Ford Pinto: un coche económico pero asesino

Ford Pinto 1970. / RRSS
Ford Pinto 1970. / RRSS
Más de 500 personas fallecieron a bordo de este coche que tuvo que ser retirado del mercado ante la polémica por la falta de seguridad en cada uno de los compactos.
Ford Pinto: un coche económico pero asesino

Cuando hablamos de la marca Ford solemos pensar en aquellos muscle cars super reconocidos y hasta rememoramos, para quienes son fanáticos de las carreras de coches, la foto de los tres Ford que por primera vez cruzaron la meta juntos en las 24 Horas de Le Mans de 1966.

Sin embargo, la historia también ha presentado uno de los coches más peligrosos jamás construidos: el modelo Ford Pinto de 1971. 

Para la época, Estados Unidos buscaba a como diera lugar la forma de superar a los japoneses, quienes sin duda se estaban posicionando con una oferta masiva de compactos en el mercado. Y esta situación llevó a que Ford fabricara un coche que marcó la historia de la industria... pero de una forma negativa.

La compañía automotriz no estaba tan avanzada como en la actualidad, lo que provocó que sus "expertos" crearan un compacto en apenas 25 meses, saltándose algunas medidas de seguridad. Eso sí: lograron el objetivo de fuera un modelo ligero y económico. Para ese momento, la prioridad de los directivos de Ford era hacer un coche con diseño interesante pero de bajo costo... el problema es que la construcción fue negligente, lo que lo convirtió en un medio de transporte peligroso.

 

400.000 unidades de un 'coche bomba'

El modelo Pinto tenía muy buen porte y sus materiales eran tan ligeros que el peligro se presentaba en casos de que hubiera una coalición: su ligereza haría que la estructura se aplastase como una lata de aluminio, lo que dejaría atrapado a todo lo que se encontrara en su interior.

Y hay más: como si fuera poca cosa que la carrocería fuera de mala calidad, este coche además fue reconocido como un ‘coche bomba’, debido a que el depósito de combustible se situaba justo detrás del eje trasero, por lo que un golpe leve haría que se incendiase por completo y rápidamente.

A pesar de lo peligroso que llegó a ser este modelo, se comercializaron más de 400.000 unidades en todo el país, así que podríamos decir que fue la primera opción para muchos de los estadounidenses que adquirían un automóvil de la época a un buen precio.

El hecho es que Ford sabía que este coche era un riesgo para el consumidor y aún así continuó comercializándolo. ¿Por qué? Para la empresa era muy costoso retirarlo del mercado; y mucho, mucho pero mucho más invertir en mejorarlo, así que decidieron continuar con las ventas.

Un Ford Pinto se incendió. / RRSS.

Un Ford Pinto se incendió. / RR SS.

El coche asesino

La irresponsabilidad de continuar manteniendo el Pinto en el mercado le costó la vida a más de 500 personas que murieron dentro del coche durante esta época.

Como consecuencia de las tragedias a bordo de este coche, se generaron varias protestas ante las autoridades y fue así como se originó el ‘caso Ford Pinto’: un escándalo que salió a la luz cuando los consumidores decidieron exigir a la compañía que informara y reconociera lo peligroso que era su coche y, posteriormente, aceptaran sacarlo del mercado.

Pero las muertes y protestas no fueron suficientes para que Ford sacara el coche de circulación: los directivos, poco empáticos, llegaron al extremo de ofrecerle a los familiares de las víctimas una indemnización por los muertos y heridos... pero sin retirar el modelo del mercado. 

No cabe duda de que en ese momento Ford solo se preocupaba por obtener dinero y por callar a los medios y a los afectados, así que la firma consideró que 'lo correcto' era entregar 200.000 dólares  a cada involucrado en el caso para terminar la polémica. Sí, para la empresa eso es lo que valía la vida de un ser humano para ese entonces.

Una conductora colocó un aviso de prevención en la parte trasera de su coche. / Los Ángeles Time.

Una conductora colocó un aviso de prevención en la parte trasera de su coche. / Los Ángeles Times.

 

Una investigación puso en jaque a Ford

Finalmente fue el periodista Mark Dowie quien se encargó de llevar a cabo una investigación especial para esclarecer las extrañas muertes de los conductores a causa del incendio producido en su coche por un impacto por detrás a 45 km/h. 

El artículo fue publicado en octubre de 1977 en la revista Mother Jones y el mismo Dowie pudo encontrar la llave maestra del problema: después de meses de investigación logró acceder a un memorando de Ford en el cual la compañía reconocía los fallos en seguridad del coche y cómo era rentable para la marca asumir ese 'gasto'.

Pese al descubrimiento, la empresa no tomó cartas en el asunto, hasta que el que era entonces presidente de Ford, Arjay Miller, casi perdió la vida en circunstancias similares a las del resto de víctimas en su propio Pinto.

Así, después de cientos de ventas y accidentes, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) inició inspecciones de seguridad aún más exhaustivas, en las que incluía pruebas de colisión por impacto trasero. De este modo, el escándalo de Ford cada vez se hacía mucho más mediático.

Las inspecciones estaban revelando conclusiones impresionantes que llevaron finalmente a que la compañía sacara del mercado el Pinto. En las pesquisas, los expertos constataron que muchas personas podrían haberse salvado de la muerte si la empresa solo hubiese hecho pequeñas modificaciones al modelo, como un aislante de goma alrededor del depósito.

Y a Ford le costó muy caro su objetivo inicial (priorizar el negocio y el dinero): la firma tuvo que dejar vender el coche y además pagar cuantiosas indemnizaciones que al final afectaron mucho la reputación de la marca. @mundiario

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