5 consejos para inspeccionar un coche de segunda mano

Hombre en un coche con el capó levantado.
Hombre en un coche con el capó levantado.
A la hora de inspeccionar un coche de segunda mano, hay que prestar especial atención a la carrocería.
5 consejos para inspeccionar un coche de segunda mano

Comprar un coche de segunda mano es una opción muy práctica y económica. No obstante, antes de su adquisición es recomendable realizar una inspección para comprobar que el vehículo se encuentra en buen estado. Aquí te mostramos hasta 5 consejos para inspeccionar un coche de segunda mano.

Puedes confiar, en primer lugar, en un concesionario de coches de segunda mano como Inniauto. Hablamos de uno de los mejores concesionarios de coches de segunda mano en España. Aquí tendrás la plena seguridad de comprar un coche con todas las garantías de confianza y seguridad. De hecho, todos los vehículos con los que cuenta están expuestos para que el cliente pueda comprobar su estado y su rendimiento.

5 consejos para inspeccionar un coche de segunda mano

Cada vehículo de Inniauto cuenta con una ficha en la que se especifican las características del coche. Además, todos llevan el kilometraje por escrito y el cliente dispondrá de hasta cinco días de prueba. Durante este tiempo, puedes poner en práctica estos consejos para inspeccionar tu coche de segunda mano.

Conocer el historial de mantenimiento y accidentes del vehículo

El historial de mantenimiento y accidentes de un coche refleja tanto si el vehículo está en buenas condiciones como los cuidados que ha recibido a lo largo de su vida útil. Un historial completo de mantenimiento muestra, entre otras cosas, los cambios de aceite, el mantenimiento regular y, sobre todo, las reparaciones importantes y las averías que ha tenido.

Un vehículo que ha sufrido varios accidentes puede presentar problemas ocultos a simple vista. También puede dar a entender que las reparaciones o el mantenimiento efectuado no ha sido completo o de calidad. Esto puede afectar, sin duda, a la seguridad y al rendimiento a largo plazo de tu nuevo coche de segunda mano.

Revisar la carrocería y el interior en busca de daños

A la hora de inspeccionar un coche de segunda mano, hay que prestar especial atención a la carrocería. Debemos comprobar si presenta abolladuras, rayones e incluso diferencias en la pintura, lo que demuestra una reparación previa. Hay que conocer el estado de las puertas, el capó y ver si el maletero abre y cierra correctamente. Finalmente, es necesario ver si los paneles de la carrocería están perfectamente alineados.

Ya en el interior, se revisan los asientos y el salpicadero para comprobar su estado. Aquí se pueden descubrir, por ejemplo, signos de desgaste excesivo (en el tapizado de los asientos, sin ir más lejos), rayaduras, manchas, etc. También hay que comprobar que todos los instrumentos del panel funcionan bien, así como probar el sistema de aire acondicionado, la calefacción y el sonido.

Comprobar el funcionamiento de todos los sistemas electrónicos y mecánicos

El buen estado de los sistemas electrónicos y mecánicos garantiza que el coche de segunda mano funciona correctamente. Aquí hay que comprobar, en el apartado electrónico, las luces, el panel y la pantalla del tablero, la batería, el sistema de carga, etc.

Dentro de los sistemas mecánicos, hay que revisar, fundamentalmente, el motor, la transmisión y los frenos. Cualquier ruido inusual puede ser síntoma de un mal estado. La transmisión, por ejemplo, debe realizar siempre un cambio suave, mientras que los frenos deben responder bien ante cualquier frenada. También será necesario inspeccionar el estado de la dirección y la transmisión para disfrutar de una conducción cómoda y segura.

Realizar una prueba de conducción

Una de las principales recomendaciones que se suelen hacer a la hora de inspeccionar un coche de segunda mano es poder realizar una prueba de conducción previa a su compra. Una prueba que, en realidad, es más que un simple paseo con tu nuevo coche, ya que es la oportunidad que tienes para revisar su rendimiento y la conducción del vehículo.

Durante la prueba, puedes evaluar el estado del interior y el exterior del vehículo. Además, debes prestar especial atención al comportamiento del motor, la respuesta de la dirección y los frenos y el estado de la conducción. Asimismo, hay que comprobar el estado de todos los sistemas eléctricos y mecánicos, desde el limpiaparabrisas hasta el aire acondicionado, para ver en qué estado se encuentran.

Llevar el coche a un mecánico profesional

Por último, si deseas quedarte más tranquilo, nada mejor que llevar tu coche de segunda mano a un mecánico. Un profesional de este tipo cuenta con la experiencia y las herramientas necesarias para realizar una inspección más exhaustiva. De hecho, quizás a ti se te pueda pasar por alto algún aspecto que el mecánico puede ver como un posible fallo.

La revisión profesional es, en definitiva, la mejor recomendación para inspeccionar tu coche de segunda mano. De hecho, es probable que te pueda indicar si el vehículo ha tenido accidentes o un mantenimiento de baja calidad en los últimos años. Así tendrás una idea más clara sobre su compra y evitarás sorpresas desagradables de última hora.

 

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