La industria automotriz mexicana se prepara para arrancar antes de que acabe mayo
"Ellos (los fabricantes automotrices de Estados Unidos) no podrían abrir sus plantas si no se abren en México algunas plantas que producen insumos y partes", dijo López Obrador.
La poderosa industria del motor en México ha sido uno de los sectores más golpeados de esa economía por los devastadores efectos de la pandemia de coronavirus. Y aunado al hecho de que México es un país que exporta petróleo, aunque no abarca un tramo tan relevante de su PIB, la producción y ensamblaje de vehículos se ha desplomado en conjunto con la demanda hasta en un 30%.
Y es que después de semanas de lobbying, de presión y de peticiones hechas por los industriales de Estados Unidos, la industria automotriz parece haber obtenido el visto bueno del gobierno mexicano para reiniciar las operaciones de las plantas de vehículos antes de que termine mayo.
Las potencias automotrices estadounidenses tienen sedes en territorio mexicano, como por ejemplo los gigantes Ford y Chevrolet, que han debido paralizar operaciones por la crisis sanitaria. Esa suspensión ha colocado al mercado en recesión y se perfila como un contexto en el que será muy difícil que los capitales retornen al país por las exportaciones de autos norteamericanos con la misma velocidad en la que antes eso ocurría, incluso hasta hace tres meses.
El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo este lunes, durante la conferencia matutina, que las autoridades mexicanas y estadounidenses permanecen en contacto para definir los pasos a seguir respecto a la reapertura de sectores.
"Ellos (los fabricantes automotrices de Estados Unidos) no podrían abrir sus plantas si no se abren en México algunas plantas que producen insumos y partes", dijo López Obrador.
México y EE UU controlan el monopolio de la producción y exportación de vehículos en toda América, lo que les permite ser las potencias que construyen y alimentan sus economías los mayores flujos de capital provenientes de esa actividad industrial captando la demanda de los grandes mercados de consumo en Europa y Asia.
Las cadenas de suministro del sector están interconectadas entre México, Estados Unidos y Canadá: cada automóvil fabricado en Estados Unidos contiene por lo menos 25% de piezas provenientes del extranjero. Y México es una fuente principal de esas partes. El Ford F-150, el vehículo más vendido en Estados Unidos y fabricado en la planta de Dearborn, Michigan, obtiene 15% de sus partes de México, según datos del gobierno estadounidense.
El mandatario mexicano estimó que el sector automotriz, que genera un millón de empleos en el país en las plantas de componentes y de vehículos, "se va a reactivar pronto", pero no dio fechas.
De esta forma, se pone en evidencia la importancia enorme de esa industria en la economía mexicana, a la cual le aporta al menos el 10% del PIB nacional.
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMD) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) dijeron a un medio local que esperan que el sector pueda regresar a operar antes de que termine mayo. @mundiario