Renting: Una alternativa llena de futuro (y de presente)

Carretera. / Joakim Honkasalo. / Unsplash
Carretera. / Joakim Honkasalo. / Unsplash
El renting de coches se presenta como una opción ideal si queremos tener una mayor certidumbre en nuestras cuentas y una mayor adaptabilidad a nuestras circunstancias.
Renting: Una alternativa llena de futuro (y de presente)

Un poco de contexto

Vivimos en una época de avances e innovaciones tecnológicas, y de cambios e incertidumbres sociales que afectan a multitud de ámbitos, y el sector del automóvil no es una excepción. En un momento en el que los coches de combustión comienzan a dar paso a los vehículos híbridos y eléctricos, las nuevas fórmulas de contratación para poder disfrutar de las ventajas de un coche como si fuera propio cobran cada vez más relevancia. El renting coches es una de las que más éxito están teniendo. Veamos por qué en un poco más de profundidad.

Renting o compra, esa es la cuestión

Comprar un coche es una de las inversiones más importantes que podamos hacer. Pocas cosas —junto con la adquisición, quizás, de una casa— están tan generalizadas. Sin embargo, este tipo de desembolso supone o puede suponer un problema, tanto en términos de liquidez en el momento de la compra, como en términos de gastos que puedan derivar del mantenimiento y las eventuales reparaciones que necesite el vehículo con el paso de los años. Por esto, (entre otras razones que ahora veremos) merece la pena preguntarse lo siguiente: ¿tiene sentido comprarse un coche o es mejor decantarse por otra alternativa como puede ser el renting?

Ventajas del renting

El renting de coches se presenta como una opción ideal si queremos tener una mayor certidumbre en nuestras cuentas y una mayor adaptabilidad a nuestras circunstancias, ya que solo tendremos que hacer frente a una cuota mensual fija por el uso y disfrute del vehículo. A esto hay que sumarle que la empresa de renting se hará cargo de todos los trámites asociados con la compra y la puesta en marcha del automóvil, y que todos los gastos del mantenimiento y revisión del vehículo correrán a su cargo (normalmente a través de acuerdos que tendrán estas compañías con determinados talleres asociados). Pero hay más, una vez finalice el contrato —que tendrá el plazo de duración estipulado entre las partes pero que suele dilatarse una media de entre los 22 y los 50 meses—, podremos decidir prorrogar el contrato, teniendo acceso, de esta forma, a un vehículo totalmente nuevo, equipado con todas las tecnologías y avances que hayan ido surgiendo, y con todas las garantías de seguridad que estos avances permitan. Se trata, de esta manera, de una forma de mantenerse siempre seguro y al día, y de tener nuestras necesidades cubiertas en todo momento sin tener que hacer frente a los siempre inoportunos grandes desembolsos que supone la compra de un vehículo en propiedad. 

Renting: Una alternativa llena de futuro (y de presente)
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