Tres días perfectos en París: moda, lujo y sabor en la capital del estilo
París. Fashion Week. Tres días para perdernos por la capital y actualizarnos en lo que se lleva. Primera parada, Rue St. Honoré para un aperitivo de tarde en el Hôtel Costes. De camino, se respira el ambiente fascinante y cosmopolita de la Fashion Week parisina. Pasamos por delante de algunas de las principales firmas y vemos a los profesionales de la moda entrar y salir de sus tiendas apresuradamente y en grupo.
En la calle se escuchan todos los idiomas, principalmente francés e inglés. En este desfile callejero se observan especímenes de moda que pueden hacerte querer girar la cabeza para admirar sus atuendos. Sofisticación, elaboración y cuidado al detalle. Esta semana aquí se da cita la gente que más diseña, que más crea, que más prueba, que más muestra y, cómo no, que más compra.
Al fin llegamos al número 7 de la Rue de Castiglione. Nada más cruzar la puerta, nos envuelve el aroma característico del pasillo del Costes hasta su mágica terraza. Actores, diseñadores, modelos y la gente más guapa de París, por no decir del mundo, se reúnen en un lugar absolutamente idílico. Si quieres conocerlo y no te alojas allí, ¡asegúrate de reservar!
Seguimos nuestra ruta para encontrarnos con el prestigioso fotógrafo internacional Xavier Dollin. Hablamos del proceso creativo, de la antigua y la nueva generación de fotógrafos, de cómo era ser fotógrafo en los 90 y de la inmediatez de la inteligencia artificial. Mientras paseamos, se detiene a fotografiar París. Yo me siento y grabo a los transeúntes desde un café tradicional en la avenida de la Ópera.
Cerca del Palacio Garnier nos encontramos con una multitud de gente pegada a una vitrina admirando el pastel más atractivo del mercado. Una milhoja crujiente a la perfección, rellena de frambuesas perfectas. Se trata del nuevo obrador a pie de calle de Cédric Grolet, el pastelero del hotel Le Maurice que triunfa con sus creaciones dentro y fuera de París. ¿Quieres probarlo? Haz la cola y paga 35 euros para degustarlo, ¡si llegas a tiempo!
La tarde da paso a la noche, y nos citamos en el sitio de moda del 9ème, uno de los lugares preferidos de los franceses chic con toque canalla. El restaurante Vivant2 ofrece un ambiente incomparable, divertido y acogedor, con un staff trendy de lo más singular. Si has seguido Emily in Paris, te sorprenderá el parecido del camarero a uno de los compañeros de oficina de Cooper, pero este lugar supera con creces a cualquier sitio chic mostrado en la serie. Una barra industrial en un local estrecho, iluminado por velas convertidas en gruesos cirios, y con una cuidada propuesta de platos y vinos orgánicos. Muy recomendable su lista de Spotify, ¡sí, sí! Vivant2 mezcla temas disco retro en inglés, italiano y francés, haciendo que tu velada sea de lo más amena y que tus mañanas sean bailables. Y si no te decides sobre qué comer, ¡puedes pedir sus sesos fritos!
Día 2
Nos trasladamos a los jardines del Palais Royal para ver el montaje de uno de los desfiles de la semana. Mientras mi guía personal me muestra la belleza de la arboleda, pienso en cómo debía ser la vida en el palacio hace siglos. Hablamos de moda y, de nuevo, surge el tema del proceso creativo y artesano secular de París. A mi amigo el guía le encantaría encerrarse en un taller y dedicarse al trabajo detallado de una montura de gafas bien hecha. Prueba de ello es el atelier de Maison Bonet, escondido a pocos pasos del jardín en un callejón que es escaparate de lo que se considera el mejor artesano de gafas del mundo. ¡Has oído bien! Desde 1930, lo atemporal y vanguardista de esta casa ha conquistado a personalidades como Jackie Onassis, Jacques Chirac, François Mitterrand... La lista es infinita, pero su precio no es para todos los bolsillos.
La lluvia nos sorprende y nos refugiamos en otro spot parisino: Galería Vivienne. Nos instalamos en uno de sus cafés con encanto, entre parejitas francesas tomando café y compartiendo postre, con jazz suave de fondo.
Y para cenar, ¿qué mejor sitio que el restaurante del Hotel Amour? Una antigua casa de chicas convertida en el lugar más retro-chic de los jóvenes modernos parisinos. El staff de este lugar también es impresionante. La comida es saludable y los precios son correctos, presentados en una carta de diseño en este hotel-restaurante de artistas para artistas.
Día 3
El día nos lleva a un brunch de chicas y un paseo por el Jardín de Luxemburgo, en el barrio más refinado, el 7ème. Como París es la ciudad del amor, nos hacemos una foto en la Fontaine Médici antes de salir al desfile de Noire Officielle, fundadora de @sparty, quien pronto abrirá su tienda en Madrid.
Al atardecer, prueba a perderte en un paseo romántico por Montmartre y siéntate en el café Au Clarion de Chasseurs antes de cenar en su lugar más mágico: el Hotel Particulier. @mundiario