en Chile 62 quien sufrió una severa lesión en una de sus rodillas durante un accidente de tránsito, el jefe del vestuario inglés para su primer entorchado sería el lateral derecho Jimmy Armfield. El jugador del Blackpool debutó como internacional en 1959 y por consiguiente era uno de los más veteranos. 

Una goleada y en el horizonte...Bobby Moore

El Estadio de Wembley fue testigo del primer partido de Ramsey liderando al equipo nacional en un empate 1-1 ante Francia, en un cotejo que formaba parte de la ronda previa para la fase  final para la Eurocopa de 1964, sin embargo a pesar de algunos triunfos en los amistosos, en el segundo partido oficial, el enfrentamiento de la vuelta ante los franceses ocurrió un desastre.

En el Parque de los Príncipes, los galos hicieron trizas a sus rivales históricos. Transcurría la jornada del 27 de febrero de 1963, cuando Maryan Wisniewski, y Lucien Cossou con dos goles cada uno eliminaron a los ingleses, sin ningún tipo de misericordia. Parecía que el proyecto de Ramsey se tambaleaba, pero aún así fue ratificado en el cargo. 

Armfield mantuvo la banda también y continuó con ella hasta que una ausencia por lesión, para el enfrentamiento contra Checoslovaquia en el Estadio Strahov de Praga, le impidió al defensor vestirse de corto ese 29 de mayo de 1963. La fecha se antoja como histórica, porque fue la primera vez que Bobby Moore con tan solo 23 años asumía la responsabilidad. 

Roberto Quintanar lo explicó así: "Alf Ramsey decidió otorgarle la capitaní­a permanente cuando notó mayores dotes de líder en él que en Armfield. No mucho tiempo después, el legendario entrenador describió a Moore como su ´capitán, líder y mano derecha, el corazón del equipo" y la mejor persona con quien ha trabajado.´"

Tardó en ratificarlo como capitán

Ante los checos, los ingleses ganaron cómodamente con dos dianas de Jimmy Greaves, un gol de Bobby Charlton y otro de Bobby Smith. Todo volvería a la normalidad para el siguiente partido ante Alemania Oriental, sin embargo casi un año después la selección de los tres leones sucumbió ante otro histórico rival. El 2-1 que le propinó Escocia marcó un punto de inflexión, porque desde ese momento Ramsey decidió eliminar a los extremos de sus alineaciones, con la imposición del sistema 4-4-2.

Armfield por su parte sufrió una nueva lesión que lo marginó de las convocatorias durante un buen tiempo, algo que permitió que George Cohen lo reemplazara. Jimmy conocido también como Mr. Blackpool era uno de los mejores laterales derechos de Europa, sin embargo sus problemas físicos le impidieron continuar siendo indiscutible. Su ausencia le colocó en bandeja de plata la capitanía de la selección a Moore, algo que ocurrió en ochenta y nueve partidos más, superando la marca de Bill Wright que era de 89.

La foto con la Reina Isabel 

Una de esos noventa partidos fue el 30 de julio de 1966. Bobby Moore capitaneó a los suyos frente a Alemania Federa de Uwe Seeler, donde también destacaba un joven Franz Beckenbauer. Inglaterra ganó 4-2 gracias a las dos dianas de Geoff Hurts en la prórroga, lo que le permitió a los dueños de casa obtener su primer y hasta ahora único título de Campeones del Mundo. Jimmy Armfield finalmente fue convocado por Alf Ramsey, pero no disputó minuto alguno durante el torneo, y se tuvo que conformar con disfrutar todo en primera fila desde el banquillo.

Seguramente debió ser una sensación agridulce, porque quizás se preguntó qué habría ocurrido si las lesiones no lo hubiesen machacado, de lo contrario probablemente sería él, el encargado de recibir la Copa Jules Rimet de manos de la Reina Isabel, y por consiguiente ser uno de los protagonistas de la foto más importante de la historia del fútbol inglés. No volvió a vestir el uniforme de su selección, pero al menos le quedó el consuelo de ser uno de los héroes de 1966.

Entretanto Moore se vio beneficiado de la caída en desgracia por culpa de las lesiones del propio Armfield y del también mencionado Johnny Haynes. Dos de los mejores jugadores del momento del balompié inglés, que vieron malogradas sus carreras, justamente cuando su nación se hacía un hueco en el panteón de los inmortales del torneo organizado por la FIFA. @mundiario

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