El Murray T50, un GT en la piel de un coche deportivo y convencional
Gordon Murray fabricó algunos de los modelos más icónicos de McLaren en la máxima categoría del automovilismo y ahora se adentra en un proyecto propio que servirá para la vida cotidiana.
El Murray T50 es la apuesta de uno de los mayores genios de la ingeniería automotriz de la historia, Gordon Murray. El británico nacido en África del Sur de 73 años, es una leyenda de la Fórmula 1, especialmente recordado por su paso por McLaren en la época de máxima rivalidad de Ayrton Senna y Alain Prost.
De 1987 a 1991 de la mano de Ron Dennis, forjó una carrera exitosa que lo llevó también a la factoría de súper coches deportivos de Working, donde estuvo desde 1991 a 2004; una etapa que le dio la oportunidad de diseñar el McLaren F1 GT, que fue producido por primera vez en 1992 que también tuvo cabida en el mundo de la competición en las 24 horas de Le Mans, siendo el primero en su tipo en ganar la prueba en su estreno.
Con este currículo, es más que factible que la inventiva de Murray no se quede quieta y en tal sentido, puso en marcha el T50, que cuenta con el característico puesto de conducción central y otros dos destinados para acompañantes, cambios manuales con tracción superior y un óptimo desempeño aerodinámico, generado por el efecto suelo generado por un ventilador de 40 cm.
Su principal reto es convertirlo en un coche para el día a día, olvidándose por completo de conseguir saltos de adrenalina ni marcas mundiales. Eso sí, sin olvidarse de las prestaciones de un coche deportivo hecho con materiales modernos pero con las bondades de antaño.
El motor es uno personalizado por Cosworth, un V12 atmosférico de 3.9 litros y 650 CV,. El chasis es de nido de abeja hecho con fibra de carbono al igual que la carrocería. En total mide 4.38 metros de longitud y 1.85 de ancho.
Su aparición estará limitada a solo 100 ejemplares que serán entregados según coches.net en 2022. @mundiario