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MARCA-PAÍS

Construir una marca-país exige consensos amplios y estrategia

Como se explica en una obra compartida con Fernando González Laxe, la estrategia de posicionamiento de un país se enmarca en el objetivo de capitalizar el origen de sus personas, empresas y productos en los mercados globales.
Construir una marca-país exige consensos amplios y estrategia
Home de la web marca-pais.es / Mundiario
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José Luis Gómez

Periodista. Editor de MUNDIARIO.

Las llamadas estrategias marca-país, por sí solas, no son una solución, pero sí constituyen un paso importante para poder generar sinergias de trabajo político y económico en un territorio. En consecuencia, deben desarrollarse todos aquellos aspectos que sean necesarios para el diseño de una estrategia compacta, viable, consensuada y aceptada.

El posicionamiento de un país exige definir tanto sus características como sus atributos de oferta. Cuando se habla de marca-país se debe definir el conjunto de percepciones que caracterizan de manera instantánea a un país. A fin de concentrar la marca de un país, S. Anholt conforma su famoso hexágono, que recoge seis elementos de la identidad corporativa: 1) el mercado y las exportaciones, 2) las políticas, 3) la cultura y el patrimonio, 4) las personas, 5) el turismo, y 6) la inversión y la inmigración.

Estas líneas estratégicas se basan en incorporar la todos los agentes institucionales y sectores económicos (sin ser excluyente), y deben buscar el mayor consenso parlamentario, político y social, y asumir sin rodeos una alianza por cada país, territorio o ciudad en el campo exterior. En juego está la capacidad para abordar simultáneamente actuaciones en el ámbito político, económico, cultural o social, con el respaldo pleno de las diferentes fuerzas políticas.

El término marca-país o country-brand surge precisamente de la necesidad que sienten los gobiernos y los sectores económicos –también culturales, sociales y deportivos- de generar una identidad propia frente a los mercados internacionales. Como se explica en una obra compartida con el catedrático Fernando González Laxe, por encargo del Foro Económico de Galicia, la estrategia de posicionamiento de un país en particular se enmarca, en definitiva, en el objetivo de capitalizar el origen de sus personas, sus empresas y sus productos en los mercados globales. En última instancia, también de su cultura, entendida ésta como un conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo. @J_L_Gomez